14 de abril de 2010

Cómo se originó el actual Sistema Económico


¿HA ESTADO alguna vez muy necesitado de dinero? ¿Se ha encontrado con que no tenía suficiente dinero en efectivo para pagar algo necesario? ¿O ha visto en alguna ocasión a su familia pasar hambre o ir vestida pobremente? Hoy en día millones de personas pueden contestar afirmativamente a estas preguntas. Saben lo que son las dificultades económicas.


La ansiedad de un padre desempleado que tiene que alimentar a una familia y facturas que pagar. El estado mental de una madre fatigada tras un largo día, que hace cola para comprar azúcar para el café de mañana, o leche para sus hijos, solo para hallar al final de la cola que los estantes están vacíos o los precios son elevados, y no alcanza con el dinero que tiene. Piense en el estrés del ejecutivo cuya compañía enfrenta la bancarrota inmediata, o la presión de un gobierno que lucha por liberarse de una deuda que asciende a miles de millones de dólares, la necesidad de ejecutar obras de infraestructura cuyo costo asciende a millones y millones de dólares, euros, yenes, pesos, bolívares fuertes, nuevos soles, etc.


¿Qué tienen en común todos estos casos?


El dinero, y el efecto emocionalque produce tener poco dinero o no tenerlo para

hacer frente a la vida diaria.


El desempleo, la crisis financiera mundial, la inflación (subida de precios que se produce cuando la demanda excede a la oferta, de modo que nuestro dinero compra menos), todas estas situaciones causan ansiedad.




Antecedentes a la Crisis Financiera Global


Una autoridad dijo que la Gran Depresión de la década de los treinta fue una tragedia económica que “afectó a todos los países y todos los aspectos de la vida, sociales y políticos, domésticos e internacionales”. Impulsó a las fuerzas políticas extremistas de Alemania e Italia y contribuyó al estallido de la II Guerra Mundial, lo que ilustra el poder de las presiones económicas. John K. Galbraith escribió en su libro El dinero. De dónde vino, adónde fue: “En Alemania, Adolfo Hitler subió al poder el 30 de enero de 1933. Gran parte de su triunfo debe atribuirse al masivo desempleo y a la contracción profundamente dolorosa de los salarios, de los precios y de los valores de los bienes”. Comentando sobre la inflación que había entonces en Estados Unidos, Galbraith añade: “Por muy importante que fuese el dinero, nadie podía dudar de la importancia del miedo que engendraba”.


Titular de Prensa de 1929



Los cambios políticos producidos en Europa Oriental a finales de la década de los ochenta se debieron en parte a factores económicos. Estos también son decisivos en las elecciones de las democracias occidentales, donde, como se ha dicho por mucho tiempo, la gente vota por las cuestiones que afectan a su bolsillo.


La tendencia desde la década de los 80 ha sido, según Jacques Attali, escritor francés y asesor presidencial: ‘los comerciantes están asumiendo el protagonismo que antes pertenecía a los guerreros en la escena mundial’. Y un semanario indicó: “[En muchos países] el poder económico ha reemplazado al poderío militar como la fuerza que realmente cuenta”.


Las catástrofes naturales sin precedentes, las guerras que actualmente se libran en todo el planeta, las enfermedades, el delito, y otros problemas graves generan a los gobiernos deudas, déficits presupuestarios, que inciden considerablemente en la economía. El resultado son medidas económicas: devaluación de la moneda, aumento de impuestos, y otras.


Cada día hay más gobiernos plagados por una inflación incontrolada, y otros, a pesar de tomar medidas para controlarla, no logran disminuirla. La inestabilidad de los mercados de valores es patente cada día. La súbita enfermedad de un líder político o incluso rumores infundados, ataques terroristas, desastres naturales, como los sucedidos recientemente en Haití, las nevadas en Estados Unidos, y Europa, las inundaciones en América Latina, los tifones en el Sudeste Asiático, pueden acabar con viviendas, vehículos, empresas, negocios, carreteras, vías de transporte y comunicación. ¿De dónde saldrá el dinero para reconstruir todo lo que se destruyó en cuestión de horas?


Si en el crack bursátil de Wall Street de octubre de 1987, más grave aún que el de 1929, se le llamó la peor semana de la historia de las finanzas, por perderse casi 385 mil millones de dólares (E.U.A.) en valores, ¿cómo calificar la crisis financiera actual, cuya pérdida de dinero en valores más el dinero invertido en la recuperación supera ampliamente los 385 mil millones de dólares perdidos en 1987?


En ese entonces Wall Street se recuperó, pero muchos expertos dijeron que el crack verdadero aún tenía que producirse. “Vale más que el mundo nunca se entere de cómo sería esta última catástrofe económica”, escribió el periodista George J. Church.


¿La estamos viviendo ahora?


Imágenes de Corredores de wall Street en 1929, y 2008


¿Por qué examinar el comercio mundial?


Vivimos en un mundo global. Y la economía nos une a todos, seamos de la nacionalidad, ideología, color de piel, sexo, o cualquier cosa que creamos nos diferencia real o imaginariamente.


Todos necesitamos una economía sana. Desde el país más poderoso del mundo hasta la madre sola que trabaja y saca adelante a sus hijos.


La economía de los gobiernos implica cuatro factores básicos:

1) fijar los artículos y servicios que deben facilitarse

2) decidir cómo deben producirse

3) determinar cómo distribuirlos y después

4) preocuparse de que la economía crezca a un ritmo apropiado y suministre empleo para todos


Los sistemas económicos que el hombre ha creado han hecho la vida más cómoda, pues nos han suministrado bienes y servicios que nos permiten una vida mejor. Tenemos una mejor calidad de vida, debido en parte a la economía actual. El adelanto en las comunicaciones nos permite estar al día con lo que sucede en tiempo real con el mundo e interactuar con él.


La economía mundial influye en nosotros. Puede afectar nuestro destino. De modo que es apropiado que uno se interese en la economía: en la personal y en la global. Y un factor a considerar: la Biblia predice muchos sucesos vinculados a la economía mundial y personal que se están cumpliendo.


Dirijamos nuestra atención al comercio mundial.


¿Qué es la economía?


Fuente:

http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa


Economía (de οiκος, que se traduce por casa en el sentido de patrimonio y νέμεωιν, administrar) es la ciencia social que estudia las relaciones sociales que tienen que ver con los procesos de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios, entendidos estos como medios de satisfacción de necesidades humanas y resultado individual y colectivo de la sociedad. Otras doctrinas ayudan a avanzar en este estudio: la psicología y la filosofía intentan explicar cómo se determinan los objetivos, la historia registra el cambio de objetivos en el tiempo, la sociología interpreta el comportamiento humano en un contexto social y la ciencia política explica las relaciones de poder que intervienen en los procesos económicos.


¿Qué sabemos del origen de la economía actual?

Yendo atrás en el tiempo, retrocedemos hasta los días de Nemrod, quien hace miles de años fundó Babilonia. Sabemos que Nemrod fundó el primer reino de la historia humana, una ciudad-reino que extendió su dominio hasta incluir otras ciudades, aunque su sede continuó en Babel. (Gé 10:9-11.)


Pausemos un momento. Jehová, de quien se dice en la Biblia que “estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente” (Salmo 145:16), que “hace salir el sol y llover sobre buenos y malos (Mateo 5:45), Creador de la humanidad, Aquel que determina las normas de lo que es bueno y lo que es malo, tenía la sabiduría y el poder necesarios para crear un sistema económico capaz de satisfacer con equidad las necesidades de la gran familia humana que tenía que habitar la Tierra. Pero una vez que la primera pareja rechazó la dirección divina y fue expulsada del paraíso, los seres humanos tuvieron que valerse por sí mismos. (Génesis 3:1-24.) Independientes de la guía divina, crearon su propia religión y su propio gobierno. Y tan pronto como se vio que era necesario algún sistema de administración doméstica para satisfacer las necesidades de la creciente familia humana, se dio forma a lo que hoy se llama sistema económico. Esto también se hizo al margen de la guía divina.


Nemrod, primer rey humano, era un “poderoso cazador” en oposición a Jehová (Gén. 10:9). La Cyclopædia de M’Clintock y Strong, dice a este respecto: “La expresión ‘poderoso cazador’ no parece limitarse a la caza, como puede verse por el hecho de que se relacione con la construcción de ocho ciudades. [...] Lo que Nemrod hizo como cazador no fue más que una muestra de lo que haría como conquistador, pues la caza y el heroísmo estuvieron desde antiguo especial y naturalmente relacionados [...]. En los monumentos asirios se representan muchas hazañas de caza, y la palabra misma se empleó con frecuencia para referirse a las campañas militares. [...] La caza y la guerra, que en el mismo país estuvieron posteriormente muy relacionadas, pueden prácticamente relacionarse o identificarse aquí. Por consiguiente, la expresión significaría que Nemrod fue el primero que fundó un reino después del Diluvio, con el objeto de unir los fragmentos de gobierno patriarcal esparcido y consolidarlos bajo su liderazgo como único jefe y amo, todo en abierto desafío a Jehová, pues se trataba de una violenta intrusión del poder camítico en territorio semítico” (1894, vol. 7, pág. 109).


Pensemos:


Génesis 10:8-12

Y Cus llegó a ser padre de Nemrod. Él dio comienzo a lo de hacerse un poderoso en la tierra. 9 Se exhibió [como un] poderoso cazador en oposición a Jehová. Por eso hay un dicho: “Como Nemrod, poderoso cazador en oposición a Jehová”. 10 Y el principio de su reino llegó a ser Babel y Erec y Akkad y Calné, en la tierra de Sinar. 11 De aquella tierra salió para Asiria y se puso a edificar a Nínive y a Rehobot-Ir y a Cálah 12 y a Resen entre Nínive y Cálah: esta es la gran ciudad.


¿Cómo inició el liderazgo de Nemrod? Exhibiéndose como un poderoso cazador. Esa fue la primera campaña política de la historia. Se distinguió por sus valientes y atrevidas proezas en cazar animales feroces. Por estos servicios útiles se granjeó el derecho a la gratitud pública; y, habiendo establecido una influencia permanente sobre el pueblo, fundó la primera ciudad del mundo. Formó un plan de gobierno sobre otros.


Notemos este interesante comentario sobre Nemrod, extraído de la obra Comentario de la Biblia de Matthew Henry:

“Nemrod fue vigoroso cazador . En aquel entonces cazar era el método de impedir el aumento dañino de las bestias salvajes. Esto requería mucho valor y destreza y así dio a Nemrod, una oportunidad para mandar a los demás y, paulatinamente, sumó una cantidad de hombres bajo un jefe. Probablemente desde tal comienzo Nemrod empezó a gobernar y a obligar a los demás a someterse. Él invadió los derechos y propiedades de sus vecinos y persiguió a hombres inocentes; proponiéndose hacer todo suyo por la fuerza y la violencia. Ejecutó sus opresiones y la violencia desafiando al mismo Dios. Nemrod fue un gran rey . De una u otra forma, por la razón o la fuerza, obtuvo poder y, así, fundó una monarquía que fue el terror del fuerte y con buenas probabilidades de gobernar todo el mundo. Nemrod fue un gran constructor . Obsérvese en Nemrod la naturaleza de la ambición. No tiene límites; lo mucho quiere tener más, y todavía clama: Dame, dame. Es incansable; Nemrod, cuando tuvo cuatro ciudades bajo su mando, no pudo contentarse hasta que tuvo cuatro más. Es cara; Nemrod prefería encargarse de levantar ciudades si no tenía el honor de gobernarlas. Es atrevida, y ante nada se detendrá. El nombre de Nemrod significa rebelión; los tiranos entre los hombres son rebeldes ante Dios. Vienen días en que los conquistadores no ya serán encomiados, como en las historias parciales del hombre; más bien llevarán el sello de la infamia, como en los registros imparciales de la Biblia”.


De modo que, con esta evidencia contundente, podemos entender que el sistema económico efectivamente se originó en la Babel de Nemrod. Variaciones a lo largo de milenios de historia, no eclipsan el hecho, manifiesto patentemente, que el actual sistema económico, fue creado por personas que buscaban tener dominio sobre otros, y extenderlo ambiciosamente, como hubiese sucedido con la construcción de la Torre de Babel, que iba a ser erigida, capitaneada por Nemrod, como dice la Biblia en Génesis 11:4: “¡Vamos! Edifiquémonos una ciudad y también una torre con su cúspide en los cielos, y hagámonos un nombre célebre, por temor de que seamos esparcidos por toda la superficie de la tierra”.


Sí. El poder, la ambición, y la falta de fe en el carácter bondadoso de Jehová como Proveedor y Benefactor de las necesidades humanas, fue lo que dio fundamento al sistema económico actual, con sus variantes filosóficas y políticas añadidas con el tiempo.


Es interesante lo que plantea la obra The Collins Atlas of World History: “desde el tercer milenio en adelante, Mesopotamia [Babilonia] fundó poderosas corporaciones de comerciantes. Estos almacenaron mercancías, especularon, usaron varios tipos de bienes como moneda y emplearon lingotes, en especial de plata, tallados en distintos tamaños y pesos, a veces garantizados con sellos de autenticidad”. The Encyclopedia Americana dice que los antiguos habitantes de Sinar —nombre original de Babilonia— tenían un “sistema sorprendentemente complejo de préstamos, depósitos monetarios y cartas de crédito”.


¿Parece un relato de Wall Street, el NYMEX, o cualquier mercado de valores del mundo actual, cierto?


En Mesopotamia era común emplear el capital como un artículo de comercio y cobrar intereses por su uso. Así el dinero se convirtió en un medio de ejercer presión económica. Algunos registros desenterrados en ruinas babilonias revelan la existencia de transacciones comerciales que explotaron las circunstancias desafortunadas de algunos ciudadanos. Incluso en aquel tiempo era común aprovecharse injustamente de la desgracia ajena. No extraña que se acostumbrara a hablar con odio y desprecio de los comerciantes de Babilonia y Nínive.


La Biblia, en el primer libro bíblico del Génesis, usa expresiones como “comprar”, “vender” y “negociar”, que indican que al menos unos siglos después las actividades comerciales eran comunes. (Véanse Génesis 25:31; 34:10, 21; 39:1; 41:56, 57.)


También es cierto que por bastante tiempo los textos cuneiformes no dicen nada sobre actividades comerciales en la sociedad babilonia. El libro Ancient Mesopotamia admite que es difícil explicar este hecho, aunque afirma que “no se puede pensar que las relaciones comerciales cesaron durante ese milenio, sobre todo porque se sabe que tuvieron un gran auge después de ese tiempo”. Esta obra indica que puede haberse debido a que en aquel tiempo el comercio fue principalmente arameo y también a que se usaron el papiro y la piel como materiales de escritura.


Tanto Mesopotamia como Egipto se destacaron por el uso de caravanas en sus expediciones comerciales. Posteriormente, los fenicios reemplazaron en buena medida el comercio terrestre por el marítimo. Los puertos de Cartago, Tiro y Sidón sobresalieron como centros comerciales. El comercio consistió en el intercambio de mercancías hasta el siglo VIII a. E.C., cuando los griegos empezaron a utilizar dinero acuñado como medio de cambio. Y según la obra The Collins Atlas of World History, “los siglos siguientes [a 500 a. E.C.] estuvieron tan marcados por el fomento del comercio, el dinero, los bancos y el transporte, que varios historiadores los han comparado a la era capitalista, una opinión exagerada aunque comprensible”.


En realidad, los sistemas económicos se han basado en el dinero desde tiempos antiguos. Como se basan ahora.


De modo que, podemos entender que en tiempos antiguos, desde los tiempos de Nemrod, se colocó la base de muchos de los sistemas comerciales y económicos actuales. ¿Ha podido el sistema económico actual evitar las ansiedades, y crear una sociedad próspera y en bienestar?