26 de febrero de 2010

Reflexiones sobre el amor de Dios


La Biblia dice:

Dios es amor (1 Juan 4:8).
¿Qué significa eso para uno hoy?

1 Juan 4:8
El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor.

Este texto de la Biblia tiene dos "noes".
*No ama
*No ha llegado a conocer a Dios

Bien. Pero la idea central de Juan es el amor, y Dios.Si el que no ama, no ha llegado a conocer a Dios, ¿qué pasa con el que sí ama?
El texto lo entenderíamos así:

1 Juan 4:8
El que AMA ha LLEGADO A CONOCER a Dios, porque Dios es Amor.
Sí, Dios es amor, pero para conocerlo debo AMAR. No como teoría romántica, sino amar realmente.

El amor más importante, el que más te hace sentir en plenitud, el que te da vida e identidad, es el amor a Dios. De hecho Jesús nos lo enseñó como el primer y más grande mandamiento.

Pero, lamentablemente, el amor a Dios se opaca al mezclarlo con nuestra ignorancia, temores e inseguridades. No nos creemos dignos de que Dios nos ame, ni creemos que seamos dignos de amar a Dios. Por eso creemos que podemos compensar el amor a Dios con sacrificios, rituales, obras de piedad. Hay actos de amor y fe que Dios pide, es cierto. Pero en nuestro temor, transformamos el amor a Dios, en una especie de salario de final de mes. Dios nos ama porque está obligado a hacerlo a cambio de nuestro sufrimiento y servicio...

Esa es la mentira y la manipulación más grande que existe. Reemplazar el amor a Dios, con obras. Si la fe sin obras está muerta, ¿qué pasa si no hay amor? Diría alguien que sin amor, "nada soy" (lo dijo Pablo en 1 Corintios 13:2).

La gran y primaria elección para ser feliz es amar a Dios. Amar a Dios, a la manera de Dios, que es Amor. No amar a la manera de individuos amargados, que no saben reconocer la esencia del amor a Dios. Pero, volviendo al tema de las elecciones y el sufrimiento, si alguien elige sufrir y culpar a Dios, es su elección. No la de Dios.