17 de marzo de 2010

El Favor de Dios


El Salmo 91 habla de habitar en un lugar secreto que Dios tiene.

Ese lugar secreto incluye tener el favor de Dios.

Jesús es el buen Pastor de las ovejas

Conocer a Dios es leer Su palabra, ahí están escritas las cosas que nos ayudarán a conocer a Dios.

A conocer el favor de Dios. A obtenerlo. A maximizarlo para beneficio de uno mismo y de quienes nos rodean.

Antes de leer cualquier libro, antes de ver el pensamiento de muchos escritores aunque son buenos, antes de eso leamos la palabra de Dios.

Cuando leemos es como si dejáramos que alguien nos hable, y muchas veces olvidamos que fue el Espíritu Santo que fue usado para inspirar las Escrituras y que la palabra de Dios llega hasta lo más profundo de nosotros, debemos inquirir en la palabra, inquirir es como estudiar a fondo.

Por ejemplo, el Salmo 1 habla de "bienaventurado el varón". Ser bienaventurado, o feliz, o bendito. Viene de una palabra en hebreo que significa pleno, doblemente feliz, satisfecho, bajo la bendición de Dios, bajo el favor de Dios.

Dice además bienaventurado el varón, y este salmo no es sólo para los hombres, sino que es una palabra genérica, que habla de hombres y mujeres maduros, porque hemos visto a personas de quizá 60 años que hablan como niños, que juzgan como niños, porque aún tienen que madurar, y es que la madurez nos habla de la toma correcta de decisiones, de la forma correcta de moverse, entonces podemos ser maduros en la edad que tengamos, por ejemplo si tienes 12 años, entonces sé maduro a tus 12 años.

Debemos sacar los principios que están en la palabra para poder caminar cada día de nuestra vida bajo el favor de Dios.

Y ese favor, nos cubre como si fuese un escudo:
Salmo 5:12
Porque tú mismo bendecirás al justo, oh Jehová; como con un escudo grande, con aprobación lo cercarás.

El favor de Dios se necesita ahora más que nunca antes.

Por eso debemos tomar tiempo para leer la Biblia, para estudiar y meditar en ella. Muchas veces meditamos más en los problemas que en la palabra de Dios. En estos tiempos necesitamos resolver los problemas como se debe.

Hemos vivido posponiendo los problemas, tendemos a escondernos, si es de otros lo resolvemos y a veces no, pero los problemas los debemos tomar por los cuernos como a los toros. Para qué vas a estar hasta sin dormir por no resolver conflictos.

Toma tiempo para meditar en la palabra de Dios, no en los problemas.

Como consejo resuelve los problemas.

Al tener un camino correcto, y las asociaciones correctas y además la actitud correcta comenzaremos a caminar bajo el favor de Dios.

Veamos que significa meditar…

Esto nos habla de musitar, musitar es como cuando alguien le dice palabras bonitas a otra persona al oído, es como rumiar, rumiar es cuando las vacas comen pasto y cuando quieren lo vuelven a sacar y lo mascan de nuevo, así podemos hacer con las palabras de Dios, sacar de nuestro corazón qué indica la Biblia y ponerla en nuestra boca.

Meditar también significa imaginar, cómo imaginar mi futuro. Quitarse los lentes del pesimismo, y ponerse la misma palabra de Dios como lente y mirar el futuro.

Cuando pasamos aún en medio de tiempos en los que debemos llorar no importa si lloramos, pero aferrémonos en la palabra de Dios siempre.

Cuando nos hablemos a nosotros mismos hablémonos lo que dice la Biblia, no nos digamos cosas feas, no nos regañemos como si fuéramos nuestro peor juez acusador. No nos tratemos mal a nosotros mismos, hablémonos internamente palabras que sean acordes a sacar lo mejor de nuestra fuerza interior.

Meditar también significa rugir

Isaías 31:4
El león sigue rugiendo pase lo que pase, y con ese rugido ahuyenta lo que le hace daño, y así debemos ser nosotros, nada ni nadie nos puede tocar porque estamos esculpidos en la mano de Dios, debemos rugir la palabra.

Tenemos que meditar antes del día malo, y es que hay personas que esperan los problemas para ir a la palabra, pero es mejor meditar en la Biblia cada día. Día y Noche, para ser exactos, como lo indica el Salmo 1:2, y Josué 1:7, 8.

En Josué 1:7-9 se dice:

”Sólo sé animoso y muy fuerte para que cuides de hacer conforme a toda la ley que Moisés mi siervo te mandó. No te desvíes de ella a la derecha ni a la izquierda, para que actúes sabiamente adondequiera que vayas. 8 Este libro de la ley no debe apartarse de tu boca, y día y noche tienes que leer en él en voz baja, a fin de que cuides de hacer conforme a todo lo que está escrito en él; porque entonces tendrás éxito en tu camino y entonces actuarás sabiamente. 9 ¿No te he dado orden yo? Sé animoso y fuerte. No sufras sobresalto ni te aterrorices, porque Jehová tu Dios está contigo adondequiera que vayas”.

¿Se imagina tener ahora la consciencia y la sensación de que Jehová está con uno adondequiera que uno esté ahora, o vaya a ir?

El libro de los Salmos inicia con un principio de favor de Dios y prosperidad. Un árbol en el contexto bíblico es símbolo de vida, de prosperidad, de buenos tiempos, porque la Biblia fue escrita en zona desierta, entonces en ese momento un árbol era señal de vida, seremos un árbol que da fruto, que da sombra, si buscamos leer, meditar y aplicar la palabra de Dios.

Dios tiene pensamientos de paz y bendición para cada uno de nosotros y nosotras. Las corrientes de agua de las que refiere el Salmo 1:2, 3 nos hablan de corrientes de aguas que nos sustentan siempre, Dios te ha guardado, te ha puesto en un lugar en el que está lo que necesitas.

Cuando habla de su tiempo, habla del tiempo preciso, del momento en el que se espera la cosecha.

Y como consejo vale mencionar que debemos ver los frutos de las personas más que sus propias palabras. Los frutos no nacen de un día para otro, los frutos llevan tiempo, los árboles estaban junto a corrientes de agua para que dieran fruto a su tiempo.

Este Salmo, el Salmo 1, habla de la recompensa, de los resultados, habla aún hasta de hijos, y es que una de las maldiciones era la esterilidad, y Dios nos dice que en obediencia hay fruto.

Tener el favor de Dios implica ser felices, tener abundancia en todo. El favor de Dios también implica prosperidad, nos habla de lo material, de lo espiritual, de lo emocional, podemos ser personas con una vida mejor, porque Jehová la hace mejor.

El Salmo 23 es una de las tantas descripciones de la persona favorecida por Jehová:

El Señor es nuestro Pastor, nada nos faltará.

Cuando uno lee día y noche en la Palabra de Dios, llena su mente y corazón de los pensamientos de Jehová, entonces cuando venga lo difícil, y ya estamos viviéndolo, podamos quedarnos firmes.

El Favor de Dios significa que en toda circunstancia, uno está protegido, resguardado, y nada puede lograr dañar ese Centro Interior que se ha nutrido y formado a lo largo del tiempo, experimentando el amor y la bondad de Jehová. Cierto, los tiempos no son fáciles, pero Dios promete que extenderá su amor leal o bondad amorosa como tienda sobre cada persona que haga de Él su refugio. Si donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, entonces, donde abundan los tiempos críticos, sobreabunda el Favor de Jehová.
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