18 de abril de 2010

Astuto como la Serpiente

Jesús, el Gran Maestro conocía el corazón del hombre. Sabía cómo actuaba. Cuáles eran los reales motivos detrás de cada palabra, cada hecho o conducta humana.

Como Pastor Excelente, sabía proteger a quienes consideraba ovejas.

Por esa razón, al dar instrucciones a los apóstoles antes de que estos empezaran a ejercer su labor de anunciar el Reino de Dios, Jesús les advirtió sobre los peligros a los que se enfrentarían, y cómo actuar.

Jesús, al igual que Su Padre, deseaba enseñarles a los apóstoles, para su beneficio, para que supieran en qué camino andar, cómo actuar y relacionarse con otros.

Les dijo:
”¡Miren! Los estoy enviando como ovejas en medio de lobos; por lo tanto, demuestren ser cautelosos como serpientes, y, sin embargo, inocentes como palomas.



Vale la pena aclarar que la palabra hebrea ‛a·rúm, traducida por el término “sagaz”, se traduce en varias versiones de las Escrituras como "astuto" o "astuta". Tiene varios matices de significado. Por ejemplo, Benjamin Davidson define ‛a·rúm como sigue: “I. artero, astuto, sutil.—II. prudente, cauteloso” (The Analytical Hebrew and Chaldee Lexicon).

En griego, esta misma cualidad es fró·ni·mos... la misma palabra que después se usó en Mateo 10:16: “Sed, pues, cautelosos como serpientes, y sencillos como palomas” (Versión Moderna); “Sed cautos como serpientes e ingenuos como palomas” (Nueva Biblia Española).

En 1945, el hebraísta Ludwig Koehler comentó: “La serpiente es tímida. En griego esto puede expresarse bien con frónimos, pues por esta timidez o cautela la serpiente manifiesta que posee y practica frenes”. Fré·nes aquí significa cierta clase de sabiduría instintiva que también manifiestan otros animales.

La palabra "astuto" en idioma español tiene una especie de connotación negativa. Pero aquí se usa en el contexto bíblico, tanto en hebreo como en griego.

Eso de ser una oveja en medio de lobos, no es precisamente estar en el Jardín de Edén cuando era un paraíso sin problemas, y mucho menos saber que en medio de las ovejas, hay lobos disfrazados. Existe la maldad y todo lo que es anti–Reino de Dios, y Cristo no lo niega ni lo oculta.

La realidad es esa, y Cristo no la oculta. La expone, para que el creyente sepa qué hacer.

El Bien y Mal, Luz y Sombra, Amor y Egoísmo, Abnegación e Indiferencia. 2 Polos de realidad coexistiendo AQUÍ Y AHORA. Los opuestos existen. Uno debe darse cuenta de ello. Sin embargo, no se trata solo de darse cuenta sino de trabajar en una dirección para alcanzar los llamados “valores positivos”. Es un hecho que lo que se logra por esfuerzo y trabajo es más apreciado.

Lo que es real y cierto en este momento, es que hayan seres que prefieren los valores negativos. El cambio requiere tiempo, y llegará el tiempo en que los valores negativos sean transformados, en el Bien.

Pero, mientras tanto, ser astuto como serpientes. ¿Por qué escogió Cristo esa analogía?

La serpiente y no sepas cómo es, es un animal muy sabio. Se queda inmóvil y atento aguardando a su presa para saltar veloz cuando está a su alcance, se mimetiza donde está y se confunde con el terreno, es veloz y puede aparecer y desaparecer rápidamente, tiene mucha paciencia, sabe aguardar. Detecta el peligro, con su lengua bífida, y "ve" en infrarrojo. Tiene sensores de calor externo, para detectar el peligro, y muy sensibles sensores de cambios bioquímicos en el ambiente, imperceptibles e inexistentes para otros. Pero no para ella.

Ser paciente, rápido cuando la oportunidad se presente, saber mimetizarse entre los que no entienden ni aceptan los valores espirituales (las perlas no se echan a los cerdos), esperando el momento más oportuno. A veces hay que esperar inmóviles, aguardando la oportunidad para saltar con la palabra oportuna cuando se sabe reconocer el momento.

Ser astuto como la serpiente es ser sagaz. Tener sagacidad. Sabiduría práctica.

Reconoce el proverbio inspirado:

Yo, la sabiduría, he residido con la sagacidad y hallo hasta el conocimiento de las capacidades de pensar. El temor de Jehová significa odiar lo malo. El propio ensalzamiento y el orgullo y el mal camino y la boca perversa he odiado. Yo tengo consejo y sabiduría práctica. Yo... entendimiento; yo tengo poderío. Por mí reyes mismos siguen reinando, y altos funcionarios mismos siguen decretando justicia. Por mí príncipes mismos siguen gobernando como príncipes, y todos los nobles están juzgando en justicia. A los que me aman, yo misma los amo, y los que me buscan son los que me hallan. Riquezas y gloria están conmigo, valores hereditarios y justicia. Mi fruto es mejor que el oro, aun que el oro refinado; y mi producto, que la plata escogida. En el camino de la justicia ando yo, en medio de las veredas del juicio, para hacer que los que me aman tomen posesión de sustancia; y sus almacenes mantengo llenos.

Ser astuto como la serpiente implica capacidad de pensar, sabiduría. Ser astuto como la serpiente implica temer a Jehová, odiar el mal. Es la cualidad que según Salomón hacía que reyes y jueces pudiesen gobernar y juzgar con justicia. Hay riquezas, gloria, valores eternos y justicia para el astuto, o astuta como la serpiente como mandó Jesús.

¿Qué es la sagacidad (o astucia usada positivamente)?

LA PERSONA sagaz es práctica, inteligente, posee agudeza; es prudente, discernidora y sabia. Las personas sagaces son cautas, no crédulas. Y la sabiduría los capacita para formular pensamientos e ideas sanos que darán dirección significativa a su vida. Usa el tacto, la pericia y la argumentación sólida y eficaz.

¿Qué escribió un hombre dotado de sabiduría divina, Salomón, sobre la sagacidad o ser astuto como la serpiente?

El hombre sagaz encubre conocimiento: sabe callar el verdadero conocimiento a quien no merece saberlo.

Todo el que es sagaz actúa con conocimiento: sabe qué hacer, cómo actuar y cuándo. Y tiene la capacidad de entender los motivos que tienen otros para actuar, hablar o callar. No permite que las emociones lo dominen, ni las suyas ni las de otros. No se deja llevar por la oleada emocional de otros. Se autoadministra emocionalmente. No se deja llevar porque "todo el mundo lo hace". Su camino y su accionar es propio. Es auténtico, no el de la mayoría.

El sagaz considera sus pasos: sabe reevaluar de vez en cuando sus estrategias en la vida y preguntarse adónde se dirige, a sí mismo, y a otros, si tiene esa responsabilidad, y si debe de hacer algunos cambios. Debe tener muy claro qué quiere lograr y por qué.

La sabiduría del sagaz es entender su camino: el astuto como la serpiente, o sagaz, se conoce a sí mism@. Sabe en tiempo real qué siente, cómo piensa, conoce las motivaciones de su accionar. No es ignorante sobre su persona. El sagaz, o astuto como la serpiente es humilde para admitir sus errores. Está dispuesto a editar la película de su vida, para no volver a cometer los mismos errores del pasado. Sabe aprender de su propia experiencia.

Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos: el que no es astuto como la serpiente es crédulo, ingenuo. Cree todo lo que le dicen, todo lo que lee. El sagaz considera los asuntos, los sopesa, los analiza con cuidado.

Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse, pero los inexpertos han pasado adelante y tienen que sufrir la pena: el astuto ve la calamidad y se oculta. La evita, no la niega, no la confronta. Sencillamente evita hacerse daño a sí mismo. El ingenuo o crédulo va directo a la calamidad, por su ignorancia, por carecer de sagacidad, no discierne los tiempos calamitosos o de dificultad.

Ejemplos bíblicos de personas astutas como la serpiente: Abrahán, Jacob, Tamar, José, los gabaonitas que negociaron con Josué, David, Abigaíl, Salomón, Ester, el Profeta Daniel.

Ilustraciones de Jesús que enseñan a ser sagaz, o astuto como la serpiente, teniendo presente que la palabra traducida "astuto o astuta", se traduce del griego frónimos, que significa "discreto, sabiduría práctica, cautela":

  • El comerciante buscador de perlas. Jesús compara el Reino de los Cielos a una perla excelente de tal valor, que un hombre vende todas sus posesiones para adquirirla. Las perlas son gemas preciosas que se hallan en el interior de la concha de ciertos moluscos. No todas son de calidad “excelente”; algunas no son blancas traslúcidas, sino amarillas u oscuras, o de superficie ligeramente áspera. En el antiguo Oriente Medio eran muy preciadas, y complacían a su propietario. En la ilustración, el mercader que buscaba perlas tuvo la sagacidad de reconocer la excelencia de esta, estuvo dispuesto a hacer todo lo necesario y vender cuanto tenía, para adquirirla.
  • Un mayordomo que manejó los bienes de su amo de un modo que le permitió ganarse las simpatías de los deudores del amo con el fin de asegurarse el futuro, del cual Jesús afirmó que el mayordomo “obró con sabiduría práctica [fro·ní·mōs, “discretamente”]”. Esta sagacidad era una sabiduría práctica, para usarla en el trato con otros de la propia generación.
  • El varón que edifica sobre la arena es discreto, porque edifica sobre la arena, para evitar que su casa sea destruida por las lluvias y las inundaciones.
  • El esclavo fiel y discreto.
  • Las 5 vírgenes discretas, por guardar aceite extra por si acaso tardaba el novio.