8 de septiembre de 2010

Lecciones espirituales del almendro


¿Le gustan las almendras?



Hay quienes las comen como un snack o tentempié, o las usan como parte de recetas, en helados, postres, tartas, turrones, horchatas, salsas y como decoración de comidas... o en lo que se le ocurra. 


También son muy nutritivas. Tienen fibras, grasas, carbohidratos, minerales, proteínas y vitaminas. Por ejemplo, si uno come 28 gramos de almendra (de 20-27 semillas en promedio), se alimentaría con el equivalente de:


□ El 10% de las fibras que necesita el cuerpo diariamente. Es una cantidad mayor a dos rebanadas de pan integral.
□ Una buena cantidad de grasas monoinsaturadas, ya que la mitad del peso de la almendra se compone de este tipo de lípido, que actúa como reductor del colesterol en la sangre. 
□ Un aporte de 150-200 calorías.
□ Cantidades significativas de fósforo, cobre y magnesio, potasio, calcio, y hierro. Se calcula que 100 gramos de almendras contienen la misma cantidad de calcio que 230 gramos de leche y la misma cantidad de hierro que 130 gramos de filete de vaca o magro de cerdo. 
□ El 10% de las proteínas necesarias que requiere nuestro cuerpo, recomendadas como parte de una dieta balanceada al día.
□ Vitaminas como la riboflavina (vitamina B2) y vitamina E. La vitamina E, es un poderoso antioxidante, para defender el cuerpo contra el daño causado por los llamados radicales libres causados por el estrés del ambiente y el envejecimiento normal del cuerpo. Esos 28 gramos de almendras contienen la cantidad de vitamina E (35% U.S. RDA) que se halla en 210 gramos de germen de trigo o en 550-600 gramos de hígado.


Las almendras son fruto de un árbol, el almendro. El almendro, o Amygdalus communis, es un árbol originario del Oriente Medio, el Líbano y algunos lugares de Mesopotamia. Y, es mencionado en la Biblia, en pasajes que destacan valiosas lecciones espirituales que hacemos bien en extraer. 


Examinaremos 3 pasajes bíblicos que hacen referencia al almendro:
  1. Como modelo de las copas que formaban el candelabro de oro del Tabernáculo (Éxodo 25:31-35; 37:17-24)
  2. La vara de Aarón que brotó flores de almendro (Números 17:8)
  3. El Dios que se mantiene despierto para cumplir Su palabra profética (Jeremías 1:11-12)
Como modelo de las copas que formaban el candelabro de oro del Tabernáculo

Dios instruyó a Moisés a elaborar un candelabro de oro con la siguiente característica:

Harás además un candelabro de oro puro; labrado a martillo se hará el candelabro; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores serán de lo mismo.

    32 Y saldrán seis brazos de sus lados: tres brazos del candelabro a un lado y tres brazos al otro lado.
    33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salen del candelabro.
    34 En la caña central del candelabro habrá cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores.
    35 Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo; así para los seis brazos que salen del candelabro.


Éxodo 25:31-35



El candelabro de oro, o la menorá como es llamado también, era el único recipiente del tabernáculo hecho de oro macizo (50 kgs. de oro, según Flavio Josefo). Los otros eran de madera bañada en oro. El oro puro del candelabro era la única luz que había en el Lugar Santo del Tabernáculo, o del Templo de Jerusalén. Lo cual era apropiado, puesto que es símbolo de luz divina. La luz del candelabro de oro hacía al espacio del Lugar Santo, sagrado. 

Si recordamos al Génesis, ¿qué es lo primero que Dios hace en el Proceso de Creación? La Tierra estaba sin forma y oscura. Y Dios dijo: "Llegue a haber luz". Y así sucedió. Así surgió el Día, con la luz, y la noche, donde no hay luz.

Si Dios dio luz a una Tierra oscura y sin forma, ¿no es lógico pensar que sólo Jehová sea Quien dé luz en Su casa, representada por el Tabernáculo o Templo? Sin duda alguna. Y eso lo representó el candelabro de oro, de 7 brazos. 

Lo interesante es la forma de las copas del candelabro de oro. Eran, como se lee en la cita del Éxodo 25, las copas eran de flor de almendro. ¿Por qué? El número 7, el número de brazos y copas, representan a Dios. Dios es Luz, sin oscuridad alguna, así que el candelabro representa la iluminación que sólo Jehová puede dar. Esa iluminación es posible debido a la acción del espíritu santo, que permite entender, discernir, y revelar asuntos a nuestro corazón, cosa que no podríamos jamás lograr con nuestro esfuerzo personal. Ese era un recordatorio poderoso que tendrían siempre los sacerdotes que actuaran como tales en el Lugar Santo. Y la copa en forma de almendro, representaría una cualidad de Dios: siempre atento, con su ojo, alerta para iluminar sobre Sus propósitos. Dios no se duerme tocante a dal alerta sobre los asuntos, no deja sin respuestas sobre sí mismo o sus propósitos, tal como el almendro, como árbol, es el primero en florecer, aún en el invierno.

Si recordamos lo que indica Isaías 46:9-11, claramente muestra que Dios declara desde el principio el final, y lo anuncia de antemano antes de que suceda. ¿Para qué? Para que ejerzamos fe en Su Palabra Profética.

Por ejemplo, vivimos en "tiempos difíciles de manejar", como le escribiría Pablo a Timoteo en 2 Timoteo 3:1-5. Lo vemos reseñado en las noticias. No obstante, alguien podría decir que todas las cosas que vemos suceder, siempre han pasado. Es un poco esa actitud de la gente de tiempos de Noé, que decía que, desde que el mundo existe, las cosas siguen "igual". La evidencia diaria dice que no, que los tiempos y sazones de Dios se están cumpliendo, y, aunque se ignoren detalles que Dios se ha reservado, lo que tenemos a la vista debería mover a los creyentes a reflexionar sobre el significado de los tiempos que estamos viviendo.

Jesucristo, Quien es la Luz del Mundo, nos lo dijo hace 2.000 años. Los titulares de la prensa de hoy, los predijo Jesucristo. No es momento de autoengañarse creyendo que nada está ocurriendo. Quizás por ello instó el Señor a que se mantuvieran alerta sus seguidores, ante tantas distracciones.  

La vara de Aarón que brotó flores de almendro



El florecimiento milagroso de una vara de almendro sirvió para identificar a una persona. En Israel, mientras estaban en el desierto, Dios organizó un sistema de adoración. Debía haber una persona, que tuviera la responsabilidad de servir como sacerdote, un intermediario entre el pueblo y Dios. Era el Sumo Sacerdote de Israel. El elegido, fue Aarón. ¿Por qué? Dios lo sabe. A veces en la Biblia vemos a personas siendo elegidas, ungidas para diversas funciones. Profetas, reyes, jueces de Israel, entre otros fueron designados por Dios para cumplir con una labor previamente designada por Dios.

Al leer el relato de Números 17, vemos que 12 hombres hicieron lo que Dios pidió. Escogieron una vara, cada representante de una tribu de Israel, y colocaron su nombre. Eran 11 principales de Isarel, hombres de fama, conocidos por todo el pueblo. Ellos creían de sí mismos que tenían las credenciales suficientes para actuar como Sumo Sacerdote de Israel, no así Aarón, a quien Dios había elegido.

¿Cuál era el problema? ¿Por qué 11 hombres respetables, con poder, pero a quienes Dios NO había elegido, se presentaban para ser el Sumo Sacerdote de Israel? ¿Orgullo? ¿Deseo de prominencia? ¿Querer figurar como el más importante? ¿Envidia?

La naturaleza de la personalidad y los sentimientos y emociones humanos siempre es parte de la Biblia, y entenderlas nos enseña hoy día. Si vemos el panorama del llamado "mundo cristiano", sucede algo similar. Personas de todo tipo proclaman ser "elegidos de Dios" para cumplir labores en el seno de sus respectivas iglesias, congregaciones o religiones.   

Pero es importante destacar algo. Aarón, elegido por Jehová para ser Sumo Sacerdote, también tenía una vara. Y al día siguiente fue la suya la que floreció... echó flores de almendro.

Este hecho nos ayuda hoy día a saber qué "sacerdocio", o qué labor realmente respalda Dios. Sí, qué fruto, o qué evidencia de iluminación espiritual se deriva de esa persona, personas o instituciones y organizaciones que afirman de sí mismas estar designadas por día.

Este blog no respalda ni pertenece a religión alguna. Examina lo que indica la Biblia, sin parcialidades, o buscando que respalde o apoye ideología alguna, o enseñanza de alguna organización religiosa o iglesia. Jesucristo enseñó que Él era el camino, la verdad y la vida, que el Padre busca adoradores, que le adoren con espíritu y con verdad.

Sin embargo, la lección espiritual es clara: el "sacerdocio" que Dios bendice, demuestra su fruto. Y está ligado a iluminar a otros tocante a lo que el Señor Soberano Jehová va revelando, como diría Amós 3:7. Es responsabilidad personal sintonizarse con lo que Dios pide, con lo que Dios desea iluminarnos.

El Dios que se mantiene despierto para cumplir Su palabra profética
Cuando Dios comisiona a Jeremías como profeta, le dice:



11 La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: «¿Qué ves tú, Jeremías?» Yo respondí: «Veo una vara de almendro».

12 Me dijo Jehová: «Bien has visto, porque yo vigilo sobre mi palabra para ponerla por obra».
Jeremías 1:11-12


En español quizás no se entiende bien el mensaje. Pero en el hebreo, es un juego de palabras. 
En Jeremías 1:11, 12, el término “almendro” es scha·qédh, y va seguido de la expresión “me mantengo despierto”, scho·qédh. 

Era una forma doble de destacar un asunto: en términos de lenguaje, y aludiendo a una característica del almendro: ser el primer árbol que florece, aún en el invierno. En enero, ya echa flores. No espera al verano para florecer. ¿Se imagina un árbol capaz de florecer en medio del frío del invierno? El almendro, que ya para enero-febrero florece,  

Como hemos visto, el almendro es símbolo de estar despierto, alerta. Dios es como el almendro, se mantiene despierto para que se cumpla Su Palabra. Jesucristo indicó que debían Sus seguidores mantenerse alertas, despiertos, vigilantes. 

¿Estamos alertas? ¿Nos mantenemos así? Es difícil mantener la alerta o estar despiertos en tiempos en que hay "somnolencia" espiritual.

Hemos hecho referencia a mantenerse alerta y despiertos, como el almendro, vigilando las escenas de este mundo que van cambiando, en cumplimiento de la palabra profética de Jah.

Pero mantenerse alerta en estos tiempos también tiene que ver con el cómo enfrentamos los asuntos cotidianos, el sustento material. Jesucristo dijo:

34 »Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de comer en exceso y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día,

35 porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra.


36 Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre».

Lucas 21:34-36

Las preocupaciones de esta vida... son interminables. Pero vivir preocupado, afanado, inclusive por los sucesos mundiales, ¿es lo que quería Jesucristo? No. Tenemos que cumplir con nuestras responsabilidades y asuntos de esta vida. No vamos a dejar de trabajar, o de estudiar, o de seguir con nuestra vida. Pero la exhortación es a mantenerse orando, alerta, y estar de pie ante el Hijo del Hombre, en Su Presencia.

La fe es clave en este aspecto. La fe está ligada a la provisión material que Dios hace a Sus hijos e hijas. Si Dios alimenta a cuervos, viste a los lirios, y cuenta hasta al pajarito que acaba de caer a tierra, ¿no nos cuidará? Es ese el peligro contra el que previene Jesucristo. Por eso comparó a los días de Su Presencia con los días de Noé. Por razón de que la gente no hizo caso de las señales, y siguió viviendo como si nada pasara.

El almendro tiene mucho que enseñar. Hemos analizado apenas 3 lecciones espirituales. Podemos extraer más lecciones, pero lo importante es imitar la excelente actitud que se le instó al profeta Habacuc a hacer:


Habacuc 2:1-3
1 Me mantendré alerta,
      
me apostaré en los terraplenes;
   
estaré pendiente de lo que me diga,
      de su
respuesta a mi reclamo



La respuesta de Dios
2 Y Jehová me respondió:
      
«Escribe la visión,
      y
haz que resalte claramente en las tablillas,
      para que
pueda leerse de corrido

3 Pues la visión se realizará en el tiempo señalado;
      
marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse.
   
Aunque p a r e z c a tardar, espérala;
      porque sin
falta vendrá.