15 de febrero de 2012

Milagros de Jesús: la fe de 4 amigos y un paralítico

Famoso. Así era Jesús, a tan sólo meses después de haber iniciado su labor como Enviado de Dios.

Y es que Jesús no se encerró en una especie de convento o monasterio, o se fue a un retiro espiritual a estar siempre con Dios. Fue a las ciudades, a las aldeas, a los campos, donde estaba la gente. La de carne y hueso. La que trabajaba, tenía deudas, se sentía frustrada y cansada. A los que estaban enfermos, se creían indignos de ser amados y valorados, como, por ejemplo, los recaudadores de impuestos o prostitutas y demás "pecadores". A todos ellos y ellas, fue Jesús.

Un testigo ocular de los actos y enseñanzas de Jesús, describió así lo que hizo Jesús:

Jesús, de Nazaret, cómo Dios lo ungió con Su espíritu santo y poder, y que fue por toda la tierra haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con Él.

Hechos 10:38
  
Jesús hacía el bien y sanaba. Sanaba, tanto el cuerpo, como la mente, el corazón y el espíritu. 

La gente buscaba entonces, a este hombre que enseñaba de manera tan diferente a como enseñaban escribas y fariseos. Este hombre enseñaba sobre el Padre, y enseñaba amor al Padre. Pero también demostraba amor y valoración a las personas. Por ello, no extraña leer en los evangelios que cuando Jesús llegaba a una ciudad, las personas acudían a raudales hacia Él. 

En Capernaúm, una ciudad ubicada a orillas del mar de Galilea, llega Jesús, y se queda en una casa. La casa era una sencilla, común y corriente. No era una gran mansión espaciosa, con muchos cuartos o lujos. Y allí, Jesús, se dedica a enseñar y ayudar a la gente. Increíble como pueda parecer, hasta de Jerusalén vienen fariseos y maestros de la Ley a escucharle.


Es tanta la cantidad de personas que hay en esa casa que ya no cabe nadie más. Jesús están enseñando, y de repente, algo inaudito pasa: del techo de la casa baja un paralítico, en una camilla.

¿Cómo es posible?

4 amigos del hombre paralítico en la camilla lo traen a donde está Jesús. Al ver que no pueden acceder a Él, suben al techo de la casa. Los techos de aquel entonces se hacían con ramas y cañas, le echaban encima una capa de tierra y finalmente la recubrían con arcilla o arcilla mezclada con cal. Así que hacer un hueco en el techo, bajar a su amigo paralítico hasta Jesús para que lo curara, era relativamente fácil. Lo difícil era tener la audacia de atreverse a hacer lo que fuera para llegar a Jesús.

¿Cómo reacciona Jesús? 

Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados te son perdonados.

Marcos 2:5

Jesús ve la fe de ellos. De los 4 amigos, y la del paralítico. ¿Qué fue exactamente lo que vio Jesús? El relato de Marcos dice que fue la fe de ellos. No se trató solamente de un acto de decir "bueno, voy a curar a este hombre porque hago el bien", sino que vio de manera clara la fe de 5 personas que tuvieron la audacia de atreverse a luchar por su milagro.

Muchas veces, cuando invocamos el poder de Dio en nuestras vidas, pensamos que basta con decir en oración "Dios ayúdame" con esta situación, y listo. Definitivamente, hay asuntos que dependen de dejarlos en la mano de Dios, pero otros, como lo sugiere este relato, muestran que hay que actuar, y a veces, hacerlo con osadía.

Si pensamos por ejemplo, en los israelitas esclavos en Egipto, ellos querían ser libres, pero... tenían que enfrentar a Faraón. Tenían que elegir entre el temor a Faraón o la fe en Dios. Así de simple.

En el caso de este milagro, los 4 amigos tuvieron que elegir entre devolverse con las manos vacías, o hacer lo que fuera con tal de llegar a Jesús. Y lo hicieron. ¿El techo?, Bueno, después podían arreglarlo o hacerlo nuevo. Pero la oportunidad de ver sano a su amigo paralítico, no se repetiría. Era ahora o nunca.

Esa fe fue la que vio Jesús. La que estuvo dispuesta a jugársela toda con tal de lograr el milagro. Más que eso, Jesús dio un paso adicional, y hasta dijo:

—Hijo, tus pecados te son perdonados.
  
Aquello fue un gran detonante en la mente de los religiosos presentes. ¡Qué blasfemia! Sólo Dios perdona pecados, razonaron. Pero Jesús dijo:

—¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? 10 Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados

Marcos 2:8-10

A Jesús no sólo le importaba la salud del hombre, sino que se sintiera hijo de Dios, y que recobrara su condición de aprobación ante Dios. El perdonar sus pecados, independientemente de que fueran la causa o no de su parálisis, le daban un soporte para iniciar una vida nueva, una que tuviera un nuevo comienzo para Dios.

Al analizar este relato se destaca una virtud espiritual: la fe. "Sin fe no puedes agradar a Dios", escribiría Pablo en Hebreos 11:6. ¿Por qué? "Porque quien se acerca a Dios, debe creer que Él existe, y que recompensa a los que le buscan". Y este relato muestra que quien se acerca a Dios, es liberado de su parálisis, y sus pecados son perdonados.

Quizás uno no tiene una parálisis física. ¿Qué hay de sentirse mental, emocional o espiritualmente paralizado? Entonces es momento de acudir al poder de Dios, con fe. En este relato, vemos una dimensión de la fe que es del agrado de Dios: la fe audaz.

¿Qué es la fe audaz?

Es la que reconoce que hay una situación que está en parálisis, y que sólo Dios puede levantar y hacer andar. Puede ser una crisis económica, familiar o cualquier otra situación, por la que hemos orado, pero no basta con orar. Hay que actuar, y quizás, hacer una acción audaz, como la que hicieron estos hombres.   


Y es que hay problemas o situaciones en las que Dios puede actuar, pero nos toca, por decirlo así, agarrar al  "enfermo" o situación, y llevarlo ante Dios. ¿Hay que abrirle paso a la acción divina? Sí, y fue lo que hicieron los 4 amigos.




Anexo: tomado de http://jesusarmymx.blogspot.com

Esta es una clase de matemáticas, suena extraño pero vamos a hablar de matemáticas, ¿recuerdas que cuando ibas en la primaria te enseñaban algo como: b x h te ayuda a saber cual es el área del rectángulo? Ó ¿ b x h/2 la fórmula para saber el área del triángulo ó a x 4 te ayuda a saber el área de un cuadrado?  Lo que vamos a aprender a continuación es la formula de Dios para ver su mano en nuestra vida
  • Salmos 10:17
  • Salmos 20:4  
  • Salmos 21:2
  • Filipenses 4:6 
En todas estas citas encontramos un lugar común, es decir una palabra frecuente, la palabra de Dios nos habla de DESEO, encontrando esta vertiente en varias citas bíblicas entendemos que DESEAR cosas es bíblico, por eso el DESEO es nuestro primer factor en nuestra formula.


Pero obviamente no basta solo con desear, necesitamos otro factor que haga que nuestro DESEO se vuelva realidad

  • Mateo 9:27-29
  • Gálatas 2:16
  • Habacuc 2:4
  • Efesios 2:8 
  • Mateo 9:1-8
  • Hebreos 11:6 
La FE, dice la misma palabra que es la certeza de lo que se cree pero no se ve, nuestros deseos siempre deben ir acompañados de FE, Jesús cuando sanaba a enfermos, sabiendo que El tenía todo el poder necesario para sanar siempre terminaba diciéndoles “tu FE te ha sanado” Marcos 2 incluso en el relato que leíamos sobre estos cuatro hombres que rompen un techo para meter a un paralitico para ser sanado, Jesús le sana por la FE de esos 4, por eso como el segundo factor de nuestra formula tomamos LA FE, porque con eso entendemos que incluso para sanar a otra persona utilizando la autoridad que Dios nos dio a través de Jesús opera nuestra fe.

Entonces entendemos hasta ahorita que la formula en la que Dios obra en nuestra vida es:

DESEO + FE

Pero dentro de muchas formulas matemáticas o de química para llegar a un resultado necesitamos restarle algún factor

  • Juan 20:29
  • 2 Corintios 6: 14 
  • Mateo 13:58
  • 2 Corintios 4:4 
  • Marcos 9:24
  • 1 Timoteo 5:8 
  • Apocalipsis 21:8 
Gracias a estas fracciones bíblicas entendemos que tener INCREDULIDAD es una cosa que no agrada en nada al Señor, vivir enINCREDULIDAD es una situación en la que Dios no obra en nuestra vida, e incluso vemos consecuencias terribles de la INCREDULIDAD en Apocalipsis 21:8. Dios desea que de nuestra vida sea quitada la INCREDULIDAD, quiere llamarnos bienaventurados por creer sin ver.

Por eso es que caemos en cuenta que la fórmula para ver a Dios obrando en nuestra vida es:

DESEO + FE – INCREDULIDAD
¿Qué sucede si utilizamos esta fórmula?

  • 2 Crónicas 20:20
  • Marcos 16:14-18 
  • Marcos 9:23
  • Mateo 9:18-22, 27-31 
  • Marcos 11:24 
Podemos darnos cuenta que al seguir esta fórmula obtenemos como resultado la RESPUESTA necesitamos a nuestra petición, sea de la índole que sea porque entendemos que:

DESEO + FE – INCREDULIDAD = RESPUESTA

Hoy es el día en que Dios te dice, concederéTODOS los deseos de tu corazón si tienes fe como un grano de mostaza, y si crees, porque al que cree todo le es posible. ¿Que es lo que tanto has pedido a Dios pero no has visto respuesta? Hoy Dios te dice que te lo concederá






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