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lunes, mayo 09, 2011

Fractalidad Espiritual



El girasol, los copos de nieve, los rayos, las ramas de los árboles, las cadenas montañosas, la forma de red que forman los ríos y sus afluentes, los deltas de los ríos Nilo y Amazonas, los fiordos de Chile, Argentina y Noruega, el brócoli y el caparazón del Nautilus... ¿qué tienen en común?

Que son algunos ejemplos que encontramos en la Naturaleza que poseen patrones matemáticos característicos: fractales, sucesiones de Fibonacci, diseños que siguen el número áureo y que dan lugar a formas bellas, diversas, que inspiran un reconocimiento a la Inteligencia Suprema, el Diseñador Maestro que moldeó todo cuanto existe. 


Un fractal... ¿qué es?

La palabra fractal designa a un objeto semigeométrico, cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. Este vocablo fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975, y se deriva del latín fractus, que significa quebrado o fracturado.
Un objeto fractal posee las siguientes características:
  • Es irregularno posee una forma geométrica como la de un cuadrado o rectángulo, un círculo o un triángulo
  • Es detallada a cualquier escala de observación
  • Es autosimilar (exacta, aproximada o estadísticamente)


Fractales: la matemática 

en la  Creación




Al contemplar la Creación, vemos que existen formas geométricas definidas. Vemos el Sol y la Luna que son redondos, tienen forma circular. El iris de nuestros ojos es de forma circular, y nuestros dedos tienen forma cilíndrica.

Sin embargo, en la Creación vemos variedad, diversidad, pero conservando la similitud con el origen. Las formas fractales, en las que cada una de las partes se asemejan al todo que la origina, están presentes en seres vivos, junto con las simetrías (las formas básicas que solo necesitan la mitad de información genética) y las espirales (Las formas de crecimiento y desarrollo de la forma básica hacia la ocupación de un mayor espacio), como las formas más sofisticadas y complejas.

Por ejemplo, las hojas de los árboles presentan una forma similar a la pequeña rama de la que se originan, que a su vez, presentan una forma similar a la rama, que a su vez es similar a la forma del árbol. Evidentemente, una hoja no es igual al árbol, una hoja es una forma biológica simple, y un árbol es una forma biológica compleja.

rayo fractal.jpg
Los rayos, ejemplos de fractalidad en la naturaleza

¿Cómo explicar, matemáticamente, estas formas geométricas irregulares?

Recordamos que en geometría, por ejemplo, un triángulo tiene una forma regular definida.



Pero, la fractalidad es la característica de formas semigeométricas irregulares, similares al origen. Sin embargo, a pesar de esa irregularidad, hay un orden matemático definido, que organiza y estructura a las diversas creaciones en las que se presenta la fractalidad: la llamada sucesión de Fibonacci, que es una sucesión infinita de números naturales:

0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55,89,144
\ldots \,
La sucesión inicia con 0 y 1, y a partir de ahí cada elemento es la suma de los dos anteriores.
Si hiciéramos cálculos matemáticos avanzados, comprobaríamos que, por ejemplo, en el caso del girasol, y las piñas de los pinos, ejemplos de fractales, se encuentran números pertenecientes a la sucesión de Fibonacci. El cociente de dos números sucesivos de esta sucesión tiende al número áureo 

El número áureo:
\varphi = \frac{1 + \sqrt{5}}{2} \approx                 1.618033988749894848204586834365638117720309

...

Secuencia de espiral, siguiendo el número áureo 
Lo que brevemente y de la manera más sencilla posible se ha mostrado hasta este punto sobre la fractalidad y algunas de las herramientas matemáticas involucradas en ella, sin duda concordaremos con esta frase de Job:

¡Y estas cosas (la fractalidad), no son más que los bordes de Su camino (la obra creativa de Jehová), apenas el leve susurro que oímos de él! 

Job 26:14

Evidentemente, todo el conocimiento que tenemos de la Naturaleza, de todo lo creado por Dios es apenas una especie de un pequeño borde de un camino infinito de conocimiento de Dios que tenemos delante de nosotros.

Fractalidad Espiritual

¿Cómo entender que la hoja de un árbol sea similar al árbol mismo? ¿Cómo comprender que ambos son similares, pero de diferente grado de complejidad?

Esto concuerda con la declaración de que somos hechos a la "imagen y semejanza de Dios". Cuando Jehová imaginó a la Humanidad, la imaginó semejante a Él. Él deseaba que Sus hijos e hijas, de manera singular única e irrepetible, fueran semejantes a Él, lo cual hace que cada ser humano sea similar a Dios pero diferente. Se entiende que somos menos complejos que Dios, así como una hoja de un árbol fractal es menos compleja que el árbol, pero es similar a él.


Tenemos milenios con un profundo sentimiento de desconexión del Padre, sintiéndonos pecadores, alejados de Dios, con una sensación de lejanía, no teniendo en nuestra vida el sentido de identidad: identidad como hijos e hijas de Dios, que si hacemos Su voluntad, como dijo Jesús, "ése es mi hermano o mi hermana", siendo parte de una gran familia Universal de hijos de Dios.

El caso es que no nos sentimos hijos o hijas de Dios, de hecho, muchos cuestionan si acaso existe Dios, y si realmente existe, se interese en uno como persona individual, de carne y hueso, con toda la complejidad de nuestra personalidad y vivencias, puntos de vista e historia de vida.

Pensemos en lo siguiente: si en la Creación vemos que Jehová diseñó ciertos patrones en la naturaleza en los que hay semejanzas, como por ejemplo, la fractalidad, pero que a la vez son partes de un todo más complejo, ¿no nos enseña eso que somos parte integrante de un Todo, que es Dios?  

Podemos plantear estas preguntas:

¿Qué potencial manifestación de la Divinidad Suprema, única, singular e irrepetible tienes tú, que recibiste de Dios, que por causa de la inconsciencia, el error y la tergiversación en la que hemos vivido, no se ha manifestado aún, pero puede manifestarse, si consciente y deliberadamente participamos en la experiencia de conocer al Padre y al Hijo?

¿Cómo sería nuestra vida si buscamos y encontramos el acceso total a nuestra singular consciencia y herencia como hijo/hija de Dios?

¿Qué cualidades, características o atributos divinos que recibiste del Padre tienes dentro de ti, aún por emerger, que al manifestarse harían que Jehová fuera glorificado, y fueran de beneficio para ti y para la Humanidad?


Hemos visto el mundo como algo que no podemos influir, como algo estático. Pero si razonamos en el hecho de que cada ser humano es una parte de mayor o menor complejidad que forma parte de un Todo, que forma parte de Dios, entonces de alguna manera, nuestro estado de ánimo, nuestra paz interior, nuestra lucha interna, nuestras decisiones y el asumir nuestra responsabilidad influye a toda la humanidad, al planeta, al universo... en suma a TODO. 

fractales en naturaleza.jpgEs como el fractal, que se va multiplicando del centro hacia el exterior de forma simétrica y repetitiva, o del exterior hacia al centro según queramos mirarlo. Cuando una persona, tiene problemas emocionales, que le producen dolor y sufrimiento, su comportamiento varía dentro de un esquema de equilibrio. Ello repercute en las personas de su entorno, creando desequilibrio, a su vez estas personas desequilibran a las que le rodean y así sucesivamente se va multiplicando el número de personas que están fuera de su equilibrio natural.

Siguiendo esta trayectoria llegamos a todos los rincones del planeta, del Universo, multiplicándose una y otra vez y sumándole el dolor o sufrimiento que cada nueva persona aporta a la cadena. Es como si fuera una serie de Fibonacci infinita de dolor, más dolor, sufrimiento, más sufrimiento...

¿Qué vemos en las noticias en la actualidad? ¿No es acaso una muestra de una fractalidad espiritual negativa, descendente, en la que las personas descienden aún más en el caos, el dolor y el sufrimiento?

¿Y si tan sólo una persona iniciara una espiral de fractalidad espiritual positiva, basada en el amor a Dios, al prójimo y a sí mismo, operando en su vida bajo los Principios Espirituales Eternos del amor, el espíritu, la luz y la verdad, como enseñó el maestro Jesús el Cristo? 

Veámoslo matemáticamente en la serie de Fibonacci:

0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55,89,144
\ldots \,

El 0 representa la nada, el 1 a una persona, el 2 a 2 personas y así sucesivamente...

cactus fractal.jpg
En vez de tan sólo observar cómo el planeta está enfermando cada vez más, cómo crecen los puntos críticos en el mundo, por guerras, fenómenos naturales o falta de alimentos, si cada uno de nosotros decide ser coherente consigo mismo, curando nuestro sufrimiento, activando la consciencia de ser hijos e hijas de Dios, conseguiríamos mejores resultados, iniciaríamos una cadena de multiplicación, pero ahora en vez de dolor estaríamos multiplicando la felicidad, la paz y el amor.

Hemos de admitir que somos responsables del sufrimiento de otros en la medida en que somos responsables del nuestro. El dolor del mundo repercute en nosotros, en nuestros corazones, en nuestro espíritu, en el Todo, en Dios, porque en todos existe esa Energía, ese pequeño trocito de Dios que nos corresponde. Eso es fractalidad espiritual.

La fractalidad espiritual nos lleva al amor, a la unidad, a la consciencia, a la luz, en nosotros mismos, y hacia Dios