martes, noviembre 22, 2016

El triunfo de Donald Trump y las redes sociales

Donald Trump NEOATIERRA
Todavía hay muchas explicaciones sobre el triunfo de Donald Trump en las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos. Y, como era de esperarse, los medios de comunicación, como en otros procesos políticos, tuvieron un papel fundamental en el resultado de los acontecimientos. Al hablar de “medios de comunicación”, pensamos en periódicos, canales de T. V., agencias de noticias, revistas, radio o portales en internet. Pero también parece que este término podría estar transitando hacia una noción más flexible: redes sociales.

El peso absoluto de los llamados “medios sociales” aún está por verificarse, pero sin duda su peso relativo ya es evidente. Algunos análisis señalan ya el declive de los medios tradicionales frente a la relevancia al parecer cada vez más creciente de la información que fluye por redes como Facebook y Twitter. Pablo Boczkowski, doctor por la Universidad Cornell e investigador en la Universidad Northwestern, publicó hace poco un análisis comparativo sobre la influencia de ambos candidatos –Hilary Clinton y Donald Trump– en los dos tipos de medios. 

El punto de partida de este examen fue la disparidad en el “espaldarazo” de varios periódicos estadounidenses a cada uno de los políticos: a Clinton la respaldaron 229 diarios y 131 semanarios, mientras que Trump contó con el apoyo manifiesto de únicamente nueve diarios y cuatro semanarios.

Sin embargo, en las redes sociales la situación fue inversa: la base de fans y followers fue ampliamente mayor para Trump, quien con 25 millones de seguidores, sumados de Facebook y Twitter, aventajaba a Clinton con casi 7 millones, pues en los perfiles sociales de la candidata la suma era de casi 18 millones, esto al 4 de noviembre y según las cifras de Boczkowski. Y ya que las “reacciones” de esas personas también son medibles, esa diferencia también se tradujo en mucho mayor impacto para Trump de los mensajes difundidos en redes sociales, en un caso, hasta 30 veces más que los de Clinton.

Pero este no es el único factor que explica la relevancia de los medios sociales en el triunfo de Trump. Guillermo Valencia, de la consultora Microwise, realizó otro análisis a propósito de la manera en que los seguidores de los candidatos estaban conectados, y de nuevo los resultados favorecen a Trump. Como se ve en estas gráficas, las redes de Clinton estuvieron separadas en tres grandes grupos sin muchos puntos de contacto entre sí, mientras que las de Trump formaron un sistema eficientemente vinculado.
Seguidores de Hillary Clinton en Twitter


Seguidores de Donald Trump en Twitter

¿Qué implicaciones tiene este fenómeno? ¿Qué importancia tiene que la influencia de los medios tradicionales esté en franca decadencia y que dicho hueco esté siendo llenado por las plataformas sociales?
Entre otros efectos, quizá la clave está ya en la forma que adquiere ese gráfico de la red que formaron los seguidores de Donald Trump en los medios sociales. Como vemos, es una forma circular, es decir, aislada. 

Varios analistas contemporáneos han observado esa tendencia a formar lo que Joshua Benton, en otro análisis de la comunicación en este proceso electoral del Nieman Journalism Lab de la Universidad de Harvard, llama “universos sociales segregados”, fragmentos de realidad fomentados por la manera en que funcionan las redes sociales y en los cuales el usuario no está realmente informándose sino más bien reafirmando la opinión que ya tiene sobre determinado asunto, incluso, irónicamente, si esto implica desinformarse, como bien señala Benton en su análisis con ejemplos fehacientes.

Tanto en Facebook como en Twitter se ha buscado perfeccionar el algoritmo para que aquello que vemos sea “relevante”, y esto por un propósito muy sencillo: que el usuario continúe visitando la plataforma, tanto como sea posible. Si de pronto dejáramos de ver cosas que nos interesan, simplemente dejaríamos de usar Facebook o Twitter (como se dejaron de usar otras redes), con lo cual el negocio de ambas empresas terminaría por fracasar. Pero no es así, y por eso especialmente Facebook se preocupa tanto por la relevancia del contenido.

En términos cotidianos, este modelo se traduce en algo muy simple: una versión cómoda de la realidad. Los likes que damos, los unlikes, los shares, los comentarios, todo ello se suma para que cada vez que entremos a Facebook veamos casi exclusivamente lo que nos place y muy pocas veces algo que desafíe nuestra visión del mundo.

Donald Trump President United States NEOATIERRA
DONALD TRUMP
Ruth Fremson/The New York Times

¿Conectarnos sólo nos está aislando? Ese parece ser el efecto paradójico de la “comunicación” contemporánea. En Mashable, Damon Beres sostiene con cierto ardor que es momento para Facebook de “matar” su news feed (es decir, la versión actual del algoritmo descrito). El problema es en realidad más profundo, y sin duda eso merece otra reflexión, pues aunque no estuviera Facebook, no parece posible en este momento que el grueso de la población haría otro tipo de elecciones informativas. En términos estructurales eso tiene que ver con otros factores. Sin embargo, el reclamo de Beres lleva algo de razón.

Como empresa, Facebook se rige únicamente por su modelo de negocio (la “relevancia del contenido”) y, con ello, pretende una neutralidad política que en los hechos no se presenta así. En nuestra época se habla mucho de sistemas que se autorregulan, y la comunicación en redes sociales es un buen ejemplo de ello. Pero ante los resultados actuales vale la pena reflexionar si esa supuesta autorregulación es un valor positivo, si como usuarios podemos ceder tanta libertad a los algoritmos o es momento de preguntarnos si de verdad estamos consumiendo lo que queremos y nutre nuestra visión del mundo, incluso desafiándola, o sólo lo que el sistema, en su autorregulación, nos entrega, bajo el único criterio de que cientos o miles o millones de personas están consumiendo eso mismo.

http://pijamasurf.com/2016/11/que_hacemos_realmente_todos_los_dias_nos_informamos_o_solo_buscamos_la_validacion_de_nuestra_opiniones/

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lunes, noviembre 21, 2016

Samuel, profeta de Dios

Samuel profeta de Dios neoatierraLa imagen que tenemos de un profeta, es la de un hombre o mujer, vestido de una forma particular, que se para en un lugar a proclamar los juicios de Dios.


Ciertamente es una perspectiva que ofecen profetas como Jeremías o Elías. Pero, en el caso de Samuel, es completamente diferente.

Samuel es hijo de Ana, quien pide en oración un hijo varón, que ofrece a Dios para servicio en el tabernáculo. Ana es fiel a su promesa, y desde los 5 años, Samuel es llevado a servir en adoración a Dios. Es un muchacho presto, dispuesto al servicio. Samuel no buscaba fama, dinero o poder. Sencillamente, estaba ocupado en servicio a Dios. De manera solemne, sagrada, se ocupa de sus deberes.

Samuel manifiesta un concepto sobre YHWH muy particular. Para él, Dios no es una mera idea, una abstracción, lo que representan los dogmas de la religión y servicios. Dios era una realidad, una personalidad, un ser que se ocupaba muy de cerca de los hombres y mujeres. 

Samuel pudo haber tomado del mal ejemplo de Ofni y Finees, los corruptos hijos del sumo sacerdote Elí. Llama la atención el heho de que no se escudó en el mal ejemplo de otros por encima de él para tratar su lugar en el servicio a Dios como algo sin importancia. No importaba cómo otros actuaran. Él rendiría servicio a Dios con honor y devoción. 

Samuel es convocado a ser profeta en circunstancias muy singulares:

Y el joven Samuel ministraba a Jehová delante de Elí; y la palabra de Jehová era rara en aquellos días; pues no había visión manifiesta. 

1Sa 3:1

La palabra de YHWH era rara. Dios no hablaba. No había mensaje divino para el pueblo. Dios no se comunicaba con ellos. Evidentemente, si YHWH va a escoger a una persona para ser profeta, sería Elí, el sumo sacerdote, la persona opcionada. Pero Elí ha demostrado falta de carácter al permitir que sus hijos traten con irrespeto a las cosas sagradas en el servicio a Dios. La persona que actúe como profeta, debe ser capaz de mostrar que lo que habla no es el mero fruto de su propio pensamiento, sino que es el mensaje de Dios. Debe demostrar que el poder espiritual que emana de sus palabras no es su propia fuerza personal, sino la fuerza del espíritu santo que habita en él. 

Una noche, Samuel duerme, al igual que Elí. La lámpara de Dios aún ardía, estaba encendida. A Samuel lo llaman 3 veces por su nombre, y cree que es Elí quien le llama. La tercera vez, Elí discierne que es YHWH quien llama a Samuel. 


Elí dijo a Samuel: “Ve, acuéstate, y tiene que suceder que, si Él te llama, tienes que decir: ‘Habla, YHWH, porque tu siervo está escuchando”. Así que Samuel se fue y se acostó en su lugar. Samuel no había conocido a Dios, no había sido consciente de su forma de comunicarse con los hombres en una forma sobrenatural, y nunca se le había ocurrido que tal cosa podría suceder en su caso. Pero Elí sabía que tales comunicaciones se realizan a veces por Dios. Samuel es invitado a tomar la actitud de receptividad sencilla, y humildemente invitar a Dios a pronunciar su mensaje.

Hay rasgos del carácter de Samuel que se manifiestan. Se levanta fácilmente a escuchar la voz de Dios, a pesar de lo que cuesta pararse de la cama en la madrugada. Samuel demuestra disciplina, se levanta de madrugada a cumplir con su trabajo. También es receptivo al mensaje divino, no lo cuestiona, no lo juzga, está dispuesto a escuchar a Dios.

La historia de Samuel como profeta demuestra que no hay méritos "humanos" que nos posicionen ante Dios. Es Él quien manifiesta cómo darse a conocer, dar Su mensaje para nuestra vida.

Muchas veces esperamos que Dios nos hable a través de figuras "acreditadas", aquellas que se muestran como "profetas" de Dios. Hay quienes se regodean en títulos, posiciones y cargos en sus organizaciones religiosas, y se supone que ello les califica para ser "portavoz" de Dios en la Tierra.

Es peligroso ignorar la historia que las Escrituras nos indican al respecto. Se debe considerar con discernimiento quién habla en "nombre" de Dios, y confrontar con las Escrituras la validez de sus declaraciones. Samuel en este sentido, nos muestra un historial de fe y de apegarse a lo que Dios comunicaba, fuera popular o no, tocara intereses de poderosos o no. En resumen, lo que verdaderamente cuenta es aquello que realmente provenga de YHWH y sea de veracidad y bien para nuestras vidas.

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Vivir bajo el cuidado de Dios

Vivir bajo el cuidado de Dios
Dios nos cuida

Vivimos en un mundo que nos genera mucha incertidumbre. Existen diversas presiones, provenientes de nuestros propios problemas y circunstancias que nos rodean. Al ver las noticias, nos damos cuenta de que aumentan los delitos, los actos de violencia, y el alto costo de la vida.

En medio de tal situación, existe la paz, el sosiego, y la fuerza que nos puede dar Dios. Al leer las Escrituras, concretamente los Salmos, podemos hallar frases que nos dan la seguridad y confianza que buscamos.

El Salmo 91 es sin duda uno de los más conocidos. Ahí leemos que 

"Vivamos bajo el cuidado
del Dios altísimo;
pasemos la noche bajo la protección
del Dios todopoderoso"



Traducción en lenguaje actual


Vivir bajo el cuidado de Dios es una garantía real, para vencer los obstáculos y circunstancias adversas. En tiempos del salmista, si este pasaba la noche fuera de casa, su única protección era confiar en Dios, y Su protección.

Leer la Biblia
El poder de leer las Escrituras

Quizás hay quien piense que ese cuidado es para personas "especiales", pero el Salmo 91 nos asegura que cualquier persona puede acceder y confiar en ese cuidado. Si confiamos que Dios es nuestro refugio, y fortaleza, el Dios en quien confiamos, si nos encontramos en una situación desesperada y pensamos que todo esta perdido, entonces es momento de confiar, poner fe en Dios y Él lo hará.




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El arcángel Miguel y las profecías de Daniel

Arcángel Miguel neoatierra
Arcángel Miguel
Existen cosas visibles, y cosas invisibles. Las invisibles, como el calor, el viento, las ondas electromagnéticas, sabemos de su existencia y que causan un efecto en nuestra vida, aunque no las veamos.
La Biblia relata la existencia de seres espirituales que, por ser eso, espíritu, no podemos verlos. Pero su existencia y participación en la historia humana en diversas épocas, queda fuera de toda duda, de acuerdo a lo que relatan las Escrituras.
Por ejemplo, en Génesis 3:24, se relata por primera vez en la Biblia, la existencia de seres espirituales llamados querubín. En Isaías capítulo 6, este profeta recibe su llamado a ser un portavoz de Dios por medio de una visión en la que ve a Jehová Dios, acompañado de seres espirituales, llamados serafines. Y más a menudo, se les llama ángeles a los seres espirituales que forman parte de el conjunto de criaturas de espíritu que son hijos de Dios, cuyo lugar de residencia es lo que la Biblia llama “cielo”, o, ese espacio en el que apropiadamente, pueden morar de acuerdo a su forma de existencia, estos seres.
Sin embargo, hay un ser espiritual que se distingue de todos los anteriores. Su forma de existencia, su poder, su sabiduría, su relación con el Padre le colocan en una posición de preeminencia sobre los otros seres espirituales. Su nombre: Miguel.    
No se le menciona frecuentemente en la Biblia, pero cuando sí se le menciona, su escenario de presencia es de confrontación. De confrontación espiritual. Y son confrontaciones espirituales que de una manera u otra nos afectan hoy día.
Una de ellas está relatada en el capítulo 10 de Daniel. El profeta Daniel estaba agitado en su espíritu, decidido a indagar de Dios asuntos que le perturbaban. Durante 21 días estuvo bajo ayuno, en oración a Jehová. Debía estar preparado mental, emocional, y espiritualmente para recibir entendimiento sobre asuntos que tenían que ver con el futuro. Y Dios envió respuesta. Lo hizo a través de un ángel.
Al llegar el ángel a Daniel le reveló algo sorprendente: que desde el primer día fue enviado por Jehová a responder a Daniel. Pero, no llegó hasta él sino a los 21 días. ¿Por qué?      

“El príncipe de la región real de Persia estuvo haciéndome oposición por veintiún días, y, ¡mira! Miguel, uno de los príncipes más importantes, vino a ayudarme. Y ahora, al regresar, voy a pelear con el príncipe de Persia. Y cuando yo vaya saliendo, ¡mira! también viene contra mí el príncipe de Grecia viene. Sin embargo, te informaré las cosas apuntadas en la escritura de la verdad, y no hay ninguno que me apoye en estas cosas sino Miguel, el príncipe de ustedes
Daniel 10:13, 20, 21
En este relato vemos que existen seres espirituales, que participan activamente en los asuntos mundiales. Había un espíritu poderoso, pero maligno, que era “príncipe de la región real de Persia”, que se oponía a las actividades del ángel de Dios. Después de Persia, habría un “príncipe de Grecia”, que promovería los intereses de esa potencia mundial. El angel de Dios pudo haber llegado enseguida, el mismísimo primer día a Daniel, para darle a conocer un poderosos mensaje profético. Pero… sufrió la oposición de un príncipe espiritual maligno que era el verdadero poder tras la potencia mundial persa, y fue gracias a la intervención de Miguel, que él pudo llegar con éxito, 20 días después de ser enviado por Dios a Daniel.  
¿Existen príncipes demoníacos que son el verdadero poder detrás de los países del mundo, y de las potencias políticas, a lo largo de la historia? Es lo que claramente revela la Biblia. Por eso Pablo, en su carta a los Efesios dijo que los cristianos luchaban, no contra sangre y carne, sino contra los gobiernos y autoridades ubicados en lugares celestiales, es decir, contra seres espirituales malignos que tenían bajo su dominio a la Tierra, y los diversos componentes de ella: los elementos políticos, económicos, sociales, religiosos, culturales, filosóficos, etc.
Ahora bien, hay un punto importante: ¿qué mensaje profético deseaba Jehová darle a Daniel que los príncipes demoníacos no querían que recibiera?

¿Por qué pelearse entre seres espirituales por dar información profética a un anciano, Daniel?


No parece tener sentido, pero sí lo tiene. Dicen que el conocimiento es poder. Así que, ese mensaje profético era 2 cosas: conocimiento y poder. Recordemos que el objetivo máximo del dios de este sistema u orden de cosas, Satanás el Diablo, es el de tener a la gente cegada, sin capacidad de ver o percibir las realidades espirituales, que verdaderamente son las más importantes. Por ello, cualquier mensaje profético que significara luz y entendimiento sobre Dios y Sus propósitos, debía ser obstaculizado, para que no llegara a su destinatario. El mensaje que el ángel debía dar a Daniel era importante. Por eso este tuvo que luchar para dárselo a Daniel. Pero pudo lograr hacerlo, gracias al apoyo de un ser poderoso: Miguel, el Arcángel. Su Presencia poderosa hizo posible que Daniel recibiera el mensaje profético que Dios deseaba darle.

¿Qué mensaje era ese, tan importante?

El que leemos en los capítulos 11 y 12 del libro de Daniel. Incluye información profética sobre la rivalidad Rey del Norte – Rey del Sur, el desarrollo de esa confrontación que duraría siglos, lo que sucedería durante un predicho tiempo de angustia sin paralelo en la historia humana, y los escenarios de tiempos señalados de 1260, 1290 y 1335 días.

Ciertamente, era un mensaje de importancia vital. Ahora bien, Miguel el Arcángel tuvo un rol decisivo para entregar el mensaje a DanielDaniel, ¿se desarrollarán batallas espirituales entre ángeles para que sea dada la interpretación correcta verdadera sobre estos asuntos? Porque, a los príncipes demoníacos, ¿qué les conviene? ¿Qué se sepa la verdad sobre la rivalidad de los reyes del norte y sur, y sobre los días proféticos de 1260, 1290 y 1335 días? ¿O que siga la ignorancia sobre estos asuntos?
Porque, la ignorancia, también tiene que ver con no tener consciencia de la importancia de tomar en cuenta estas profecías. Es como estar montado en el Titanic, ya hundiéndose, pero seguir tocando música, o comiendo, o bebiendo un fino whisky. ¿Qué es lo más importante?
Por algo Jesucristo, quien es Miguel el Arcángel dijo sobre los días de Su Presencia que la gente “no hizo caso”. ¿De qué? No se trataba sólo de la advertencia de Noé y de ver el arca en construcción. Se trataba también de usar las capacidades de discernir los asuntos.     

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