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miércoles, mayo 24, 2017

Valiosas enseñanzas de Jesús

Jesús luz del mundo neoatierra
Jesús, luz del mundo
Para quienes pudieron escuchar directamente de Jesús esa enseñanza fresca, novedosa, que derribaba los razonamientos y tradiciones que eran la ley imperante en aquella época, esas palabras fueron una auténtica luz en medio de la oscuridad. 2.000 años después, da la impresión de que las enseñanzas de Jesús dependen de la religión o predicador que las use para un sermón, o artículo de lectura.

Pero la enseñanza de Jesús nunca ha dependido de quén la use. Es valiosa por sí misma, pues está basada en la sabiduría divina, que es eterna, inmutable, sin las impurezas del error y el engaño.

En tiempos en los que todo parece cambiar dependiendo de lo que parezca ser popular, de lo que tenga más gente que le dé "me gusta" en redes sociales, o de aquello que sea la moda, los dichos de Jesús son vida. "Las palabras que yo les he hablado, son Espíritu y son vida", dijo Jesús (Juan 6:63). Es mejor y más provechosa la enseñanza de Jesús, que está libre de errores y creencias erradas.

Por ejemplo, Jesús enseñó la importancia de la oración. Era necesaria para Él la cercana relación con el Padre. Antes de cada paso importante, oraba, a veces, toda la noche. Si a Jesús le era imperativo siempre orar, cuánto más lo es para nosotr@s.

Hay momentos en los que francamente, no se sabe qué hacer. En ese caso, Jesús decía:

Además, les dijo: “¿Quién de ustedes tendrá un amigo e irá a él a medianoche y le dirá: ‘Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío acaba de venir a mí de viaje y no tengo qué poner delante de él’? Y aquel, desde dentro, en respuesta dice: ‘Deja de causarme molestia. La puerta ya está asegurada con cerradura, y mis niñitos están conmigo en la cama; no puedo levantarme y darte nada’. Les digo: Aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, ciertamente por causa de su persistencia atrevida se levantará y le dará cuantas cosas necesite. Por consiguiente, les digo: Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, y todo el que busca halla, y a todo el que toca se le abrirá. Realmente, ¿qué padre hay entre ustedes que, si su hijo pide un pescado, le dará acaso una serpiente en vez de un pescado? ¿O si también pide un huevo, le dará un escorpión? Por lo tanto, si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!.

Lucas 11:5-13

Jesús nos anima a orar al Padre, con la confianza del hijo o hija que pide pan a su padre. YHWH no dejará de responder la oración de quien le pida ayuda.

También, sus enseñanzas sobre el valor de la fe nos colocan en un punto en el que pensamos en la diferencia entre las situaciones cotidianas y cómo vencerlas. Nos recalcó que no debíamos ceder a la ansiedad, la angustia y la incertidumbre ante cosas como qué comer, beber o el sustento. Cada día, dijo, tiene sus propios problemas.

Las enseñanzas de Jesús son diversas, y abarcan muchos ámbitos de nuestra vida. No son un código legalista de reglas que busca convertirnos en seres robóticos. Son orientativas, crean dirección, dan soporte y bienestar. Vale la pena siempre buscar en los Evangelios las gemas de las enseñanzas eternas de Jesús, libres de cualquier manipulación religiosa o de las tradiciones, sin tendencias de creencias preconcebidas. De esa manera, su luz maravillosa resplandecerá en nuestro corazón, dándonos la paz y dirección que necesitamos día a día.


lunes, abril 24, 2017

El Arcángel Miguel

La palabra Arcángel viene del griego αρχάγγελος (archangelos) "Arcángel", término que aparece sólo dos veces en la Biblia, ambas reflejadas en el Nuevo Testamento escrito en este idioma, el antiguo prefijo griego αρχ- (arc-), o en otra forma del prefijo άρχω (archo) significa "que gobierna, que dirige, que comanda, que lidera" + άγγελος (ángel) que significa "mensajero". A partir de estas raíces, el significado dado es de "Ángel Jefe" o "Ángel Principal" según la sintaxis del idioma griego. Cabe destacar que el prefijo αρχ indica supremacía, uno de los primeros en su clase o liderazgo ante determinado grupo, por tanto podría traducirse el término como "Capitán de los Ángeles" o "Uno de los primeros ángeles". El término "arcángel" como todo adjetivo del griego antiguo se aplica en pluraldual y singular.
El Arcángel Miguel en el judaísmo
Considerando que el Arcángel Miguel fue uno de los tres ángeles que anunciaron el nacimiento de Isaac (junto con los arcángeles Gabriel y Rafael) y protegió al pueblo de Israel durante su marcha por el desierto, actualmente el judaísmo invoca a Miguel como amparador de sus sinagogas. En la liturgia del Yom Kipur el sermón concluye con las palabras: “Miguel, príncipe de misericordia, orad por Israel”.
En el Talmud, su relación con los otros ángeles se compara a la del Sumo Sacerdote, con el pueblo de Israel; de la misma forma que el arcángel Miguel habría sido el interlocutor inmediato de Moisés en el monte Sinaí.


Sucedió que estando Josué cerca de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre plantado frente a él con una espada desnuda en la mano. Josué se adelantó hacia él y le dijo: «¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?» Respondió: «No, sino que soy el jefe del ejército de Yahveh. He venido ahora.» Cayó Josué rostro en tierra, le adoró y dijo: «¿Qué dice mi Señor a su siervo?» El jefe del ejército de Yahveh respondió a Josué: «Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es sagrado.» Así lo hizo Josué. Josué 5:13-15
Por otro lado, el libro de Daniel solo señala que Miguel es quien defendería al pueblo de Israel durante las tribulaciones:
Él me dijo: "No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te empeñaste en comprender y en humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y yo he venido a causa de ellas. El Príncipe del reino de Persia me opuso resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda. Yo lo dejé allí, junto al Príncipe de los reyes de Persia, y vine para hacerte comprender lo que sucederá a tu pueblo en los días venideros, porque también esta es una visión para aquellos días". Daniel 10:13-14
Pero yo te voy a indicar lo que está consignado en el Libro de la Verdad. No hay nadie para fortalecerme contra ellos, fuera de Miguel, el Príncipe de ustedes. Daniel 10:21
En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Daniel 12:1

Según la tradición rabínica judía

Según la tradición rabínica judía, a Miguel a veces se le llama "Príncipe de las naciones", y es quien actúa como "abogado de Israel" frente a su acusador Samael o Satanás (llamado Lucifer o Luz), papel de defensor de los hebreos, desde los tiempos de los patriarcas bíblicos. Por tal razón, según el Rabí Eliezer ben Jacob, fue Miguel quien rescató a Abraham del horno donde había sido arrojado por Nimrod (Midrash Genesis Rabbah XLIV. 16). También fue uno de los tres hombres que visitaron a Abraham para anunciarle el nacimiento de Isaac, y que anunciaron a Lot la destrucción de Sodoma y Gomorra.
Algunos Midrash describen a Miguel como el maestro de Moisés durante el Éxodo, además de ser quien protege a los israelitas frente al ejército del Faraón antes de cruzar el mar Rojo. En el Midrash Exodus Rabbah cuenta que Miguel ejerce su función de abogado de los hebreos, cuando Satán (su adversario) acusa a los israelitas de idolatría y declara que constantemente murmuraban deseando haber muerto junto con los egipcios en el mar (Ex. R. XVIII. 5). Pero según el midrash Abkir, dice que cuando Uzza, el ángel tutelar de Egipto, convoca a Miguel a pelear ante Dios, Miguel calla, pues sería Dios mismo quien defendería a su pueblo.

En la tradición cabalística[editar]

En la tradición y escritos de la cábala, el arcángel Miguel es visto como "Abogado de los Judíos".

El Arcángel Miguel en el cristianismo

La veneración del arcángel Miguel en el cristianismo se basa en su mayor parte en lecturas del Nuevo Testamento y adoptando las que se refieren a él en el Antiguo. Precisamente en el Apocalipsis se lee:
"Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él." (Apocalipsis 12, 7-9)
Y en la Epístola de San Judas (ver. 9), se vincula del culto a Miguel con las tradiciones judías:
"Cuando el arcángel Miguel disputaba con el diablo, la posesión del cuerpo de Moisés, no se atrevió a decir maldición sino que dijo: "El Señor te reprenda.".
Tal vez citando al escrito apócrifo conocido como la Asunción de Moisés, en él se menciona que Satán reclamó el cuerpo para sí, argumentando que Moisés provocó la muerte de muchos egipcios. Razón por la cual el arcángel se enfureció y luchó contra él, venciéndolo.
Antiguas autoridades gubernamentales y eclesiásticas reconocieron temprano las virtudes de esta criatura alada. Por ejemplo, el emperador Constantino atribuía a Miguel la derrota de sus adversarios. Por ese motivo mandó edificar cerca de Constantinopla una espléndida iglesia en su homenaje (Michaelion, en Sosthenion). Cabe señalar también que diferentes visiones de la Virgen María incluyen alguna manifestación de la presencia del arcángel. Algunas de las apariciones atestiguadas son: la de Fátima, en el año 1916, que atestiguó haber visto al ángel arrodillarse lamentando el escepticismo de los incrédulos y rogar oración por él y por el Señor. En una posterior aparición volvió a pedir la práctica del rezo, los sacrificios y las oraciones.
El arcángel Miguel es el más conocido de los arcángeles. Es también el más invocado, al que más se le reza y al que más personas le piden ayuda. Esto se debe a su papel de guerrero espiritual.


domingo, abril 23, 2017

ESTO... también PASARÁ

"Acabo de traer un gran anillo de mi última conquista" dijo el monarca; "es muy valioso y además me da la posibilidad que puedo guardar algo más valioso aun, en su interior. Necesito que ustedes, al final del día, me den una frase que sea lo más sabio que ningún mortal haya escuchado jamás. Quiero que arriben a una conclusión de sabiduría y luego lo escriban en un papel diminuto. Luego, yo guardaré esa frase en mi anillo. Y si algún día, el infortunio permitiera que me encuentre en medio de una crisis muy profunda, abriré mi anillo y estoy seguro que esa frase me ayudará en el peor momento de mi vida".

Así que los sabios pasaron el resto del día debatiendo cuál sería esa frase que resumiría toda la sabiduría que ningún humano había oído jamás. 
Cuando cayó la noche, uno de los eruditos del reino, en representación de todos los demás, se acercó al rey con una frase escrita en un pequeño papel.

"Aquí está, su Majestad. Solo tiene que guardarlo en su anillo y leerlo en caso que una gran crisis golpee su vida y su reino".

El monarca guardó el papel en su anillo y se olvidó del tema.

A los pocos años, el reino era saqueado por los enemigos y el palacio quedó reducido a escombros. El rey logró escapar entre las sombras y se ocultó entre unas rocas, en las afueras de su devastada corte. Allí, observando un precipicio, consideró la posibilidad de quitarse la vida arrojándose al vacío, antes de caer en manos enemigas. Fue cuando recordó que aún conservaba el anillo, decidió abrirlo, desenroscó el diminuto papel y leyó, “ESTO también PASARÁ”. El rey sonrió en silencio, y cobró ánimo para ocultarse en una cueva, en medio de la oscuridad, hasta que ya no corriera peligro.

La leyenda dice que veinte años después, el rey había recuperado todo su esplendor, a fuerza de nuevas batallas y conquistas. El trago amargo había quedado atrás, y ahora regresaba triunfante de la guerra, en medio de vítores y palmas de una multitud que no dejaba de ovacionarlo. Uno de los antiguos sabios que caminaba al lado del carruaje real, ya anciano, le susurró al rey, "Su majestad, creo que hoy también debería volver a mirar el interior de su anillo".

¿Ahora?

"Para qué habría de hacerlo? No estoy en medio de una crisis, sino todo lo contrario", replicó el rey.




"Es que esa frase no sólo fue escrita para los momentos difíciles, sino también para cuando crea que todo lo bueno pareciera que ha de perdurar por la eternidad".

El rey, en medio de los aplausos, abrió el anillo y volvió a leer, “ESTO también PASARÁ”, y descubrió en ese mismo instante, que sentía la misma paz que tuvo cuando estaba a punto de quitarse la vida. El mismo sosiego, la misma mesura lo invadió por completo. 


Aquel día descubrió que la frase que los sabios le habían entregado era para leerla en las derrotas y por sobre todo, en los tiempos de victoria.


Fin de la historia.

Esta historia nos recuerda algo: que TODO cambia. Que siempre necesitamos una poderosa fuerza divina que nos renueve. Una fuerza que nos da la certeza de que, lo que sea que estemos pasando, no es eterno. Pasa. Cambia.

Las Escrituras reconocen que nos desgastamos. Nos cansamos, los problemas cansan, merman nuestras fuerzas, el ánimo, las ganas de seguir adelante. Pero para el creyente, hay una constante renovación. Increíble, pero cierto. Hay nuevas fuerzas, nuevo empuje, ganas de salir a comerse al mundo, aunque las situaciones parezcan sin remedio.

Los sufrimientos son ligeros y efímeros. Eso quiere decir que lo que hoy nos atormenta, es algo leve y efímero, es transitorio, momentáneo. ¿Cómo pensar eso, si acabo de quedar sin empleo, o estoy en una grave crisis de pareja, o con una enfermedad con la que llevo años lidiando? En estas palabras, el apóstol Pablo detona nuestra imaginación, nos hace pensar en lo eterno, lo trascendente. Nuestros problemas, independientemente de lo que duran, ante la eternidad puesta delante del creyente, no duran tanto.

Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.

2 Corintios 4:8, 9
Nueva Versión Internacional (NVI)

Por supuesto, eso no significa que no vamos a hacer nada por mejorar nuestra situación, o que nos vamos a sentar a esperar que las cosas caigan del cielo. Si uno tiene en sus manos hacer algo para mejorar su situación, debe hacerlo. ¿Está sin empleo? Busque uno, o mejor, inicie un negocio. Atrévase. ¿Está en una crisis de pareja? Busque soluciones, en pareja, resuélvase a hacer su parte. El asunto es no dejarse ahogar en los problemas, no verlos como un enorme Goliat, que nos va a acabar. Tenemos la posibilidad de generar los cambios, de hacer que las cosas sucedan para mejorar nuestra situación.

Por supuesto, también hay que reconocer que nos sentimos como Pablo describió:


atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.

2 Corintios 4:8, 9
Nueva Versión Internacional (NVI)


Note los contrastes: atribulado, pero no abatido. Los problemas nos afectan, pero no nos dejan abatidos, sin capacidad de respuesta, como si se nos paralizara. Perplejos, sí, así nos sentimos ante las circunstancias que nos afectan, pero no desesperados, como creyendo que no hay esperanza. Perseguidos, cuando varias cuestiones parecen atacarnos, pero no abandonados, porque el Padre y el Hijo jamás nos abandonan, o dejan a merced de quienes nos quieren perjudicar.

Y la frase final es impactante: DERRIBADOS, PERO NO DESTRUIDOS. Sí, puede que hasta se nos derribe, pero con la fuerza que da YHWH, nos levantamos y seguimos adelante. El problema no es caer, el problema es quedarse en el suelo, y que nos guste quedarnos así.

Los problemas no duran para siempre. Todo pasa. Todo cambia.

ESTO... también PASARÁ... 



martes, abril 11, 2017

Jesús en Getsemaní

Jesús en Getsemaní
Jesús era perfecto. Hijo de Dios. Tenía las respuestas a todas las preguntas. Jamás tuvo dudas o cuestionamientos sobre si hacer algo era bueno o malo.

Siempre tuvo claridad absoluta sobre todas las cosas. Lo sabemos porque hemos leído su vida en los Evangelios. Nos hemos formado una imagen propia de Jesucristo, y pensamos que sin dudas ha sido el Hombre más Grande que haya existido en esta Tierra.

Pero antes de afrontar sus horas más terribles, su más grande prueba, lo vemos en Getsemaní. Era un jardín, un lugar al que solía ir Jesús junto a los apóstoles. Y fueron allí, antes de iniciarse los sucesos que condujeron a Su juicio y ejecución.


¿A qué fue Jesús a Getsemaní?



http://espacioforos.miarroba.st/91176/getsemani.jpg


Narra la Biblia:

Marcos 14:32-42
Entonces llegaron a un lugar cuyo nombre era Getsemaní, y él dijo a sus discípulos: “Siéntense aquí mientras yo oro”. Tomó con él a Pedro y a Santiago y a Juan, y comenzó a aturdirse y a perturbarse penosamente. Y les dijo: “Mi alma está hondamente contristada, hasta la muerte. Quédense aquí y manténganse alerta”. Y yendo un poco más adelante caía al suelo y oraba que, si fuera posible, pasara de él aquella hora. Y decía: “Abba, Padre, todas las cosas te son posibles; remueve de mí esta copa. No obstante, no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”. Y vino y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: “Simón, ¿duermes? ¿No tuviste las fuerzas para mantenerte alerta una sola hora? Manténganse alerta y orando, para que no entren en tentación. El espíritu, por supuesto, está pronto, pero la carne es débil”. Y de nuevo se fue y oró, diciendo la misma palabra. Y vino otra vez y los halló durmiendo, pues tenían los ojos cargados, de modo que no sabían qué contestarle. Y vino la tercera vez y les dijo: “¡En una ocasión como esta ustedes duermen y descansan! ¡Basta! ¡Ha llegado la hora! ¡Miren! El Hijo del hombre es traicionado en manos de pecadores. Levántense, vámonos. ¡Miren! El que me traiciona se ha acercado”.

Mi alma está hondamente contristada, hasta la muerte. Quédense aquí y manténganse alerta


Así estaba Jesús: con el alma hondamente contristada. No era una tristeza pasajera, o una depresión pasajera. Era una sensación que invadía todo su ser, hasta la muerte. Podríamos imaginarnos el peor momento de nuestra vida y multiplicarlo por n. Así estaba Jesús. No podemos asemejar nuestras emociones a las que vivió Él. 

Lo cierto es que clamaba a Abba, al Padre. Era Abba, ese Padre tierno, lleno de amor y bondad, capaz de sentir las más profundas emociones, al que clamaba Cristo. No se trataba de negociar su destino, pues Jesús sabía a qué había venido a la Tierra. Es este el Jesús más humano, que podemos ver en los Evangelios, sintiendo en sí mismo la presión de las circunstancias.

El destino de la Humanidad estaba en sus manos. El propósito de Dios estaba en sus manos. Las esperanzas de quienes en Él creían, estaban en sus manos. TODO estaba en sus manos.

Porque hay momentos en los que hay que actuar y asumir la responsabilidad. Jesús no era culpable de la situación en la que se hallaba la Humanidad. Dolor, sufrimiento, pecado, lejanía de Dios. Esa era la vida de la Humanidad. No la de Jesús. Jesús nunca tuvo en su corazón la sensación de estar lejos de Dios. Pero nosotros la conocemos de memoria.

Jesús no era culpable o responsable de lo mal que estaban las cosas con la Humanidad. Pero estuvo dispuesto a decirle que sí al Padre cuando YHWH le pidió venir a la Tierra a salvarnos. Sí, es Jesús el Salvador del Mundo. Pudo haber dejado que otro asumiera esta responsabilidad. Pero nadie mejor que Él para venir a vivir entre nosotros. Nadie como Él para sentir compasión por una mujer con 12 años de flujo de sangre, o para sentir compasión por una mujer a punto de morir a pedreada, o para tener el valor de sanar a un hombre en un día sábado, así se le viniera en contra el Sanedrín completo.

No negamos que los otros ángeles sientan amor por la Humanidad. Pero Miguel, Arcángel de Dios, se encariñó con nosotros desde el mismo momento en que salió de la Boca de Dios la palabra "Hagamos al Hombre a nuestra Imagen, según nuestra Semejanza".




Y ahora, este poderoso arcángel, ahora hecho hombre, humano, está en Getsemaní. Rodeado de olivos que aún existen, en la soledad de la noche, había llegado el momento de la verdad. Y Jesús lo sentía plenamente. Por eso fue a Getsemaní a orar, buscando el rostro de Dios, como antes lo había hecho, ahora, en el momento más agudo y crucial de su vida, era la guía divina la que necesitaba.


Caía al suelo y oraba que, si fuera posible, pasara de él aquella hora


De rodillas, en el suelo, sintiendo de lleno la condición humana. Así habíamos estado desde que Adán pecó. Caídos. En el suelo. Lejos de Dios. Lejos de la vida que pertenece a lo que YHWH quería para nosotros desde un inicio. Pero el estar en el suelo y orar era algo que surgía del momento. El momento más glorioso de Cristo era este. Era el momento de confrontar su verdad. La verdad era que Él deseaba otra vía, otro camino. Jesús nos enseñó que para YHWH todas las cosas son posibles. ¿Era posible que YHWH cambiara Su Voluntad respecto al beber esa copa amarga del sacrificio y su agonía? Era posible.

¿No quería Jesús cumplir lo que el Padre le encomendó? No era el caso, porque si era así, se hubiera ido a otro lugar, como hizo Jonás, que huyó. Jesús no huyó. Jesús se presentó al lugar adonde lo traicionaría Judas y lo arrestarían.

Pero Jesús era humano. Como usted y como yo. De carne y hueso. Sintiendo de lleno lo que quería, y lo que no quería. Jesús mostró libremente su deseo de que las cosas tomaran otro giro. Pero el Único que podía hacerlo era YHWH. Por eso Jesús fue a orar.

Cuántas veces uno ve lo que inevitablemente ha de suceder. Y acude a Dios para que Él cambie la situación. Nosotros lo hacemos por fe. Jesús lo hacía por su posición de Hijo. Jesús no dudaba de su misión, o de llevarla a cabo. Pero era humano, y enfrentar lo que venía no era fácil. Por eso pidió a Dios que "pasara aquella hora".

¿Debemos creer que Jesús era alguien sin sentimientos humanos en ese momento? No. Un humano ni siquiera acepta semejante misión de sacrificarse por otro. Y de la forma que lo haría Jesús.

Jesús tenía libre albedrío y tenía derecho a pedirle al Padre que pasara de Jesús aquella hora, que hubiera un giro de las circunstancias. Jesús no era un robot que a todo le decía sí y amén a YHWH sin consciente y deliberadamente decidir que sí lo haría, por qué la haría, para qué hacerlo y cómo realizarlo.

Jesús aquí nos da un ejemplo de cómo es la obediencia a YHWH: consciente, deliberada, con conocimiento de causa y efecto, con el amor a Dios como fundamento, y por supuesto, sabiendo que YHWH recompensa y bendice la obediencia.

Jesús no obedecía al Padre porque le tocaba, o por obligación. Era el amor a YHWH, a sí mismo y a la Humanidad lo que le movía. ¿Jesús obedecería a YHWH y sufriría semejante suplicio por amor? Sí. Jesús, por decirlo de una manera, no se miraría al espejo como un cobarde que no hizo lo que debía hacer por miedo o por temor. Fue el amor al Padre y a la Humanidad lo que lo hizo dar un aso al frente y actuar.




Es un buen momento para tener gratitud. Gracias a YHWH, por habernos dado a Su Hijo para que nos enseñara, nos sacara del Oscurantismo en todas sus formas, por ser Luz, Verdad y Vida, el Camino por el cual acercarnos al Padre.

Y gracias al Hijo, por su sacrificio, por estar aquí con nosotros, por enseñarnos la Verdad, y por darnos valor e identidad, y para hacernos sentir que podemos sentirnos libres como Hijos e Hijas de Dios, caminando erguidos, con la frente en alto y el corazón rebosante de amor.

Imágenes tomadas de:
https://www.lds.org/bible-videos/videos/the-savior-suffers-in-gethsemane?lang=eng#gallery=img-4




sábado, abril 08, 2017

La Cena del Señor: Lecciones espirituales

La Cena del Señor: Lecciones espirituales


Jesucristo con sus apóstoles (1)
Siempre al acercarse la época que conocemos como “Semana Santa”, o “Semana Mayor”, y conmemorarse los eventos relacionados con la última semana de vida de Jesús en la Tierra, se hacen preparativos para estar a tono con la temporada. No importa dónde vivamos o qué religión tengamos, se sabe que es una época diferente, en la que el protagonista es: Jesucristo.


Más allá del conocimiento que tengamos sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en la vida de Jesús durante esa semana final, hay lecciones espirituales que podemos extraer. Como si excaváramos en una mina llena de tesoros ocultos, podemos hallar lecciones valiosas si miramos con otros ojos los relatos de los evangelios sobre la Cena del Señor.


Jesús estaba en Jerusalén, con sus 12 apóstoles, reunido para celebrar la Pascua. Era judío, y estaba acostumbrado a seguir la Ley que mandaba a observar la Pascua. Por cierto, la Pascua era una cena, una comida especial. La primera Pascua se celebró en Egipto, en su última noche de esclavitud de Israel. Era 14 de Abib, tiempo de luna llena, lo que en nuestro calendario corresponde a los meses de marzo y abril, y que coincide con los tiempos de la Pésaj judía y la Semana Santa en nuestros tiempos.


Jesucristo (2)
La celebración es ‘el sacrificio de la pascua a YHWH, que pasó por alto las casas de los hijos de Israel en Egipto cuando plagó a los egipcios, pero libró nuestras casas’ (Éxodo 12:26, 27). Por eso, Jesús había hecho los preparativos para estar en Jerusalén con sus apóstoles, en un lugar que fue reservado para tal fin. En la cena pascual, estaban todos sentados, recostados sobre su lado izquierdo, con la cabeza descansando sobre su mano izquierda. Había vino, eran 4 copas las que se tomaban. Pan ácimo o matzá, hierbas amargas y cordero. ¿Cómo nos narraría hoy un judío su celebración pascual? Hay que tener en cuenta que, se trata de la tarde más solemne del año. Se recordaba entonces la historia de la liberación.


Cuando pensamos en lo que significa el recordar los eventos que tuvieron lugar en la última semana de vida de Jesús, queda claro que se tiene una visión que mezcla el conocimiento que tenemos de lo que narran los Evangelios y la tradición. Y la tradición y las costumbres parecen tener mayor importancia, que el significado espiritual de la Cena del Señor debe transmitirnos.


Jesús durante la Última Cena (2)
Recordar en esencia a Jesús, es recordar su sacrificio. No es la muerte de Jesús una cualquiera. El Maestro quiso que le diéramos sentido a nuestras vidas por medio de su sacrificio. Y ese sentido nos lo recuerda la celebración sencilla que Jesús instituyó, representada en el pan ácimo y el vino.


Si pensamos en la complejidad de la Pascua o Pésaj, comparada con la sencillez del pan y el vino de Jesús y Su cena, pensamos en Melquisedek. Fue este sacerdote del Dios Altísimo quien ofreció a Abrahán pan y vino, y le bendijo. También, hay bendición en el pan y el vino de la Cena de Jesús.

El pan sin levadura nos recuerda el carácter de pureza de Jesús, sin impurezas físicas, mentales, emocionales y espirituales. Jesús, Hijo de Dios, no tenía las falencias que sí tenemos los seres humanos en general. Por ello, puede sentir misericordia, y condolerse de nosotros. Podemos recordar su invitación de ir a Él si estamos cargados, cansados y agobiados, y hallar verdadero refrigerio para el alma (Mateo 11:28, 29).

Jesús enseña a sus discípulos (2)
El vino, que es símbolo de su sangre, nos hace reflexionar en el Dios de Pactos, YHWH, que establece Pactos para hacer que Su voluntad se realice. También, la sangre de Cristo tiene el poder de generar que emerja de nuestro interior ese Cristo interno, esa búsqueda de que dentre de cada uno, surge Cristo, Hijo de Dios, actuando y operando.




En esta temporada en la que se recuerdan los diversos sucesos de la última semana de vida de Jesucristo, permitámonos el espacio espiritual que nos conecte con el Señor Jesús, y Su luz que ilumine nuestra vida.




1. Imágenes tomadas de: 
http://wol.jw.org/en/wol/d/r1/lp-e/1102014716

2. Imágenes tomadas de: 
https://www.lds.org/bible-videos/videos/the-last-supper?lang=eng

lunes, febrero 06, 2017

¿Puede crecer la economía de Estados Unidos sin los inmigrantes?

Con su llegada a la Casa Blanca, Donald Trump anunció su ambición de crear 25 millones de empleos nuevos en los próximos diez años y más que duplicar la tasa de crecimiento, al 4%.



La indignación generada por el decreto (ya suspendido por juez federal) del presidente Donald Trump para limitar la inmigración a Estados Unidos expuso la angustia de los inmigrantes e hizo recordar que los trabajadores cualificados extranjeros son indispensables para muchas empresas estadounidenses. 
El decreto, que cierra temporalmente las fronteras de Estados Unidos a los nacionales de siete países de mayoría musulmana y a los refugiados, provocó esta semana espectaculares manifestaciones de apoyo a los inmigrantes en potencia bloqueados en los aeropuertos. 

Numerosos directores de empresas del sector tecnológico estadounidense, que emplea a miles de ingenieros extranjeros, también se opusieron a estas medidas, que podrían afectar a cientos de sus trabajadores.

Trump ya dejó clara hace tiempo su voluntad de instalar una política económica basada en el principio de "Estados Unidos primero", privilegiando a los trabajadores nacionales frente a los demandantes de empleo inmigrantes.

Con su llegada a la Casa Blanca, anunció su ambición de crear 25 millones de empleos nuevos en los próximos diez años y más que duplicar la tasa de crecimiento, al 4%.

Al mismo tiempo, Trump impulsó el proyecto de construcción de un muro en la frontera con México, la creación de un registro de crímenes cometidos por inmigrantes, la reducción de la financiación para las ciudades que no apliquen las nuevas reglas migratorias y una aceleración de las expulsiones.

Varios economistas afirman que sus objetivos económicos serán imposibles de lograr si no se retrasa la edad de la jubilación o se acoge a un gran número de inmigrantes. O ambas cosas.

"Aumentar la población"
El consejero estratégico de Donald Trump Stephen Bannon había afirmado en 2015 que la presencia de asiáticos en Silicon Valley podía minar "la sociedad cívica", un punto de vista compartido por la extrema derecha estadounidense.

Pero en público Trump alega motivos de seguridad nacional y económicos.

Así, no solo prometió impedir que las empresas externalicen la mano de obra sino también "imponer como condición absoluta contratar primero a trabajadores estadounidenses".

"Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban a nuestras empresas y destruyen nuestros empleos", dijo en su discurso de investidura.

Pero los economistas consideran que duplicar el crecimiento y crear 25 millones de empleos para 2027 es incompatible con una limitación de la inmigración.

"La única forma de darle sentido a estas propuestas para un economista es aumentar la población", explica Jennifer Hunt, execonomista jefa en la Secretaría de Trabajo.

Hunt, que ahora trabaja en la Universidad de Rutgers, también participó en trabajos de la Academia Nacional de Ciencias que llegaron a la conclusión de que, a largo plazo, la inmigración beneficiaría mucho a la economía estadounidense, con "pocos, o incluso ningún efecto negativo" en el empleo o en los salarios de los nacionales nacidos en Estados Unidos.

En los años 1990, los inmigrantes contribuyeron considerablemente al crecimiento, gracias a la innovación.

"En el año 2000, en comparación con 1990, el producto interior bruto por habitante era de entre 1,5% y 2,5% más elevado con la inmigración que sin ella", apunta Hunt.

Y los inmigrantes representaron un tercio de las numerosas nuevas patentes presentadas entre 1990 y 2000, según ella.

"Irrealizable"
Los objetivos de Donald Trump son "totalmente irrealizables" con la mano de obra actual, insiste Ian Shepherdson, economista en jefe de Pantheon Macroeconomics.

"No hay mano de obra suficiente para alcanzarlo", explica.

Para Ben Zipperer, del Economic Policy Institute, el crecimiento de la inmigración es necesario si se tiene en cuenta que uno de cada cuatro estadounidenses tendrá más de 65 años en los diez próximos años.

Este experto explica en su blog que la única solución para ocupar los 25 millones de empleos que Donald Trump pretende crear en los próximos diez años es recurrir a inmigrantes o solicitar a las personas que trabajen más tiempo.

Actualmente, la mano de obra inmigrante representa alrededor de 25 millones de personas. "Es una parte bastante importante de nuestra economía", señaló el experto.
http://www.elespectador.com/noticias/economia/puede-crecer-economia-de-estados-unidos-sin-los-inmigra-articulo-678372

sábado, febrero 04, 2017

Campesina colombiana creó aplicación para vender su cosecha por internet



Agobiada por las pérdidas que cada año dejaban sus cultivos de cebolla, una familia de Toca, en el centro de Colombia, se valió de modestos conocimientos en programación para crear una aplicación al estilo eBay para vender sin intermediarios que hoy es usada por miles de campesinos.
La aplicación, llamada Comproagro ypremiada como iniciativa de paz, fue creada por Rosalba Vergara, de 39 años, y sus mellizos, Brayan y Alejandra Jiménez.
"Tuvimos la idea porque era muy duro ver al abuelo y a los vecinos trabajar en el cultivo para tener al final solo deudas por los bajos precios a los que les compraban la cosecha", dice a Efe Alejandra mientras pela junto a otras 20 personas las cebollas que venden directamente a una cadena de supermercados de Bogotá.
La iniciativa surgió en Toca, un municipio de Boyacá, en el centro del país, tierra de suelos fértiles, por lo que gran parte de sus habitantes se dedica a la actividad agropecuaria.
http://globovision.com/article/campesinos-colombianos-apuestan-crean-aplicacion-para-vender


viernes, febrero 03, 2017

Qué es el Temor de Dios

Monte Sinaí Moisés NEOATIERRA
Monte Sinaí
Este es el Monte Sinaí. Fue testigo silencioso de diversos acontecimientos que son relatados en la Biblia. El más importante de todos ocurrió al tercer mes de la salida de los israelitas de Egipto, en el siglo XVI A. C. 


Truenos, relámpagos, una nube densa oscura y un sonido muy fuerte, como de una trompeta, estremeció el lugar. El humo denso era por causa del fuego, puesto que YHWH había descendido en fuego. Más de 3 millones de israelitas y egipcios que se les unieron, presenciaban el imponente espectáculo. ¿Eran efectos especiales? ¿Un truco preparado para asustarles?


Dios da Su Ley en el Monte Sinaí NEOATIERRA
Israel recibe la Ley Mosaica
La gente sintió temor. Había sido convocada 3 días antes para acercarse al Monte. Yavé les había propuesto hacer con ellos un Pacto. Un Pacto Nacional, para que la nación fuese santa, y un reino de sacerdotes. Yavé les prometió que, como nación serían el especial tesoro de Dios. ¿Se imagina una bendición mayor que esa?


Este fue el prámbulo majestuoso que introdujo los 10 mandamientos, y el conjunto de leyes que conocemos como la Ley Mosaica. Pero, más allá de estos aspectos, el relato de esa manifestación de la Presencia divina en el Sinaí tiene un significado trascendental sobre el carácter y la naturaleza de Dios, y de cómo debemos relacionarnos con Él.


Esta fue la primera gran teofanía que registra la Biblia. Una teofanía es una manifestación local, una aparición visible de Dios a seres humanos. Se llama teofanía, (del griego Θεοφάνεια', theos= Dios, y faino = aparecer, manifestación) a las apariciones de Dios o de seres angélicos que se narran con frecuencia en las Escrituras. Los relatos bíblicos de la presencia de Dios o de ángeles que le representan, muestran una escena con riqueza de detalles descriptivos, indicando así la realidad incontrovertible de la manifestación. 

En el relato del Éxodo 19 que se ilustra en esta imagen, hay una riqueza de expresiones que demuestran cuán real fue dicha manifestación. Pensemos: hubo truenos y relámpagos, una densa nube se posó sobre el monte, y un toque muy fuerte de trompeta puso a temblar a todos los que estaban en el campamento. Además, el monte estaba cubierto de humo, porque Yavé había descendido sobre él en medio de fuego. Era tanto el humo que salía del monte, que parecía un horno; todo el monte se sacudía violentamente.


El monte Sinaí no es un lugar de actividad atmosférica variada. Es un desierto, como se ve en la actualidad en cualquier imagen o foto que se tome. Así que, la parición de relámpagos, truenos, y humo, no podría ser causado por una tormenta "natural". Y el humo, y el que la montaña se estremeciera, pero no causara daño, indica control, dirección y propósito en la manifestación.


Si Dios es amor, ¿por qué se apareció a la nación de Israel de forma que causara terror?


No siempre Dios se ha manifestado de esa manera. Por ejemplo, cuando el ángel de Yahvé habló a Elías en una cueva del Monte Sinaí, le habló con una voz calmada y baja. 


En el Salmo 50 encontramos la respuesta que buscamos sobre el propósito de la manifestación divina en Sinaí:

El Dios de dioses, Yahvé, ha hablado y ha convocado la tierra

desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

2 Desde Sión, perfección de hermosura,
Dios ha resplandecido.

3 Vendrá nuestro Dios y no callará;
fuego consumirá delante de él
y tempestad poderosa lo rodeará.

4 Convocará a los cielos de arriba
y a la tierra, para juzgar a su pueblo.


Cuando Dios juzga, o se prepara para iniciar una nueva forma relación con la Humanidad, los elementos de la naturaleza forman parte de la manifestación. Los relámpagos, los truenos, la nube densa y el fuego son manifestación del carácter de Dios. Podemos ver un relámpago, escuchar un trueno. El relámpago es un misterio. No se sabe a ciencia cierta cómo se forma, y su luminosidad es impactante a la vista humana.
 
Dios se manifiesta simbólicamente como el relámpago. En medio de la oscuridad de la noche, Dios ilumina. Es como hallarse en medio de la más oscura noche, y su luz ilumina el firmamento. Son instantes de luz en medio de la noche, pero que nos ayudan a ver el firmamento.
 
Vivimos en medio de oscuridad. En medio del error. ¿Cuántas ideas, creencias, enseñanzas y doctrinas falsas tenemos metidas en la mente? 
 
Ciertamente los israelitas al salir de Egipto estaban mentalmente en oscuridad. Pero si lo permitían, Dios iba a iluminar su entendimiento de las cosas. Verían que Él era el Único Dios Verdadero, y no Ra, Osiris, o cualquier otra deidad. Lo que aprendieran por medio de Moisés, sería como truenos. La voz de Yahvé es como un trueno, indica el Salmo 29:3. En la mente de los israelitas el sonido distintivo, diferente de la voz de Dios tenía que sonar clara, fuerte, por encima de cualquier otra voz o concepto.
 
Si pensamos hoy día sobre el efecto que tienen en las personas el haber presenciado OVNIS, o haber hablado con seres "extraterrestres" o mensajeros, es innegable que esas experinecias se convierten en el gran punto de partida en su vida.
 
Lo que muchos creyentes anhelan ver hoy día es tener una especie de teofanía. Que se aparezca Dios con rayos, relámpagos, truenos, con un fuego hablando en una nube. Muchos desean ver a Dios en ese sentido, para que su fe se fortalezca, para que su vida tenga sentido.
 
¿Cómo entender entonces hoy día que Dios se apareciera en el Sinaí, y qué conexión puede tener con los creyentes hoy?
 
La Presencia de Dios infunde temor. El sólo hecho de imaginar lo que pasó en Sinaí, causa temor. Temor de Dios
 
El temor de Dios, bíblicamente hablando es:


  • El temor de Dios trae confianza y seguridad a los que andan en integridad (Proverbios 14:26-27) 
  • El temor de Dios es aborrecer el mal (Proverbios 8:13) 
  • El temor de Dios es sabiduria (Job 28:28; Proverbios 1:7; 9:10)
El temor de Dios es una actitud de reverencia y respeto hacia Dios. Hay en el corazón de muchos creyentes el miedo a actuar mal, al pecado, a seres malvados, pero el temor de Dios, es un estado espiritual que pasa progresivamente por las siguientes etapas:


  1. Una conciencia de que Dios es el dueño de nuestras almas, y tiene el poder de otorgarnos la salvación eterna o condenarnos a la destrucción. Aunque la motivación que genera este temor es completamente egoísta, es preferible a no tener ningún temor de Dios.
  2. Una conciencia de que Dios está permanentemente mirando todo lo que pensamos, decimos y hacemos, y que El tiene el poder para premiarnos o castigarnos de acuerdo a nuestra conducta; lo cual nos debería motivar a ser cuidadosos y apartarnos del mal.
  3. Un deseo consciente y permanente de agradar a Dios en todo lo que hacemos y no ofender Su santidad.
  4. Un reconocimiento humilde de que El es Dios y nosotros somos Sus criaturas, y por lo tanto, El es digno de ser temido y reverenciado.
El tipo de temor de Dios más común es el de los números 1 y 2, ¿cierto? Es el temor de Dios que se asemeja más al miedo de no ofender a Dios. Hago lo que Dios quiere, sino lo hago, me castiga, me quema en el infierno o me mata en el día de Su Juicio. Apelando a esos miedos, muchas religiones buscan mantener atemorizados a los creyentes.

Es cierto que Dios es Juez. Eso es inexorable. También es cierto que de Dios uno no se puede mofar, porque lo que se siembra, se recoge. Pero, ¿no es cierto que nuestra relación con Dios sería diferente si enfocamos el temor de Dios como un deseo consciente y deliberado de agradarle, reconociendo humildemente de que Él es Dios, y nosotros sus hijos e hijas, y por tanto, es digno de ser temido y reverenciado?

De hecho, es significativo lo que revela el Apocalipsis sobre el primero de 3 ángeles y el anuncio que hace:


Luego vi a otro ángel que volaba en medio del cielo, y que llevaba el evangelio eterno para anunciarlo a los que viven en la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. 

Gritaba a gran voz: «Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales.»

Apocalipsis 14:6, 7
    
Note que el Apocalipsis habla de un evangelio eterno, o buenas nuevas eternas. ¿En qué consisten estas? Las palabras del ángel del Apocalipsis indican un llamado a temer a Dios y darle gloria.  
 
Es un evangelio eterno, porque sencillamente no está limitado a un período de cumplimiento. Porque las buenas nuevas del Reino, o el evangelio del Reino es el que conduce al principio de la relación de Dios con el hombre, que consiste en que el hombre y la mujer le adoren en espíritu y verdad, con temor piadoso y reverencia, hallando el sentido y propósito a su existencia, liberándose de las ataduras de la ignorancia, el engaño, el error, la enfermedad y la muerte.