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martes, octubre 18, 2016

La fe de Moisés

Moisés en el Mar Rojo neoatierraMoisés era un hombre de fe. Para el apóstol Pablo en Hebreos, capítulo 11, es necesario incluir a este hombre como un ejemplo de fe. ¿Por qué? Leemos:

Por fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque lo vieron niño hermoso y no temieron el decreto del rey.  

Por fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón, prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía puesta la mirada en la recompensa.  

Por fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al Invisible.  

Por fe celebró la Pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocara a ellos.

Hebreos 11:23-28 

Hay que reconocer que Pablo no alista todas las cosas que hizo Moisés día a día, por fe. Un buen día, un extraño fenómeno en pleno desierto cambió su vida: una zarza ardiente. Desde ese momento, Moisés dejó de ser un pastor de ovejas, un hombre de familia. Ahora era el enviado de Dios para liberar a Israel de la esclavitud en Egipto. Comisión difícil, compleja, que acepta a regañadientes.

¿Cómo entender el nivel de fe de un hombre que hablaba con Dios? 

Evidentemente, Moisés no dudaba de que YHWH existiera o de que le respaldara. Pero, en cada momento de su vida, su fe requería otros elementos. Por ejemplo, tener la paciencia y la determinación de tratar con el Faraón de Egipto, y con su terquedad. Hay que tener fe para ir vez tras vez a la corte del poderoso Faraón, y saber de antemano que la respuesta de este sería un sonoro... NO. No dejar ir a los israelitas. Pero, Moisés, tenía que ir.

La fe de Moisés incluía ser perseverante, con los israelitas. Ellos eran incrédulos, no estaban convencidos de la promesa divina de libertad. Tener que convencerlos de que Dios los quería libres de la esclavitud, era otra de las labores de Moisés, y requería fe. De hecho, a veces leemos en el Éxodo cómo se desarrollaba plaga tras plaga, y da la impresión de que el único 100% convencido de heredar la Tierra Prometida era... Moisés.

¿Cómo hizo Moisés para tener una fe tan fuerte, resistente y siempre perseverante?

La respuesta en parte la tenemos en Hebreos 11:27:

"se sostuvo como viendo al Invisible"

Sí, se sostuvo viendo al Invisible. El Invisible, era el Todopoderoso YHWH, el que le hablaba, el que le daba fuerzas y ánimo. Cierto, no veía a Dios, pero veía lo que hacía Dios. Habían hechos concretos que hacía YHWH, y Moisés los analizaba, los consideraba en su corazón, y lo agradecía. Se hacía cada vez más sabio al repasar los hechos salvadores de YHWH.

Esto nos enseña un detalle importante: es vital ver a Dios con discernimiento, examinando sus obras, sus hechos, viendo qué hace a favor nuestro. A veces puede debilitarse nuestra fe. ¿Por qué? Porque quizás vemos más el problema que la Mano Poderosa de YHWH obrando a nuestro favor.

Para Moisés era necesario día a día repasar los hechos salvadores de Dios. Eso le permitía mantenerse cerca de Dios. Igualmente, podemos repasar en nuestra mente cómo YHWH ha actuado a favor nuestro.

La fe de Moisés no era estática. Se hizo dinámica, pues necesitaba día a día fortalecerla. Moisés era un hombre de carácter fuerte y tenía sus propias ideas y opiniones. Sin embargo, siempre fue obediente y respetó el parecer de Dios sobre cualquier asunto.

Muchas personas permiten que su fe se debilite porque mantienen un conflicto entre su propio ego, su propia opinión sobre las cosas, y lo que YHWH dice sobre algún asunto. Moisés aprendió a ser manso, a dejarse guiar por Dios. Y eso requiere fe, porque a veces parece que seguir la guía divina no es lo mejor. Pero... Dios siempre sabe lo que hace, y nos conduce al éxito seguro.

Es imposible en pocas palabras describir la historia de fe y la fe de un personaje tan complejo y profundamente vinculado a Dios y Su pueblo como Moisés. Sin embargo, en estos tiempos, siempre vale la pena recordar a estos hombres y mujeres que marcaron huellas en las Escrituras y nos enseñan que la fe, el amor y la esperanza en YHWH nos conducen siempre al éxito.