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domingo, febrero 13, 2011

El Anti-Profeta


Yin/Yang. Los opuestos. La interacción de 2 fuerzas opuestas: Yin / Yang.

¿Qué representan?

Yin
Yang
Oscuro
Claro
Negativo
Positivo
Femenino
Masculino
Luna
Sol

El Principio de Polaridad, expresado mediante el concepto del Yin/Yang, manifiesta la verdad de que todas las cosas tienen 2 lados, 2 aspectos, en resumen: 2 Polos.

¿Es cierto esto? Hay que reconocer, con mente abierta, que las cosas son y no son, o que toda verdad que damos como tal no es sino una media-verdad.

Si hablamos de un Profeta, en el sentido bíblico de lo que es un Profeta, sabemos que el Profeta es ante todo, el portavoz  de Jehová. “El Señor Soberano Jehová no hará ni una sola cosa, a menos que lo haya revelado, a sus siervos los Profetas”, puntualiza el Profeta Amós, en Amós 3:7.    

Dios es discreto, pero no secretista. Es decir, que en un momento que Él estima conveniente, revela cosas, las da a conocer, a los Profetas. Esa es la constante que hallamos en la Biblia. Por ejemplo, Dios anunció cuándo ocurriría el Diluvio: 120 años más, y ya no existiría esa sociedad humana, que cohabitaba con los ángeles materializados en hombres, sus mujeres e hijos, los Nefilim. Aquella sociedad modélica, ese proyecto de levantar y hacer permanecer una gran civilización Humana, con adelantos científicos y tecnológicos, que harían quedar en pañales a los nuestros, llamada Atlántida, dejaría de existir en… 120 años más.

¿Es posible imaginarse a una sociedad Humana, más cercana a un genoma perfecto, con más potencialidades de desarrollo y progreso, siendo instruida directamente por una fuente de sabiduría sobrehumana –los ángeles materializados?

En tiempos antediluvianos (antes de 2.370 a. C., fecha del Diluvio), todos hablaban el mismo idioma: el hebreo que hablaron Adán, Eva, Caín, Abel y Enoc. El esfuerzo colectivo de hombres y mujeres bien dispuestos, entrenados por los nuevos “líderes” del mundo: Satanás y sus ángeles materializados, que tenían sus propias familias, buscaban crear una sociedad Humana estable, progresista, con conocimientos adelantados en áreas como las Ciencias y las Artes. El sueño “dorado” de esos seres espirituales que dejaron su lugar en los Cielos para vivir como humanos en la Tierra era la creación de una Sociedad en la que ellos y sus familias dominaran, mostrándole a Dios en Su cara que, después de todo, sí era posible que la Humanidad alejada de Dios encontrara su eternidad perdida. Y ellos harían posible que sus proyectos fructificaran.

Noé, aquel hombre sencillo, a quien Dios declaró que destruiría a aquella corrupta y violenta sociedad humana/demoníaca, fue un Anti-Profeta para aquellos seres. ¿Por qué?
Pensémoslo. La sociedad Humana estaba en su esplendor. Artes, música, ciencias, conocimientos, tecnología, todo eso, estaba floreciendo, por el hombre y para el beneficio de la Humanidad. La Tierra parecería, a los ojos de aquellas personas del tiempo de Noé un “jardín de Edén” hecho realidad en la Atlántida, Lemuria, y otras ciudades-estado de menor envergadura, que estaban haciendo progresos. Y entonces aparecía Noé, no con el estilo punzante y mordaz de Enoc, bisabuelo de Noé, a quien Dios “tomó”, anunciando que su tan adorado mundo, tenía fecha de vencimiento, pues en 120 años acabaría.


Noé era el Anti-Profeta para ellos, porque sus anuncios de parte de Jehová sobre aquel mundo tan avanzado, de que sería destruido, era, sencillamente, una locura. ¿Cómo podría Jehová, destruir lo que parecía contar con Su apoyo?

Si Satanás engañó a Eva, con argumentos bien estructurados y lógicos, para que creyera que al comer del árbol del conocimiento del Bien y el Mal, sería como Dios, ¿qué podemos decir de sus argumentos para convencer a otros ángeles, a hombres y mujeres, de que su proyecto de construir a una Sociedad Humana “como” Dios tendría éxito? ¿No pensaría uno, al ver aquellos edificios altos, aquellas construcciones, esos avances científicos y tecnológicos que, después de todo, él, Satanás el Diablo, tenía razón? ¿Quién en su sano juicio, podría negar su éxito, al ver a Atlántida, Lemuria y Babilonia, por citar ejemplos, como exponentes de que su gobernación sobre la Humanidad era la mejor?

Noé, su esposa, y sus 3 hijos y nueras, parecería, ante los ojos de esas personas, un ser retrógrado, estrecho de miras, anti-Humanidad. ¿Cómo podría Dios acabarlos con un Diluvio, si nunca había llovido? Imposible.

El Anti-Profeta, y Noé es ejemplo de ello, parece ser el “malo” de la historia. Parece estar en contra de lo que es bueno para la Humanidad, el progreso, en suma, el polo opuesto de la realidad presente. Y la realidad presente de los días de Noé, era que la Humanidad estaba muy bien, y anuncios de “fin del mundo”, eran la cosa más absurda que podría haber.
Y es que se supone que un Profeta, un portavoz de Jehová, va a venir a hablar de amor, de paz, su habla es para el Bien de la gente, es la persona que va a decirle a la gente que todo está bien, que Dios la ama, la quiere rica, próspera, bendecida, y frases por el estilo.

Que Jehová es la Fuente de todo verdadero Bien es cierto. Y si Dios es Amor, esas son las cosas que están dentro de las palabras de un Profeta, o quien diga serlo. Pero el compromiso del Profeta es hablarnos lo que sea la Voluntad y Visión de Dios sobre los asuntos.

Y en esto Jesús el Cristo es el ejemplo mayor. Él es el Profeta que sería mayor que Moisés. Nos enseñó que “de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo el Unigénito, para que cualquiera que en Él ejerza fe, tenga vida eterna”. Leer esto y tenerlo presente, es maravilloso, nos conecta con la esencia divina del amor del Padre, que es amor. Pero cuando Jesucristo habla sobre la Presencia del Hijo del Hombre, y relata fenómenos escalofriantes como el Sol oscurecido, la aparición de falsos Cristos y profetas, y que los días de dicha Presencia serían como los de Noé, parece que esa parte de Su mensaje no es agradable. De hecho, es un mensaje ignorado por muchos que toman el púlpito o atril de lugares “de adoración” para hablar de cosas más “agradables”: la familia, las relaciones, Dios te quiere rico, en victoria, próspero y bendecido, los progresos en la construcción de lugares de “reunión”, y la expansión del evangelio.


Jesucristo dijo que Él había venido para poner la “espada” en la Tierra. Eso puede sonar “imposible”, de parte de una persona que dio Su vida por la Humanidad. Recordemos que Jesucristo es el Portavoz de Jehová, quien nos revela Su voluntad, sea cual sea esta.

El Anti-Profeta en resumen, es aquella persona que dice lo que Dios le indica, y que parece contrario, a las opiniones y expectativas de las personas en general, que, cómodamente, catalogan de malo o negativo, o satánico, todo aquello que no encaje en su esquema de creencias preconcebidas. ¿Ejemplos? Quién mejor que Jeshua, el Maestro de Galilea, que habló de amor, de paz, pero que también declaró que habría un “fin del orden de cosas”.