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domingo, noviembre 04, 2012

La bendición de Melquisedek


 
Abrahán acaba de enterarse de una desagradable noticia. Lot, su sobrino, quien vive en Sodoma, ha sido tomado cautivo por el rey de Elam y una coalición de reyes. ¿Qué hacer?

Prontamente, Abrahán se levanta y reúne a 318 hombres, hombres de confianz,a nacidos en su casa, y sale al rescate de Lot y su familia. Abrahán sorprende a los reyes de la coalición que tiene a Lot cautivo, los sorprende, ataca con determinación y los derrota. Así rescata a Lot y su familia, toma el botín de guerra y regresa triunfante. 

Camino a casa, un poderoso rey sale a su encuentro. Se trata de Melquisedek, rey de Salem, quien además es sacerdote

Abrahán viene de una guerra. Una guerra que él no provocó ni buscó, pero que tuvo que librar para salvar a Lot, su sobrino. Sus manos están llenas de una riqueza obtenida como botín de guerra. Y ahora viene hacia él un personaje conocido, Melquisedek. 

Melquisedek no sólo era rey, rey de Salem. También es sacerdote. ¿Qué es un sacerdote?

Este término viene del latín sacerdos, y significa sagrado. Abrahán sabe que existen hombres que son considerados sagrados, santos, apartados para el ejercicio del culto a una deidad. Y en tiempos de Abrahán, existen muchas deidades. Pero Abrahán adora a un Dios, uno que le dijo mientras él vivía en Ur:

"Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
   
Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra".

Génesis 12:1-3


Abrahán ha tratado con reyes. Acaba de vencer en guerra a varios. Pero sabe que Melquisedek, aunque es rey De Salem, no acude a su encuentro sólo en calidad de rey, sino de sacerdote. ¿Cómo reaccionará Abrahán ante este rey, que también es sacerdote?

Depende.

Depende de a qué Dios adora Melquisedek. Del Dios al que Melquisedek sirve en calidad de sacerdote.

 
Porque, para Abrahán, hay un solo Dios: YHWH. Es a ese Dios al que adora, y al que levanta altares en cada lugar de la Tierra Prometida en el que habita. Abrahán adora a YHWH, el Dios Altísimo.

Melquisedek, al encontrarse con Abrahán, le da dos cosas: pan y vino. Abrahán los acepta, los recibe con agrado. Pero hay más que pan y vino para Abrahán.



Melquisedek declara:

Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;

Bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano.

Génesis 14:19, 20


Melquisedek declara benditos a Abram (aún no se le había cambiado el nombre a Abrahán) y al Dios Altísimo. 

Esa pronunciación de bendición, le era conocida a Abrahán, puesto que YHWH le promete al salir de Ur que que le daría bendición. Abrahán sale de Ur con la promesa divina de bendición, como algo futuro. Pero Melquisedek le declara ya bendito, es decir, no declara la bendición divina como algo futuro sino como algo ya establecido.     

Melquisedek como sacerdote, representando a YHWH, pronuncia a Abrahán bendito, puesto que, evidentemente, Abrahán ha recuperado a Lot y ha salido vencedor de una guerra con la bendición divina. El resultado de que Abrahán sea el vencedor, aunque aún no tenía la descendencia prometida, indicaba que la promesa divina de bendecirle estaba operando.

Melquisedek también declara bendito al Dios Altísimo, YHWH, creador de Cielo y Tierra. Melquisedek es sacerdote del Dios Altísimo. Esta frase Dios Altísimo, es, en hebreo, El ElyónEl Elyón era el Único Dios Supremo de los habitantes de la Jerusalén preisraelita, es decir, de Salem, ciudad de la que Melquisedec era rey. 


La bendición de Melquisedek de parte de Dios es una confirmatoria para Abrahán. Ya era bendito, y el propósito de Dios seguiría adelante. 
    
 

YHWH: el Dios Altísimo

YHWH es el Altísimo. El primer personaje de las Escrituras que así lo menciona es Melquisedek. Melquisedek “Sacerdote del Dios Altísimo”, ejerce su función, bendiciendo tanto a Abrahán como al Dios Altísimo.

Es interesante destacar que el título "Altísimo", se encuentra en el Salmo 91, describiendo a la Persona en cuyo lugar secreto, el salmista se sentía seguro (Salmo 91:1, 2):

Cualquiera que se aloje en el lugar secreto del Altísimo, morará bajo la sombra del Todopoderoso

Diré a YHWH

Tú eres mi refugio y mi plaza fuerte, mi Dios, en quien de veras confiaré.

Este Dios Todopoderoso (Schaddái), Altísimo, que es refugio y protección para quienes lo buscan, es el Dios del que Melquisedek es Sacerdote, y del que Abrahán es un adorador. Abrahán es bendecido por Melquisedec, y la bendición es hecha, reconociendo que YHWH, el Altísimo, es el Creador de Cielo y Tierra, y es Quien dio a Abrán a sus enemigos en su mano, pudiéndolos vencer.
Hoy día, existen, al igual que en tiempos de Abrahán, muchas deidades, y muchos sacerdotes. Y obviamente, dependiendo del dios al que uno adore, el sacerdote o representante de ese dios será respetado o considerado sagrado o santo. Y su palabra, tomada como veraz.

La evidencia mayor de que Abrahán reconoce el sacerdocio de Melquisedek, es que hace algo significativo: le da diezmos de todo lo obtenido. Es la primera vez que se menciona en las Escrituras, y es, sin duda, el dar el diezmo Abrahán a Melquisedek, un acto de reconocimiento al Dios Altísimo y al sacerdote de ese Dios, YHWH.

El encuentro de Melquisedek con Abrahán deja entrever el hecho de que se escucha y recibe como cierta y veraz la palabra de un representante de YHWH, como lo era Melquisedek, como una afirmación del Dios al que adora. Abrahán adora a YHWH, y recibe a Melquisedek y le reconoce como sacerdote, porque su palabra está en consonancia con lo que ha escuchado del propio YHWH. Para Abrahán, la palabra de Melquisedek de bendición proviene de Dios, el Altísimo YHWH. Por ello la escucha, recibe, y paga los diezmos a la persona correcta, Melquisedek.

Abrahán se muestra en las Escrituras como un hombre de fe. Una fe sostenida por la verdadera y vibrante relación que este hombre y su esposa, Sara, mantienen con YHWH. No se trataba de escuchar la promesa divina y luego olvidarla. Abrahán escuchó la voz de YHWH, actuó en consecuencia, y al debido tiempo de Dios, recibió la confirmación de la bendición divina. Ciertamente, vale la pena escuchar y obedecer la voz de Dios.