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martes, septiembre 30, 2014

Las Escrituras, obra de Dios


Las 10 plagas de Egipto. El Mar Rojo abierto. Fuego que cae del Cielo y consume un sacrificio. La sombra del Sol que retrocede. Un joven que se queda dormido, cae de una casa, muere y es resucitado. Estos son algunos de los múltiples y diversos milagros que son narrados a lo largo de un libro singular y excepcional: la Biblia. 

¿Se trata de mitos, leyendas o fantasías estos relatos? ¿Puede creerse en que realmente estas cosas sucedieron? Quizás podamos reflexionar en el hecho de que el tener en nuestras manos un ejemplar de las Santas Escrituras, o que podamos leerla en Internet, sea por sí sola, una muestra del poder divino que respaldó la escritura de esta colección de libros, compilados bajo un solo volumen, y que está disponible a prácticamente toda la Humanidad en estos tiempos. ¿Quién pudo hacer realidad este “milagro”? YHWH, Autor Divino de las Escrituras.


A lo largo de sus páginas, encontramos evidencia de que esta colección de 66 libros, llamada Biblia, procede de una Fuente sobrehumana, alguien que sabía hace más de 3.500 años, que la Tierra era redonda, o que las cobras tienen la capacidad de oír (Salmo 58:4; Job 26:7; Isaías 40:22). ¿Pudieron eso sencillamente “adivinarlo” hombres como Moisés, Job o Isaías? ¿Eran “superdotados” como para saber cosas que la ciencia ha comprobado hace relativamente poco tiempo, gracias a la tecnología y la ciencia?

En 2 Timoteo 3:16,17, se indica claramente que las Escrituras son “inspiradas de Dios”. ¿Qué significa eso, y por qué es importante? La inspiración divina, es el sello distintivo de las Escrituras, que la diferencia de otros textos que se han escrito y preservado durante el tiempo. Ciertamente, fueron cerca de 50 hombres que fueron partícipes de escribir el contenido de la Biblia, pero lo verdaderamente importante es que fueron personas que escribieron bajo la influencia en su mente, corazón y espíritu, en conexión con el espíritu santo de Dios.     
Fue YHWH, quien hizo que fuera Su espíritu santo el que les guiase, en la selección de las ideas, pensamientos, información y mensaje que pusieron por escrito. Evidentemente, eran personas con claridad en sus ideas personales, conocimiento y opiniones, pero al escribir las porciones que corresponden a lo que leemos en las Escrituras, eran las ideas, pensamientos y palabras de Dios, no las propias, las que quedaron registradas. Por ejemplo, si analizamos los Evangelios, los 4 son diferentes, pues ofrecen información sobre Jesucristo, bajo 4 perspectivas diferentes, útiles, pero que conforman un entramado singular de conocimiento que nos enseña sobre Jesucristo, el Reino de Dios, y demás cualidades y características sobre la personalidad de Jesús.
 
Por ejemplo, en Juan 8:1-11, se encuentra el relato de la mujer que es sorprendida transgrediendo la Ley de Dios. La traen ante Jesús, quien discerniendo la hipocresía y maldad de los escribas y fariseos, quienes usan a la mujer como señuelo para poner una trampa a Jesús. ¿Qué haría el Maestro?

http://1.bp.blogspot.com/-Wh3UACn_a8k/TeD1Y2gHd0I/AAAAAAAABQk/9ZV7pzG2pUA/s1600/zely%2Bsmeckhov.jpg“El que esté libre de pecado entre ustedes, que tire la primera piedra”, respondió Jesús. Poco a poco, todos se fueron, y dejaron el escenario solo. Jesús, con amor y firmeza, le dijo a la mujer que se fuera, y que ya no pecara más. Sin duda alguna, este relato destaca la misericordia de Cristo Jesús, quien siempre confrontó a aquellos que, amparados en una hipócrita “obediencia” a la Ley de Moisés, se aferraban a la tradición, y carecían de misericordia y compasión ante el dolor de otros y sus errores. Eran “guías ciegos”, coladores de mosquitos, que se tragaban camellos, es decir, aceptaban cosas realmente graves, y torturaban emocional y psicológicamente a otras personas, haciéndolas sentir culpables, sin darles la guía necesaria que proviniera de Dios.

Y es en el contenido guiador de las Escrituras, en el que se destaca el carácter inspirado de la Biblia. Las páginas de este singular libro, están llenas de información y conocimiento que es verdadero, genuino y fidedigno, sobre el cual podemos edificar una sólida fe y confianza en lo que necesitamos saber para poder vivir, y conocer sobre el futuro de la Humanidad y el nuestro propio.

YHWH, como Divino Autor de las Escrituras, hizo que se seleccionara una serie de libros, desde Génesis hasta Apocalipsis, que han sido cuidados y preservados hasta nuestros tiempos, de manera tal que cualquier hombre o mujer que lo desee, pueda acceder a conocimiento de Dios, de Jesucristo, sobre el propósito eterno de Dios y Sus Principios, que son útiles y prácticos para tener una vida próspera, en bendición, y con una magnífica esperanza que ofrece el Dios que “no puede mentir” (puede leer esto en Juan 17:3, Efesios 3:11 y Tito 1:2).

http://4.bp.blogspot.com/-kpAZYHkfc6A/TVaNkj9R8QI/AAAAAAAABOo/sCT2EI3HYtI/s1600/38.jpg
¿Qué Biblia usar para nuestra lectura personal y estudio? Hay que reconocer que hoy en día existen muchas versiones, traducciones y posibilidades de comparar diversas Biblias. En Nehemías 8:8, se muestra lo siguiente:

Y continuaron con la lectura, en voz alta del libro, de la ley de Dios, la cual se explicaba, y se le daba significado. Y continuaron dando entendimiento en la lectura.

cambios en palabras, frases, hay citas bíblicas enteras que han sido quitadas o añadidas.

Razón por la cual, es útil poder usar varias versiones de las Escrituras, una concordancia de textos bíblicos, y diccionarios de palabras hebreas, arameas y griegas, que nos ayuden, bajo la guía de la oración y del espíritu santo, a darle entendimiento y significado a nuestra lectura de la Biblia. También existen programas de computadora muy útiles, y que ofrecen la posibilidad de comparar un texto bíblico con varias versiones de la Biblia, y hasta ofrecen la posibilidad de usar un diccionario bíblico de palabras usadas en los idiomas originales. Igualmente, hay sitios en Internet que podemos consultar para enriquecer nuestra lectura de la Biblia, su estudio y comprensión.

http://4.bp.blogspot.com/_7aolyDs4tmo/TF6OsAN_snI/AAAAAAAABIY/97q2rUxH94o/s1600/plagues+2+(blood).jpgLas Escrituras son obra de Dios. YHWH durante más de 1.600 años, se encargó de seleccionar la escritura de estos 66 libros que conforman el canon bíblico. Un repaso de la historia de la Biblia muestra cómo hombres y mujeres a lo largo de la historia, han sido perseguidos o fueron ejecutados por el simple hecho de poseer una Biblia.

Si tenemos hoy en día la posibilidad de leer, disfrutar, y aprovechar al máximo la lectura y comprensión de las Escrituras, y valernos de ellas para conocer a YHWH, a Jesucristo, a las profecías bíblicas que sobre estos tiempos están cumpliéndose, y aprender sobre cualidades espirituales que agradan a Dios, entonces estaremos demostrando que el poder de la palabra de Dios en nuestras vidas hace una obra eficaz. Sentiremos y gustaremos que ciertamente “YHWH es Bueno”, para con nosotros (Salmo 34:8).