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miércoles, mayo 24, 2017

Valiosas enseñanzas de Jesús

Jesús luz del mundo neoatierra
Jesús, luz del mundo
Para quienes pudieron escuchar directamente de Jesús esa enseñanza fresca, novedosa, que derribaba los razonamientos y tradiciones que eran la ley imperante en aquella época, esas palabras fueron una auténtica luz en medio de la oscuridad. 2.000 años después, da la impresión de que las enseñanzas de Jesús dependen de la religión o predicador que las use para un sermón, o artículo de lectura.

Pero la enseñanza de Jesús nunca ha dependido de quén la use. Es valiosa por sí misma, pues está basada en la sabiduría divina, que es eterna, inmutable, sin las impurezas del error y el engaño.

En tiempos en los que todo parece cambiar dependiendo de lo que parezca ser popular, de lo que tenga más gente que le dé "me gusta" en redes sociales, o de aquello que sea la moda, los dichos de Jesús son vida. "Las palabras que yo les he hablado, son Espíritu y son vida", dijo Jesús (Juan 6:63). Es mejor y más provechosa la enseñanza de Jesús, que está libre de errores y creencias erradas.

Por ejemplo, Jesús enseñó la importancia de la oración. Era necesaria para Él la cercana relación con el Padre. Antes de cada paso importante, oraba, a veces, toda la noche. Si a Jesús le era imperativo siempre orar, cuánto más lo es para nosotr@s.

Hay momentos en los que francamente, no se sabe qué hacer. En ese caso, Jesús decía:

Además, les dijo: “¿Quién de ustedes tendrá un amigo e irá a él a medianoche y le dirá: ‘Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío acaba de venir a mí de viaje y no tengo qué poner delante de él’? Y aquel, desde dentro, en respuesta dice: ‘Deja de causarme molestia. La puerta ya está asegurada con cerradura, y mis niñitos están conmigo en la cama; no puedo levantarme y darte nada’. Les digo: Aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, ciertamente por causa de su persistencia atrevida se levantará y le dará cuantas cosas necesite. Por consiguiente, les digo: Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, y todo el que busca halla, y a todo el que toca se le abrirá. Realmente, ¿qué padre hay entre ustedes que, si su hijo pide un pescado, le dará acaso una serpiente en vez de un pescado? ¿O si también pide un huevo, le dará un escorpión? Por lo tanto, si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!.

Lucas 11:5-13

Jesús nos anima a orar al Padre, con la confianza del hijo o hija que pide pan a su padre. YHWH no dejará de responder la oración de quien le pida ayuda.

También, sus enseñanzas sobre el valor de la fe nos colocan en un punto en el que pensamos en la diferencia entre las situaciones cotidianas y cómo vencerlas. Nos recalcó que no debíamos ceder a la ansiedad, la angustia y la incertidumbre ante cosas como qué comer, beber o el sustento. Cada día, dijo, tiene sus propios problemas.

Las enseñanzas de Jesús son diversas, y abarcan muchos ámbitos de nuestra vida. No son un código legalista de reglas que busca convertirnos en seres robóticos. Son orientativas, crean dirección, dan soporte y bienestar. Vale la pena siempre buscar en los Evangelios las gemas de las enseñanzas eternas de Jesús, libres de cualquier manipulación religiosa o de las tradiciones, sin tendencias de creencias preconcebidas. De esa manera, su luz maravillosa resplandecerá en nuestro corazón, dándonos la paz y dirección que necesitamos día a día.