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viernes, febrero 19, 2010

¿No tuviste las fuerzas para mantenerte alerta?


Por largos años hemos estado esperando sucesos, sucesos predichos por la profecía bíblica.
¿Serían fácilmente reconocibles dichos sucesos, como cumplimientos de lo que Dios ha predicho en la Biblia? No. Por eso se habla de señales, de mantenerse alerta y orando.

Uno se pregunta el por qué. El por qué Jesús manifestó varias veces la necesidad de "mantenerse alerta y orando".

Si había alguien que conocía al hombre, y su corazón, ese era Jesús. Jesús fue el Obrero Maestro que colaboró con el Padre en la creación del hombre y la mujer.
Jesús sabía que la gente ‘honra con los labios (a Dios), pero su corazón está muy alejado de mí. 9 En vano siguen adorándome, porque enseñan mandatos de hombres como doctrinas’ (Mateo 15:8, 9).

Es más fácil honrar a Dios como los fariseos. Siguiendo reglas, tradiciones, siendo mecánicos para agradar a la gente. Pero eso agrada a la gente. No a Dios.

Imaginémonos lo siguiente: que Cristo retorna, pero al llegar, no halla un estado general de alerta. Halla, más bien, a una congregación mundial yendo en la dirección contraria a lo que Dios quiere.

¿Parece imposible?
Reflexionemos en un relato histórico.
Jesús le pide a los apóstoles que se queden despiertos y oren. Es por una hora. Sólo una hora.
Dice la Biblia lo que sucedió:

Marcos 14:32-42

Entonces llegaron a un lugar cuyo nombre era Getsemaní, y él dijo a sus discípulos: “Siéntense aquí mientras yo oro”. 33 Y tomó consigo a Pedro y a Santiago y a Juan, y comenzó a aturdirse y a perturbarse penosamente. 34 Y les dijo: “Mi alma está hondamente contristada, hasta la muerte.
Quédense aquí y manténganse alerta”. 35 Y yendo un poco más adelante caía al suelo y oraba que, si fuera posible, pasara de él aquella hora. 36 Y decía: “Abba, Padre, todas las cosas te son posibles; remueve de mí esta copa. No obstante, no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”. 37 Y vino y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: “Simón, ¿duermes? ¿No tuviste las fuerzas para mantenerte alerta una sola hora? 38 Varones, manténganse alerta y orando, para que no entren en tentación. El espíritu, por supuesto, está pronto, pero la carne es débil”. 39 Y de nuevo se fue y oró, diciendo la misma palabra. 40 Y vino otra vez y los halló durmiendo, pues tenían los ojos cargados, de modo que no sabían qué contestarle. 41 Y vino la tercera vez y les dijo: “¡En una ocasión como esta ustedes duermen y descansan! ¡Basta! ¡Ha llegado la hora! ¡Miren! El Hijo del hombre es traicionado en manos de pecadores. 42 Levántense, vámonos. ¡Miren! El que me traiciona se ha acercado”.

Notamos que 3 veces Jesús regresa a donde sus apóstoles, y estos están durmiendo. Si eso sucedió, estando los apóstoles en la mismísima presencia personal de Cristo, ¿cómo pensar que no podía pasar algo similar en tiempos actuales?

Claro, han pasado 2000 años desde que Cristo estuvo en la Tierra, y prometió volver. Pero, en este siglo XX pasado y en lo que va del XXI, parecía que era "el gran momento" de Cristo volver.

Y algunos hemos anunciado a otros la "pronta" venida de Cristo.
Pero, ¿qué tal que por fin haya venido Cristo y nadie se enteró, por hallarse durmiendo, muy ocupado con su vida cotidiana, con su rutina de vida, en vez de haberse mantenido alerta y orando?

Estas palabras son para reflexión.