El Nombre de Dios, YHWH: reflexiones espirituales

Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea Tu Nombre

Jesucristo 


¿Qué enseñar a la gente sobre Dios?
Para Jesucristo, la enseñanza sobre Dios se centró en diversos aspectos referentes a la personalidad de Dios. Y también enseñó sobre la Persona de Dios. Por ello le vemos en el Sermón del Monte enseñando a orar a Dios, para que sepamos cómo acercarnos a Él. Destacó como lo más importante y principal de toda oración al Padre un asunto:

La Santificación del Nombre de Dios

Esto por supuesto nos hace pensar en que Dios tiene Nombre, y no es un nombre de poca importancia. ¿Cierto? El Nombre Divino debe ser y es el Nombre más importante que persona alguna que exista pueda tener. Todos tenemos un nombre. Un nombre que nos identifica, nos diferencia, nos individualiza. No reaccionamos igual a cuando vamos por la calle y algún conocido nos silba o nos dice "¡Hey, tú!", que cuando somos llamados por nuestro nombre personal. Nuestro nombre es parte de lo que somos, hace que otros piensen en nosotros con sólo escucharlo mencionar.

¿Es Dios la excepción? En absoluto. Dios tiene Nombre, uno que aparece miles de veces en el cuerpo de las Escrituras. Le conocemos con el nombre de Tetragrámaton o Tetragrama, porque consiste en 4 letras.    



Si nuestro nombre personal nos identifica, nos diferencia, nos individualiza, ¿qué sucede con el propio Nombre de Dios, YHWH?

YHWH es el Nombre que identifica al Único y Verdadero Dios. Como reconocen las Escrituras, hay muchos llamados "dioses", pero, hay Un solo Dios de quien se origina todo cuanto existe, que es el Dios y Padre de Jesucristo, y de quienes desean adorar al Padre con espíritu y verdad, como enseñó a la mujer samaritana (1 Corintios 8:5, 6; Juan 4:24).

Hoy en día existen muchos "dioses" para la gente. ¿Es de extrañar? No. Hay quienes adoran a diversos "dioses", sean religiosos, políticos, organizaciones que son vistas como "dioses". Hasta hay quienes se adoran a sí mismos, o adoran al dinero, o a cualquier cosa que no sea precisamente al Dios de Jesucristo, YHWH. Recientemente, ante la muerte de un conocido hombre de negocios del ramo de la tecnología, muchos asumieron una actitud "religiosa" ante este personaje, considerándolo de hecho como si fuese un "dios". Y líderes políticos y religiosos son, en la práctica, vistos como "dioses", por la gente que carece de criterio propio, y se dejan arrastrar como olas ante los vaivenes de estos personajes.