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martes, enero 31, 2012

El Nombre de Dios, YHWH: reflexiones espirituales

Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea Tu Nombre

Jesucristo 


¿Qué enseñar a la gente sobre Dios?
Para Jesucristo, la enseñanza sobre Dios se centró en diversos aspectos referentes a la personalidad de Dios. Y también enseñó sobre la Persona de Dios. Por ello le vemos en el Sermón del Monte enseñando a orar a Dios, para que sepamos cómo acercarnos a Él. Destacó como lo más importante y principal de toda oración al Padre un asunto:

La Santificación del Nombre de Dios

Esto por supuesto nos hace pensar en que Dios tiene Nombre, y no es un nombre de poca importancia. ¿Cierto? El Nombre Divino debe ser y es el Nombre más importante que persona alguna que exista pueda tener. Todos tenemos un nombre. Un nombre que nos identifica, nos diferencia, nos individualiza. No reaccionamos igual a cuando vamos por la calle y algún conocido nos silba o nos dice "¡Hey, tú!", que cuando somos llamados por nuestro nombre personal. Nuestro nombre es parte de lo que somos, hace que otros piensen en nosotros con sólo escucharlo mencionar.

¿Es Dios la excepción? En absoluto. Dios tiene Nombre, uno que aparece miles de veces en el cuerpo de las Escrituras. Le conocemos con el nombre de Tetragrámaton o Tetragrama, porque consiste en 4 letras.    



Si nuestro nombre personal nos identifica, nos diferencia, nos individualiza, ¿qué sucede con el propio Nombre de Dios, YHWH?

YHWH es el Nombre que identifica al Único y Verdadero Dios. Como reconocen las Escrituras, hay muchos llamados "dioses", pero, hay Un solo Dios de quien se origina todo cuanto existe, que es el Dios y Padre de Jesucristo, y de quienes desean adorar al Padre con espíritu y verdad, como enseñó a la mujer samaritana (1 Corintios 8:5, 6; Juan 4:24).

Hoy en día existen muchos "dioses" para la gente. ¿Es de extrañar? No. Hay quienes adoran a diversos "dioses", sean religiosos, políticos, organizaciones que son vistas como "dioses". Hasta hay quienes se adoran a sí mismos, o adoran al dinero, o a cualquier cosa que no sea precisamente al Dios de Jesucristo, YHWH. Recientemente, ante la muerte de un conocido hombre de negocios del ramo de la tecnología, muchos asumieron una actitud "religiosa" ante este personaje, considerándolo de hecho como si fuese un "dios". Y líderes políticos y religiosos son, en la práctica, vistos como "dioses", por la gente que carece de criterio propio, y se dejan arrastrar como olas ante los vaivenes de estos personajes.

YHWH es el Único Dios, que exige adoración exclusiva. ¿Qué reflexión espiritual nos genera ese hecho? Es obvio que YHWH no es un Dios que necesite ser adorado como si su autoestima divina dependiera de que le adoremos. Dios es amor. YHWH es amor. Pero sin duda, nos beneficiamos muchísimo si reconocemos la existencia de YHWH y el hecho de que sólo Él merece devoción en espíritu y verdad como enseñó Jesucristo. Colocar en el lugar de YHWH a personas, organizaciones o religiones, es, sencillamente, no adorarle exclusivamente, pues si en nuestro corazón es tan válida la Palabra de YHWH que la palabra de una persona u organización, o hasta la nuestra propia, entonces, no es una adoración con espíritu y verdad que exclusivamente se le rinde a Él. 

En estos tiempos, vale la pena reflexionar sobre el mensaje contenido en Apocalipsis 14:6, 7:

En medio del cielo vi volar otro ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los habitantes de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Decía a gran voz: «¡Teman a Dios y denle gloria, porque la hora de Su juicio ha llegado. Adoren a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas!»  


Notemos que hay un evangelio eterno, uno que no pasa de moda o cambia. Es eterno. ¿Por qué? Porque se centra en proclamar 3 cosas:

  1. Temer a Dios
  2. Darle gloria
  3. Adorarle

YHWH es Quien hizo el Cielo, la Tierra, el Mar y las Fuentes de las aguas. Es a Él a quien hay que temer, glorificar y adorar. Es una proclamación que se da a toda nación, tribu, pueblo, lengua y pueblo. Eso nos hace reflexionar en que la adoración al Único Dios Verdadero, YHWH, tomaría relevancia y protagonismo en el "Día del Señor" (Apocalipsis 1:10). Y, definitivamente, no hay declaración más urgente que el instar a "temer, glorificar y adorar" a YHWH, pues hay juicios divinos que se efectuarían durante el señalado Día del Señor.  

El Nombre Divino, YHWH, le diferencia de cualquier otro "dios". El Nombre YHWH significa, en hebreo, "Yo Soy el que Soy".
 
El Nombre Divino YHWH, le diferencia de cualquier otro ser existente por lo que Es en sí mismo. YHWH es el que Existe, el Existente. No le debe Su existencia, vida o sustento a nadie. ÉL ES

Pensemos en lo siguiente:

Todo ser vivo necesita de YHWH para vivir, o para aspirar a la eternidad. Pero YHWH no necesita de nadie para vivir o existir eternamente. Sólo YHWH posee la inmutabilidad absoluta, es decir, nunca cambia. Jamás dejará de ser Dios, Eterno, Leal, Omnisapiente, Todopoderoso o el Altísimo. Si 1 Juan 4:8 dice que Dios es amor, es amor hoy, fue amor ayer, pasado mañana será amor, en 3 años seguirá siendo amor, en 100 años, en 1.000 años, en 100 millones de años, seguirá siendo amor, el Altísimo, Todopoderoso o Eterno.

Este hecho, real y fundamental, nos hace confiar en Su propósito eterno, que se centra en Cristo Jesús (Efesios 3:11). Sólo un Dios eterno puede tener un propósito eterno y predecir acertada e infaliblemente el futuro, sin equivocarse, sin que nada ni nadie altere Su propósito. Es "Alfa y Omega", Principio y Final (Apocalipsis 1:8; 21:6; 22:13).

Este Nombre Divino, YHWH, le individualiza, sólo lo puede tener Una Persona. Esto nos hace pensar en la primera y más importante petición de la oración del Padre Nuestro. "Santificado sea Tu Nombre", y ese Nombre es YHWH.