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jueves, julio 28, 2011

YHWH: Dios de relámpagos, voces y truenos


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Y del trono de Dios 

proceden relámpagos,  

truenos y voces.

Hay 7 lámparas de 

fuego ardiendo, delante 

del trono, y estas son 

los 7 espíritus de Dios.

Apocalipsis 4:5

Jesús dijo que eran “bienaventurados” los de corazón limpio, porque ellos “verán a Dios”. Ver a Dios, la sola idea causa fascinación. ¿Es posible ver a Dios? ¿Percibirlo? ¿Tener una evidencia tangible de Él, de Su existencia, sin ninguna duda?

Moisés, al igual que cualquier mortal, quiso ver a Dios. Verlo en Su gloria. No se trataba de querer ver a Dios para convencerse de que existiera realmente, sino de observar cómo es el Todopoderoso. “No puedes ver mi rostro y vivir, Moisés”, respondió el Omnipotente Dios, pero sí le permitió ver algo de Su gloria, pues le hizo esconderse en un peñasco. Allí, Moisés, tuvo la manifestación radiante de la Presencia de YHWH, pero no vio Su rostro, sino su “espalda”, tan sólo una pequeña parte de Su esplendor. 
 
Dios es un Espíritu”, dijo Jesús. Un Espíritu, al cual los ojos humanos no pueden ver. Sin embargo, Dios se ha manifestado a sí mismo a Su creación, de diversas maneras, haciendo así patente Su Presencia y Su existencia. Y esas manifestaciones, han demostrado el poder, sabiduría, esplendor radiante y Divinidad de YHWH, el Único Dios Verdadero.

El apóstol Juan, quien recibió de Jesucristo la Revelación del Apocalipsis, pudo observar en 4 visiones diferentes, manifestaciones de la Presencia y Divinidad de YHWH, que de manera particular son mostradas ampliamente durante el “día del Señor” (Apocalipsis 1:10). 
 
Los relámpagos, los truenos y las voces, son parte de esas manifestaciones. ¿Son importantes esas manifestaciones?
Cuando de repente vemos un relámpago y escuchamos un trueno, reaccionamos de diversas maneras, pero es innegable que es imposible no ver un relámpago o no escuchar un trueno. Un relámpago es visible, y un trueno es audible. 
 
En las Escrituras, son diversas las profecías que mencionan el uso que da YHWH a Sus relámpagos, lo cual nos ayuda a entender que sí debemos prestar atención a los relámpagos y truenos como señales divinas. Una de esas profecías, es esta:

El sol y la luna, se pararon, en su lugar.
Como luz tus flechas siguen yendo.
El relámpago de tu lanza sirve para resplandor.
Habacuc 3:11



Notemos la profecía. Dios usa el relámpago como si fuera una lanza, que sirve de resplandor, en medio de la oscuridad de la noche. El punto es que, los relámpagos, por su visibilidad en medio de la oscuridad de la noche, son una fuente de luz, instantánea, que produce un ruido ensordecedor. En la simbología del Apocalipsis, los relámpagos y truenos, son usados por YHWH para hacer manifiesta la Presencia de Dios. Así como en tiempos del Éxodo en el desierto, había una columna de nube y una de fuego que hacía manifiesta la Presencia de YHWH en el Tabernáculo, particularmente, en el Arca, en tiempos del Día del Señor Jesús, los relámpagos y truenos manifiestan visiblemente la Presencia de YHWH.

Ahora bien, la mención de “relámpagos, voces y truenos” en el Apocalipsis, indica una particular manifestación del poder y divinidad de YHWH durante el Día del Señor. Lo sabemos por las 4 veces que aparece esta expresión. Leemos:

Del trono de Dios proceden relámpagos, voces y truenos. Hay 7 lámparas de fuego ardiendo delante del trono, y estas son los 7 espíritus de Dios.
Apocalipsis 4:5

Enseguida, el ángel tomó el incensario, y lo llenó con el fuego del altar, y lo lanzó a la Tierra. Y sucedieron truenos, voces, relámpagos y un terremoto.
Apocalipsis 8:5

Y se abrió el Templo de Dios que está en el cielo, y se vio en él, el Arca de Su pacto. Y sucedieron relámpagos, voces, truenos y un terremoto, y un gran granizo.
Apocalipsis 11:19

Y el séptimo ángel derramó su copa sobre el aire. Con eso, una fuerte voz salió del Santuario, desde el Trono, y dijo: “¡Hecho está!”.
Y ocurrieron relámpagos y voces y truenos, y sucedió un gran terremoto, uno que jamás había ocurrido, desde el tiempo en que los hombres vinieron a estar en la tierra, un terremoto extenso y grande.
Apocalipsis 16:17-18

Como podemos notar, hay una clara manifestación divina en momentos claves mencionados en el Apocalipsis. Por ejemplo, la primera mención de relámpagos, voces y truenos, es con relación al Trono de YHWH, que de ese Trono emanan los 3 elementos: relámpagos, voces y truenos. Luego, en Apocalipsis 8:5, antes de tocarse las 7 trompetas, un ángel toma las oraciones, las tiene en un incensario, el cual arroja a la Tierra. Entonces, truenos, voces, relámpagos y un terremoto suceden, antes de iniciarse los toques de los ángeles y sus 7 trompetas. 
 
Y las 2 veces finales en las que aparecen en el Apocalipsis los truenos, voces, relámpagos, destacan los finales de juicios divinos: el toque de la séptima trompeta y el derramamiento de la séptima copa de la ira de YHWH. Por ello vemos que en ambos casos, a los relámpagos, voces y truenos, se añaden otras señales divinas, como un terremoto y un granizo, siendo el vinculado al derramamiento de la séptima copa, un terremoto y una granizada excepcionalmente extensos y grandes. 
 
Por cierto que, nota aparte de la consideración de este tema sobre los relámpagos, voces y truenos mencionados en el Apocalipsis, ¿ha notado como prácticamente nadie siente interés por considerar los toques de trompetas y las copas de la ira de Dios, como realidades de cosas sobre las que hay que mantenerse alerta? Por supuesto, estos son asuntos “escatológicos” y mejor es hablar de otros temas más “comerciales”, más agradables al oído de la feligresía, o más apegados a las doctrinas de las diversas iglesias, antes que prestar “más” de la atención acostumbrada al cumplimiento de la palabra profética de YHWH y el Reino de Dios. Lamentablemente, son pocos los que están investigando con atención los cumplimientos proféticos de las Escrituras aplicables a estos tiempos.

Relámpagos, voces y truenos: significado

Es evidente que grandes e impactantes destellos de iluminación espiritual suceden durante los tiempos del Día del Señor. Sucesos, acontecimientos, y otras circunstancias, indican, de parte de YHWH, que aquellas creencias, doctrinas, postulados filosóficos, de origen religioso, político, social y moral son demostrados como lo que son: falsedades, falacias construidas para engañar y oscurecer el entendimiento de la Humanidad.

No es desconocido para los estudiosos de las Escrituras, que oscuras y malignas fuerzas han estado detrás de las religiones, doctrinas filosóficas, y movimientos políticos que han gobernado a la Humanidad desde sus inicios, desde la caída de Adán. Cristo Jesús denunció que existía un “padre” de la mentira, un oscuro ser que ha manipulado las mentes de las personas, guiándolas a un sistema de creencias que las han alejado de Dios, de la verdad, y de la posibilidad de tener una vida en armonía con Dios.

Los “relámpagos, voces y truenos”, muestran las cosas como son, y eso no coincide con lo que se ha enseñado hasta ahora. ¿Proceden de Harvard, Yale, Oxford, y otros grandes centros de enseñanza estos relampagueos? ¿O del Vaticano? ¿O de líderes políticos usan a Dios como bandera política? ¿O de autodenominados “profetas”?

Jesús dijo que “las piedras clamarían” (Lucas 19:40). Significa que, las cosas relacionadas con el propósito de Dios serían reveladas y anunciadas, y si hay quienes deben anunciarlo (líderes religiosos, gente del clero), y no lo hacen, no hay problema: ¡Dios puede hacer que hasta las cosas inertes y aparentemente insignificantes como piedras, sirvan como portavoces de las buenas nuevas del Reino de Dios y Su propósito!

Por ello, no sorprende que personas sinceras, vean que, en los instrumentos más “insignificantes” del mundo actual, puedan hallarse esclarecimientos, y nuevas perspectivas sobre enseñanzas dadas por sentado como verdades. Además, no podemos negar que en estos tiempos, las crisis de sistemas políticos y económicos de las grandes potencias, son, por sí mismos, evidencia de que son un chasco para la Humanidad, para la gente que creyó en que esas era “la solución”.

Para citar un ejemplo, note la crisis en Japón. ¿No es Japón una gran potencia científica, tecnológica, militar, orgullo del mundo moderno, por haberse levantado de las cenizas de la II Guerra Mundial? ¿No quedó en evidencia con el terremoto y tsunami recientes, que ni la potencia más tecnológicamente avanzada, no puede hacer frente a una catástrofe de gran magnitud?

¿Qué decir de EE. UU.? ¿Qué pasó con el “sueño americano”? ¿No es EE. UU. Una nación “bajo Dios”? Pero vemos, día a día, cómo se desmorona la gran potencia.

Estos sucesos, y otros, no han estado escondidos. Todos los hemos podido ver, están en las noticias, y no se puede negar que significan algo. Cierto, no hay una voz del cielo que diga “esta noticia significa esto” o “este suceso indica…”. Pero, si ejercemos el sentido de alerta espiritual, y discernimiento, y en algunos casos no hay que hacer mucho esfuerzo, las cosas se ven obvias, claras. ¿Qué debemos hacer, ante los “relámpagos, voces y truenos” que procedan del trono de Dios?

Un mensaje de alerta: no todo suceso “impactante” es un relampagueo de Jah. Por ello en Apocalipsis 16:15 se nos advierte:

He aquí, vengo como ladrón. Bienaventurado el que se mantiene despierto y guardando sus ropas, para que no ande desnudo y miren su vergüenza”



Apocalipsis 16:15

La Presencia del Hijo del Hombre es inesperada: como la de un ladrón. Mantenerse despierto, en vela, y cuidando la identificación de cristianos verdaderos. El mantenerse despierto es una necesidad en estos tiempos, prestando atención a las señales, a los acontecimientos mundiales.

Recordemos que los “relámpagos, voces y truenos” proceden del trono de Dios. Esto nos hace pensar en lo primero en que debemos estar despiertos: nuestra relación con Dios. ¿Cómo están nuestras oraciones? ¿Cómo está nuestro corazón? 

¿Nos sentimos cerca o... l e j o s del Padre? 
 
Es importante reflexionar en estas cosas, dedicar tiempo a meditar, a la lectura de las Escrituras con corazón abierto y receptivo. “Acércate a Dios, y Él se acercará a ti” (Santiago 4:8).