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lunes, marzo 12, 2012

Atentos a Dios

¿Sabe lo que es tener que esperar? 

Si uno está esperando irse de viaje por avión, o algún medio de transporte, a veces la espera es laaaarga. Pero, ¿qué hacer? Uno necesita viajar, y lo que toca es esperar, y estar atentos a cualquier aviso que nos indique que por fin es el momento de ponernos en camino a donde vamos de viaje.

En sentido espiritual, Dios nos enseña que hay tiempos de espera. Bien dijo Pablo por inspiración divina qué actitud debemos tener para con Dios, mientras esperamos en Él:

Porque Dios es justo, y no olvidará lo que ustedes han hecho y el amor que le han mostrado al ayudar a los del pueblo santo, como aún lo están haciendo.  

Pero deseamos que cada uno de ustedes siga mostrando hasta el fin ese mismo entusiasmo, para que se realice completamente su esperanza.  

No queremos que se vuelvan perezosos, sino que sigan el ejemplo de quienes por medio de la fe y la constancia están recibiendo la herencia que Dios les ha prometido.

Hebreos 6:10-12 

Entusiasmo, fe y constancia en tiempos de espera, es lo que YHWH nos anima a hacer. Hay tiempos en nuestra vida en los que hay que actuar o no actuar.  Y si actuamos, hay que esperar el resultado, y si no nos corresponde hacer nada, hay que esperar.

Para los hombres y mujeres de fe, existe la necesidad de mantenerse atentos a Dios. Muchas veces, en momentos de apremio, oramos, buscamos la ayuda de Dios, la pedimos, imploramos Su favor. Y, ¿luego? Hay que estar atentos a lo que Dios dé como respuesta a nuestras oraciones.

Una situación similar la vivió el salmista David. En un momento de apremio, en el que probablemente estaba en una cueva, huyendo de enemigos, oró a Dios, y Él le salvó. El Salmo 143 indica cómo David buscó la ayuda de Dios:

YHWH, oye mi oración,
escucha mis ruegos.
¡Respóndeme por tu verdad, por tu justicia!
No entres en juicio con tu siervo,
porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
El enemigo ha perseguido mi alma,
ha postrado en tierra mi vida,
me ha hecho habitar en tinieblas
como los que han muerto.
 
Mi espíritu se angustió dentro de mí;
está desolado mi corazón.

Me acordé de los días antiguos;
meditaba en todas tus obras;
reflexionaba en las obras de tus manos.</