18 de agosto de 2010

Urim y Tumim: su significado actual

http://www.templeinstitute.org/beged/images/tummim-4.jpg¿Le ha pasado alguna vez que necesita saber cuál es la voluntad de Dios acerca de un asunto?

No es fácil en determinados momentos saber una respuesta de Dios. Podemos orar, leer la Biblia, buscar información... Pero lo que realmente necesitamos es una confirmación. Un "SÍ" o un "NO" de Dios.

En el antiguo Israel existía un sistema provisto por Jehová para dar respuestas. Respuestas a preguntas de interés para la nación.

¿Era ese sistema accesible para cualquier judío? ¿Cualquiera podría tenerlo? La respuesta es no.

Dios dispuso que sólo UN hombre tuviera en su poder dicho sistema, y que sólo esa persona pudiese consultar a Dios en cualquier momento para recibir respuesta de Dios directa y clara.

Ese hombre era el Sumo Sacerdote de Israel. No era el rey de Israel, ni el General del ejército. Era sólo el Sumo Sacerdote de Israel. Eso nos hace pensar que era de máxima importancia para Dios que sólo una persona pudiese tener en sus manos el poder de recibir respuestas directas de Dios. Lo contrario, habría creado dificultades y rencillas en la nación.

Pero, ¿qué eran el Urim y el Tumim?

Hay diversidad de criterios sobre lo que realmente eran. Algunas obras de consulta afirman que eran unas piedras sagradas. Y que estaban puestas en un pliegue o bolsillo en el corazón del Sumo Sacerdote. El Urim y Tumim eran usados para consultar a Jehová, y, estando estas en el lugar correspondiente al corazón del Sumo Sacerdote, y estando él "delante de Jehová", de pie en el lugar Santo del Tabernáculo o Templo, delante del velo que separaba al Santo del Santísimo.
¿Cómo se daba la respuesta?

Algunos creen que era cuestión de que el Sumo Sacerdote, debidamente preparado ceremonialmente, se acercaba ante el velo del Santísimo, puesto que sólo podía entrar en él una vez al año, durante el Día de Expiación, y planteaba ante Jehová una pregunta, estructurada de forma que la respuesta fuera un "SÍ" o "NO", dependiendo del resultado de lo que sacara el Sumo Sacerdote. Urim, o Tumim, y ese era el parecer de Dios respecto al asunto.
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Por supuesto, si buscamos más información al respecto, hallaremos algunas referencias que nos dirán que el Urim y el Tumim eran piedras sagradas, y lo que ya se ha mencionado.
Pero ya no estamos en tiempos en los que se precisaba el Urim y el Tumim. Estamos, como mencionó el apóstol Pablo, bajo la Ley del Cristo, que es la Ley del Amor. Sabemos que Dios es amor, y desea que nos acerquemos a Él. "Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes", mencionó Santiago en su carta.

Por eso, ¿qué valiosas lecciones espirituales podemos sacar del Urim y Tumim mencionados en la Biblia?

Buscando por Internet, quiénes han consultado o buscado información sobre este tema, se halló esta pregunta, y esta respuesta:

Pregunta:

¿Dónde o cómo puedo conseguir un Urim y un Turim?

Respuesta:

URIM Y TURIM SIGNIFICA VERDAD Y REVELACION Y SOLAMENTE LO PUEDES CONSEGUIR EN DIOS.

Definitivamente es cierto. Si queremos respuestas de Dios sobre algo, si queremos saber la verdad, o tener entendimiento de algo, lo hallamos en Dios. Y en nada ni en nadie más.

http://2.bp.blogspot.com/_k0OMDaD6kvU/SrhJ0BtTJzI/AAAAAAAAA54/d6e8HKMliio/s400/El_arca_del_pacto_1.jpgEl punto es que no necesariamente buscamos la guía de Dios, y la seguimos. Es interesante notar el hecho de que hubo personajes mencionados en la Biblia que tuvieron la guía directa de Dios, y eso no fue suficiente para saber qué hacer. Por ejemplo, tenemos el caso positivo de Gedeón. Se le apareció el Ángel de Jehová y le dijo que Dios le había escogido para librar a Israel de los madianitas. Gedeón no salió corriendo a hacer eso, que era la voluntad de Dios sobre un asunto. De hecho, Gedeón solicitó la famosa prueba del vellón dos veces, para confirmar si realmente era Jehová quien le comisionaba. El resto de la historia la sabemos: Gedeón, con 300, venció a 135.000 madianitas con jarrones, antorchas y cuernos.

Pero el otro caso es el de los israelitas que murieron en el desierto. ¿Cuál era la clara voluntad divina para ellos? Era que entraran y heredaran la Tierra Prometida. ¿Lo lograron? No, por su falta de fe. 

Y he ahí el punto. Podemos saber cuál es la voluntad de Jehová sobre un asunto. Podemos tenerlo claro, pero el punto es, ¿lo haré? ¿tengo la fe, el valor, y la voluntad de hacerlo?

Hoy día no existe el Urim y Tumim, pero existe la oración. Oren incesantemente, instó Pablo a los cristianos de Tesalónica. ¿Qué hay de nosotros? ¿Oramos "incesantemente"? ¿Buscamos la guía divina mediante la oración, y tenemos fe en esperar la respuesta de Dios?

Con relación a cómo Dios responde las oraciones, hay un punto importante. ¿Cuántas oraciones son contestadas positivamente por Dios hacia uno? Uno podría tener la sensación de que Dios no contesta las oraciones. Jesucristo aseguró que la oración, fue, es y será siempre respondida. El punto es: ¿me mantengo alerta sobre lo que estoy orando?

Y aquí hay que resaltar algo. A veces nuestro deseo de que Dios responda, o de que se nos resuelva el problema que tengamos, por el que estamos orando es tan fuerte, que parece que viéramos la respuesta "positiva" de Dios. Creemos y nos convencemos que las señales, lo que pasa o deja de pasar, es la respuesta de Dios.

Cuidado. Bien dice la Biblia que el "corazón" es más traicionero y desesperado que cualquier otra cosa. Existe algo llamado escotoma visual. Eso significa que simplemente uno ve lo que quiere ver. No importa si es realista, claro y objetivo.

¿Qué hacer? El sagaz considera sus pasos, dice un proverbio bíblico No se trata de tener una actitud incrédula, pero tampoco tener la actitud de forzar las situaciones porque en mi desesperación veo lo que quiero ver.

Jesucristo nos enseñó a orar. A buscar a Dios en oración. A tener fe. A que el adquirir conocimiento exacto de Dios, ese que no es manipulado, ni amañado, sino el que está en la Biblia, es el que nos puede dar respuestas a las diversas situaciones de la vida. Pero hay que aprender a discernir las respuestas de Dios. 
 
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