30 de octubre de 2010

Cuando David se hizo el loco... y qué nos enseña



Sí. Una vez, David se hizo el loco para salvar su vida. 

¿Por qué? ¿Qué nos enseña esta experiencia de la vida real?

David estaba huyendo del rey Saúl. Si no lo hacía, era hombre muerto. En aquellos tiempos, no existía un avión, como para huir volando bien lejos de la ira de Saúl. ¿Qué opciones tenía? Vivir escondido, en el desierto, en lugares inhóspitos, o en cuevas. Finalmente, huyendo, llegó a la ciudad filistea en la que nació Goliat: Gat.

Una vez allí, el rey Aquís de Gat, se enteró de que en su ciudad estaba David. Enseguida se prendieron todas las alarmas en la ciudad. Imagínese: estaba en la ciudad aquel hombre que derribó a Goliat. ¿Qué pasaría? ¿Estaba David allí para matar al rey o hacer daño? Esa no era la intención de David, él simplemente está huyendo, pero lo que la gente filistea pensaba era que él estaba allí para hacerles daño a ellos o al rey.

Por eso los siervos del rey Aquí le dijeron: 

Y le dijeron a Aquís sus siervos:
-¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿no es este de quien cantaban en las danzas, diciendo: "Hirió Saúl a sus miles, y David a sus diez miles"? 

Ante estos temores de los filisteos, David fue llevado ante la presencia del rey Aquís. ¿Qué haría? No podía irse, o pelear, pues sería hombre muerto. En el Salmo 34, leemos lo que hizo David, antes de estar presente ante Aquís:

Busqué a Jehová, y él me oyó y me libró de todos mis temores. 
Este pobre clamó, y lo oyó Jehová y lo libró de todas sus angustias.

Salmo 34:4, 6

Sí, David oró a Jehová. Le pidió su ayuda. Note que él dice que tenía temor, y era un hombre pobre, o afligido, triste. David estaba angustiado, y con razón, pues estaba en peligro su vida, y no tenía más remedio que estar ante el rey Aquís. Una vez en presencia del rey, David tuvo una idea: se empezó a hacer el loco. Arañaba las puertas y dejaba que la saliva le corriera por la barba. Y Aquís dijo a sus siervos: 

-Miren, este hombre es un demente; ¿por qué lo han traído ante mí? ¿Acaso me hacen falta locos, para que hayan traído a este a hacer sus locuras delante de mí? ¿Va a entrar este en mi casa?

Y David se fue. Con vida, ileso.

Tenemos la imagen de David como el que venció con valor a Goliat. Ese era un David osado, audaz, desafiante, que se convirtió en un héroe nacional. Y este David, es un hombre que está angustiado, lleno de miedo, porque su vida está en peligro. Entendemos los sentimientos y emociones de David. Ante la posibilidad de morir, cualquiera se siente angustiado. Y hay situaciones en las que no se puede hacer nada. Salvo una cosa: pedir a Dios su ayuda.

Sentirse triste, o angustiado ante un problema o situación, es normal. Pero lo que David hizo nos enseña algo: que ante los problemas, hay que serenar las emociones, tomar valor y actuar. David lo hizo, primero orando a Jehová, y luego, yendo a la presencia del rey. En momentos difíciles, alejarse de Dios no es opción. Hay que orar a Dios, y esperar su respuesta.

Es interesante ver cómo Jehová respondió a David su petición por ayuda. No lo sacó del problema espectacular o milagrosamente. De hecho, la idea de que David se hiciera pasar por loco para salir ileso puede parecer absurda. Sin embargo, da resultado, porque ¿cómo es que el rey Aquís se "traga el cuento" de que David es un loco? ¿Cómo es que el rey sencillamente cree la actuación de David? Allí intervino Dios, sin duda alguna.

Esta historia de la vida real enseña que hay que buscar a Dios en medio de nuestros problemas, más allá de las emociones de temor y angustia. Que orar antes de afrontar el problema es útil, porque Jehová puede darnos la idea, o la estrategia a seguir para saber qué hacer. ¿Y si se trata de que la única forma de resolver el problema es una especie de idea "loca"? Recuerde: sólo Dios sabe cómo maneja las cosas. No siempre la guía que se recibe de Dios parece la más coherente y razonable, pero si viene de Dios, es la que dará resultados.

Otra cosa que aprendemos: la fórmula que nos sirvió antes para lograr las cosas, quizás ya no nos sirve. David venció a Goliat con su fe, valor, una honda y una piedra. En este caso, ¿cuál fue el arma de David? Orar a Dios y su saliva, corriendo por su barba, mostrando que estaba "loco". Situaciones diferentes, requieren ideas y soluciones diferentes. ¿Cómo saber qué hacer? Orar a Dios por ideas, valor, sabiduría, y lo que haga falta, puede ayudar a salir de las situaciones que nos toque enfrentar.