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viernes, junio 17, 2011

Dios, el Revelador del Futuro

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Pitoniso, clarividente, adivino o mago. ¿Le parecen conocidos estos nombres? Sin duda alguna los conocemos, pues todos están vinculados al uso de las artes adivinatorias, esas que permiten el conocer cosas "ocultas", como por ejemplo, el futuro.

¿Es malo querer conocer el futuro? No. De hecho, a un poderoso rey de la antiguedad le intrigó tanto conocer el significado de un sueño que tuvo, que le daba un vislumbre sobre el futuro, que amenazó con quitarle la vida a quienes le servían como adivinos sino se lo decían. ¿Qué pasó? Un hombre, Daniel, fue lo suficientemente competente como hacerle entender su sueño, y el futuro que entrañaba ese sueño, que fueron dos en realidad (Daniel, capítulos 2 y 4).

Pero volvamos al momento presente. Estamos en plena crisis mundial financiera, el caos nuclear del Japón no está resuelto, y son muchas las tesis pro-conspiranoia navegando las turbulentas aguas del Internet. ¿A quién o a qué creer?


Tener una bola de cristal, hacer una carta astral, o un estudio de la alineación planetaria, ¿sería útil? Eso depende de aquello en lo que uno crea. No haré mención de lo que dicen las Escrituras al respecto, cosa más que sabida, pero vale la pena el ejercicio de repasar la historia de la nación de Israel, para saber a ciencia cierta, al menos, qué campanadas de alerta NO escuchar.

En Amós 3:7 se asegura:

Porque no hará nada Jehová, el Señor, sin revelar su secreto a sus siervos los profetas.

(RVR1995)

Bien. Según estas palabras, Dios antes de actuar, revela lo que hará. Aclara lo que va a hacer. Me viene a la mente el ejemplo de un varón, Simeón, aquel anciano que estando en el Templo en Jerusalén, vio y cargó al infante Jesús, al Mesías. Y hasta predijo a María, madre de Jesús, algunas cosas que le ocurrirían, y se cumplieron. ¿Fue casualidad que Simeón y Ana, el día que fueron a circuncidar a Jesús, estuvieran allí, en el Templo en Jerusalén, para ser protagonistas de un hecho: ver al Mesías?   

Veamos los hechos:

En Lucas 2:26 se dice de Simeón:

Y le había sido revelado por el espíritu santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor. 

Y de Ana:

Llegando ella en ese preciso momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.  

Lucas 2:38  
(Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy nblh)

¿Qué significa esto? Que no hubo casualidad. Hubo causalidad y propósito: el espíritu santo impulsó a estas dos personas, Simeón y Ana, a que vieran y presenciaran el cumplimiento de la profecía divina. Y es que una cosa es esperar el cumplimiento de la profecía y otra diferente es verla, palparla, verla manifestada, evidente. Dios, conocedor de la mente humana, sabe lo aferrada que es esta a lo conocido, a lo cotidiano, a lo tradicional, y tener frente a los ojos el cumplimiento de la palabra profética de Dios, requiere, definitivamente, la intervención del espíritu santo de Dios que ayude a la convicción. La convicción de que es verdad que lo que vemos y oímos, corresponde, de hecho, a lo que Dios desea hacer, a Su profecía, hecha realidad.

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Quizás alguien diga que hoy día necesitamos a un profeta, alguien que nos aclare las dudas, nos despeje las incógnitas sobre el tiempo en que vivimos, y nos diga si es cierto o falso aquello en lo que creemos. Lo cierto es que hasta Cristo Jesús predijo su muerte y resurrección y los apóstoles no le creyeron. Es absurdo pensar que la convicción sobre lo que sucederá en el futuro dependa de la presencia de un profeta, o de que alguien sencillamente lo diga, pues bien claro exponen las Escrituras que la fe en la Palabra Profética de Dios, depende de una cualidad espiritual: Fe. Por cierto, ¿no dijo Jesucristo que probablemente no hallaría esa Fe al tiempo de la venida del Hijo del Hombre? (Lucas 18:8)
El Revelador del Futuro es YHWH, Jehová, Yahvé, o como le guste escribirlo. Y los hechos hablan claro, particularmente en los últimos 4 años. ¿Podría alguien negarlo? A muchos le fascina saber si se reunió el Club Bilderberg, o si los masones/illuminatis/annunakis, están gestando un New World Order. ¿Y YHWH? ¿Qué está haciendo? 

La historia que muestra las Escrituras es así: indica que Dios antes de actuar, revela qué hará. Sólo que no indica cuándo o cómo con precisión, lo cual requiere mantenerse alerta, atentos a lo que sucede. Quizás el saber con precisión un cuándo, le restaría la necesidad de la Fe, pues si alguien sabe el cuándo sucederá algo, ¿tendrá la fe para esperarlo? Y si Dios pusiera las cosas que fuera 100% fácil de saber, ¿se le buscaría con confianza y devoción? Sabemos que no. El ser humano busca lo fácil, lo cómodo, lo que está ya 100% seguro, eso de arriesgarse, ni es fácil ni agradable.

http://www.caminosalser.com/contenidos/img/nuevatierra/3/la_luz_de_dios.jpgEl Revelador del Futuro usó a Jesucristo como Profeta y mostró el Futuro. ¿En qué porción de ese "Futuro" estamos? Sería bueno saberlo, y tomar las decisiones correctas en el tiempo correcto. Por algo, en parábolas como la de las 10 vírgenes, se cerró la puerta a las 5 necias o tontas que no se aseguraron de una porción extra de aceite. El aceite es símbolo de espíritu santo, pero hay que tener una reserva extra para usarlo. Dios revela asuntos, da discernimiento, pero hay que buscarle, pedir su guía, y estar dispuesto a cambiar el vino viejo, por el vino nuevo, y ser un odre nuevo, y botar a la basura el odre viejo.