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domingo, noviembre 07, 2010

La gran tribulación y la gran muchedumbre


Mateo 24:27

Porque así como el relámpago sale de las partes orientales y resplandece hasta las partes occidentales, así será la presencia del Hijo del hombre.


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La presencia del Hijo del Hombre. Por primera vez, desde que a Jesús le preguntaron sobre su presencia, o parousía, Jesús hace referencia a la misma. Queda claro que es durante la Gran Tribulación cuando Jesucristo está presente, o es Su Presencia o Parousía. 

¿No había Jesús predicho guerras, hambres, pestes, y una serie de acontecimientos que se supone son la “señal de su Presencia”? 

Jesús estaba respondiendo 3 preguntas:
  1. El fin del sistema judío con su centro en Jerusalén
  2. La señal de la presencia de Jesús
  3. La conclusión del sistema de cosas
Una cosa es que Jesús describa eventos que acontecerían durante la conclusión del sistema de cosas, y otra muy distinta es directamente hablar de Su Presencia. Sólo aquí habla de Su Presencia, en los tiempos de la Gran Tribulación. No antes de ella.

¿Cuándo comienza la Presencia de Cristo? No existe una fecha señalada para el inicio de esa presencia, de acuerdo a lo que indica Jesús en su respuesta. Lo que sí dijo Jesucristo con claridad es que Su Presencia está relacionada con el tiempo de la Gran Tribulación. Y hay una serie de señales especiales que se manifiestan durante dicha Presencia, y es a esas señales y su cumplimiento a lo que uno debe mantenerse vigilante. 

Además, recordemos que coexisten los Falsos Cristos y Falsos Profetas. ¿Cómo pueden estos ser desenmascarados como falsos, a no ser que el mismo Jesucristo Presente lo haga?
La Presencia de Jesucristo, invisible, como con las nubes, va descubriendo el velo sobre los Falsos Cristos y Profetas. Porque, no hay que dirigir la mirada ni a Falsos Cristos ni Profetas. Sólo hacia Dios. "No todo el que me diga Señor Señor" es realmente seguidor de Cristo, nos advirtió el Maestro.

La salvación no se debe ningún Cristo Falso o Profeta Falso, ni organización religiosa o religión, llámese como se llame. La salvación de la Gran Tribulación se debe a Jehová, y Cristo. ¿Cómo discernir eso y actuar en consecuencia, a menos que Cristo mismo esté presente y manifieste que hay que acudir a Él? 

Es en este punto que recordamos la profecía del Apocalipsis sobre una gran muchedumbre que sale de la gran tribulación, descrita en Revelación 7:9-17. Son personas que salen de la gran tribulación. La Biblia claramente indica que la gran muchedumbre son las personas que con fe atraviesan con éxito el período más tormentoso de la humanidad, que es la gran tribulación. ¿Por qué?

Porque el objetivo de la gran tribulación es manifestar el juicio de Dios, y purificar a aquellos a quienes Dios considere Su pueblo, aquellos que le adoran en espírtu y verdad. La gran muchedumbre no sale de la religión, organización religiosa o ideología alguna. Son sencillamente, quienes reconocen al que está sentado en el Trono, Jehová Dios, y al Cordero, Su Hijo, son los que hacen blancas sus ropas en la sangre del Cordero. La idea de ser evacuado, o raptado, para no sufrir la gran tribulación, usada por Dios para la purificación espiritual de la gran muchedumbre, no tiene base bíblica.

No cabe duda de que la gran tribulación es una prueba. Hay, y eso lo predijo Jesús, falsos Cristos y profetas, haciendo señales y grandes obras para extraviar, hasta a los escogidos. Es el tiempo del esplendor del hombre del desafuero, y del anticristo. Salir victorioso de la gran tribulación, siendo parte de la gran muchedumbre que vivirá en la Tierra, heredando el Reino de Dios preparado por el Padre "desde la fundación del mundo", no sería fácil, y eso lo advirtió Cristo Jesús. Pero el resultado de perseverar hasta el fin es beber gratis del agua de la vida. ¿No vale la pena perseverar hasta el fin para que esa buena promesa de Dios se haga realidad?