26 de mayo de 2010

Lecciones de Liderazgo de José


De esclavo prisionero a Primer Ministro de Egipto.

Un gran cambio de vida.

Esto de alguna manera fue predicho por Dios a José, y lo hizo mediante los 2 sueños que tuvo José.

Pero hubo un momento crucial en la vida de José, en el que se requirió que interpretara 2 sueños que tuvo Faraón de Egipto. En esto, tanto Daniel el Profeta son similares, puesto que ambos tenían el don de interpretar sueños.

Hoy en día en las empresas, en la sociedad en general también se necesitan personas que tengan la capacidad de interpretar los sueños, o que tengan visión de futuro, que sean un aporte para el progreso y el bienestar.

Tras analizar lo que hizo José al estar ante Faraón e interpretar los sueños, veremos cómo demostró José capacidad de liderazgo, que le llevó a cumplir el destino que Jehová le predijo mediante sus sueños. También permitirá adquirir herramientas, en forma de conocimientos que pueden ser de ayuda ahora mismo en nuestros lugares de actividad.

Así dice el relato:

"Van a venir siete años de mucha abundancia en todo Egipto, a los que les seguirán siete años de hambre, que harán olvidar toda la abundancia que antes hubo. ¡El hambre acabará con Egipto! Tan terrible será el hambre, que nadie se acordará de la abundancia que antes hubo en el país.

El faraón tuvo el mismo sueño dos veces porque Dios ha resuelto firmemente hacer esto, y lo llevará a cabo muy pronto.

Por todo esto, el faraón debería buscar un hombre competente y sabio, para que se haga cargo de la tierra de Egipto.

Además, el faraón debería nombrar inspectores en todo Egipto, para que durante los siete años de abundancia recauden la quinta parte de la cosecha en todo el país.

Bajo el control del faraón, esos inspectores deberán juntar el grano de los años buenos que vienen y almacenarlo en las ciudades, para que haya una reserva de alimento.

Este alimento almacenado le servirá a Egipto para los siete años de hambre que sufrirá, y así la gente del país no morirá de hambre.

Al faraón y a sus servidores les pareció bueno el plan.

Entonces el faraón les preguntó a sus servidores:—¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios?

Luego le dijo a José:—Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú.

Quedarás a cargo de mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Sólo yo tendré más autoridad que tú, porque soy el rey.

Así que el faraón le informó a José:—Mira, yo te pongo a cargo de todo el territorio de Egipto.

De inmediato, el faraón se quitó el anillo oficial y se lo puso a José. Hizo que lo vistieran con ropas de lino fino, y que le pusieran un collar de oro en el cuello. Después lo invitó a subirse al carro reservado para el segundo en autoridad, y ordenó que gritaran: «¡Abrid paso!» Fue así como el faraón puso a José al frente de todo el territorio de Egipto.

Entonces el faraón le dijo:—Yo soy el faraón, pero nadie en todo Egipto podrá hacer nada sin tu permiso.

Tan pronto como se retiró José de la presencia del faraón, se dedicó a recorrer todo el territorio de Egipto.

Durante los siete años de abundancia la tierra produjo grandes cosechas, así que José fue recogiendo todo el alimento que se produjo en Egipto durante esos siete años, y lo almacenó en las ciudades.

Juntó alimento como quien junta arena del mar, y fue tanto lo que recogió que dejó de contabilizarlo. ¡Ya no había forma de mantener el control!

Génesis 41

Lección #1: José propone un plan de acción

José informa a Faraón lo que significa el sueño: 7 años de abundancia, y 7 años de escasez, representadas en los sueños de vacas y espigas de trigo, gordas y flacas.

Era cierto, puesto que el asunto Dios se aseguró que lo soñara faraón 2 veces: era claro lo que sucedería en los próximos 14 años (los 7 de abundancia + los 7 de escasez).

Cuando Jehová da una vislumbre de futuro, no es para llenarse de miedo, sino para prepararse, para hacer lo que sea necesario en el presente, para asegurar el futuro.

José entiende el sueño, y la gravedad del mismo, por eso propone al Faraón un plan de acción a seguir. Fíjese que es un plan de acción con líneas de acción definidas sobre cómo aprovechar plenamente los 7 años de abundancia, y prepararse para los 7 años de hambre. No es un plan detallado minuciosamente, pero sí lo suficientemente claro como para indicar qué hacer.

Muchas veces el error de organizaciones y empresas, familias e individuos, es no planificar. La planificación es esencial, para lograr el éxito de cualquier proyecto, independientemente de la naturaleza del mismo.

Note que a José el Faraón no le preguntó qué hacer. José asumió la responsabilidad de proponer el plan. Si tenemos la responsabilidad de planear, es obvio que debemos saberlo hacer. Todos necesitamos planificar. "Los planes del diligente van de seguro a ventaja", afirma un proverbio bíblico. Así que más probabilidad de éxito tiene el que planifica que el que no lo hace. Desde el mercado de la semana, así sea poco lo que se vaya a comprar, hasta la estrategia de negocios de una multinacional en los 5 continentes, requiere un plan.

Lección #2: Reconocer qué se necesita para el éxito del plan

José propuso a Faraón que hallara a un hombre competente y sabio, y le pusiera a cargo de la tierra de Egipto.

No sería Faraón quien debería dirigir él mismo los asuntos. José, quien estuvo a cargo de los rebaños de su padre Jacob, de la casa de Potifar (Jefe de la Guardia de Corps egipcia), y de la prisión en la que estaba, sabía lo valioso que era delegar responsabilidades y trabajo. Hoy en día se reconoce el valor de la división del trabajo, de esa labor en equipo, en la que una sola persona actúa como coordinador, mientras otras personas actúan en sus áreas de trabajo.

Una sola persona (Faraón) no podría dirigir a Egipto, Potencia Mundial de ese entonces, y dedicarse a los requerimientos particulares de enfrentar la abundancia y crisis venidera. Muchas veces hay en las organizaciones, empresas o hasta en la misma familia, personas que quieren acaparar todo el poder, toda la acción. El resultado es pérdidas y crisis.

José propone aun hombre competente y sabio. Vendría abundancia, y escasez. Son 2 polos de experiencia humana, tener mucho y no tener nada o tenerlo poco. La tentación de hacerse con más poder, la ambición de someter a otros a un trato tiránico, estaría presente.

Cierto es que una persona que tenga una posición de liderazgo siendo de malas intenciones y actitudes de someter a otros, causa más mal que bien, y eso era lo que proponía José que evitara Faraón.

Ser competente significa que eres capaz de hacer el trabajo. Hoy en día hay personas incompetentes con títulos universitarios. Son incapaces de entender una orden, o de captar cuáles son las necesidades reales de la organización, o de su área de trabajo. No basta con tener título universitario, también hay que ser capaz de actuar, de ejecutar las tareas en tiempo real.

También propuso José que Faraón nombrara inspectores en todo Egipto, para que durante los siete años de abundancia, recaudaran la quinta parte, o 20% de la cosecha en todo el país.

Esa persona a cargo de la tierra de Egipto, a su vez, tendría inspectores en todo Egipto, con la labor de recaudar el 20% de la cosecha. Una vez más, vemos el principio de dividir el trabajo.

Lección #3: Establecer claramente los objetivos del plan

"Bajo el control del faraón, esos inspectores deberán juntar el grano de los años buenos que vienen y almacenarlo en las ciudades, para que haya una reserva de alimento.

Este alimento almacenado le servirá a Egipto para los siete años de hambre que sufrirá, y así la gente del país no morirá de hambre".

Era claro el objetivo: el 20% recogido de la cosecha sería para almacenarlo en las ciudades, para que fueran el alimento, durante los 7 años de escasez. Así, aún en medio de la escasez, la gente no moriría de hambre, como de hecho ocurrió.

Cuando los objetivos de una empresa, un negocio, o cualquier organización no son claros, la gente se desmotiva. No sabe qué está haciendo, o para qué está trabajando.

Durante los 7 años de escasez, cada uno de los trabajadores que estaba en las ciudades, sabía que su trabajo de ese momento, sería la comida de ellos y sus familias en los años de escasez.

Todas las personas tienen un rol importante en una organización, desde el que limpia, hasta el presidente. José en su plan de acción comunica un norte, un objetivo, y transmite la idea de visión, tan carente en las organizaciones hoy en día.

Lección #4: Dar autoridad a quien ejecute el plan

"Quedarás a cargo de mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Sólo yo tendré más autoridad que tú, porque soy el rey.

Así que el faraón le informó a José:—Mira, yo te pongo a cargo de todo el territorio de Egipto".

Esta lección la da Faraón. Tiene la sabiduría de reconocer que tiene en frente a un hombre capaz, sabio, competente, y le da autoridad para actuar.

Eso debe hacerse hoy en día: delegar autoridad.

A Moisés, su suegro le dio el consejo de delegar autoridad. Imagínese lo que es pedirle a un hombre que habla con Dios que tenga la sabiduría de delegar la autoridad en otras personas, para que la obra de dirigir la nación sea eficientemente dirigida.

De José dice Faraón, que era alguien en quien estaba el espíritu de Dios, y que no había nadie como él.

Generalmente, en la tradición "cristiana", se ve mal que un creyente se esfuerce y se esmere por trabajar y hacer negocios, o ser el mejor en su empresa, o en su sector de profesión. Se cree que existe un divorcio entre lo "seglar" o "secular" y lo espiritual.

Pero este hombre, José, es considerado que tiene el espíritu de Dios porque interpretó los sueños de Faraón y ofreció un plan de acción.

Para José era tan espiritual dar la interpretación profética de un sueño divino como recomendar un plan de acción, o distribuir comida para un país. Ambas capacidades o dones se los dio Dios.

Si saber administrar, hacer negocios, ser excelente en el manejo financiero o laboralmente no es "espiritual" o una actividad sagrada para Dios, ¿por qué Jesús se enorgulleció de decir que Dios TRABAJA? ¿Por qué cuando habló del que es fiel en lo mínimo es fiel en lo mínimo, se refería, no a cosas espirituales, sino al manejo acertado de dinero?

La sabiduría práctica para saber hacer un mercado para la semana, o para generar un buen servicio para clientes, son dones que vienen de Dios.

Note este razonamiento que dio Pablo a los Colosenses, sobre cómo ve Dios el trabajo de un creyente:

Esclavos, obedezcan en todo a sus amos terrenales, no sólo cuando ellos los estén mirando, como si ustedes quisieran ganarse el favor de hombres, sino con integridad de corazón y por respeto al Señor.

Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor les recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.

Col 3:22-24

Pablo instó a los creyentes a trabajar, no como si fuera para el patrono, sino como si fuera para Jehová y Cristo. ¿De qué calidad sería nuestro trabajo, o nuestros negocios, si pensáramos que se los vamos a presentar al Jefe, que es Jehová Dios?

Dijo Pablo "hagan lo que hagan", no dijo "cuando hagan alguna obra espiritual".

Cuando uno comienza a ver su trabajo, sus negocios, o sus responsabilidades, como actividades que Dios ve, todo cambia.

Lección #5: Ejecutar el plan de inmediato

"Tan pronto como se retiró José de la presencia del faraón, se dedicó a recorrer todo el territorio de Egipto".

A la brevedad posible José comenzó a trabajar. Recorrer todo el país, era ya comenzar a ejecutar el plan. José no se quedó descansando, tomándose unas vacaciones, después de todo, había pasado años preso, y por fin tenía esposa y viviendo bien.

Pero el tiempo apremiaba, y había que comenzar a trabajar en el plan. Dios no demora, y cuando da una palabra, hay que actuar enseguida.

Aquella frase de no dejar para mañana lo que puedes hacer hoy, era clave para José. Sin dilación, hoy en día, también se debe actuar sin demora. No se trata de actuar precipitadamente, sino de, una vez teniendo los objetivos claros, y cómo lograrlos, hay que actuar.

Por supuesto, son muchas las lecciones que podemos extraer de este relato. Pero lo importante es ver de manera práctica como la Palabra de Dios puede equiparnos para saber afrontar estos tiempos con éxito, con recomendaciones prácticas.

Para finalizar, a continuación se coloca una historia que es de esas parábolas que mucho enseñan por su valor práctico y realista. Es para reflexionar y actuar.

La escena ocurre en una de nuestras grandes casas comerciales. Un empleado pide autorización para presentar una queja al director general.

- ¿Qué hay?

- Señor director, ayer fue nombrado X para ocupar la vacante de Z, y X es 16 años más joven que yo.
El director lo interrumpe: ¿quiere usted averiguar la causa de ese ruido?

El empleado sale a la calle y regresa diciendo:

- Son unos carros

- ¿Qué llevan?

Después de una nueva salida el empleado llega diciendo: unas bolsas.

- ¿Qué contienen las bolsas?

El empleado hace otra viaje a la calle y vuelve diciendo No sé lo que tienen.

- ¿A dónde van?

Cuarta salida y responde: van hacia el este.

El director llama al joven X y le dice:

- ¿Puede averiguar la causa de ese ruido?

El empleado X sale y regresa cinco minutos después manifestando:

Son cuatro carros cargados con bolsas de azúcar, que forman parte de las quince toneladas que la Casa A remite a Mendoza. Esta mañana pasaron los mismos carros con igual carga, y se dirigen a la estación. De hecho, les hice un pedido de 2 toneladas de azúcar que necesitamos, para el próximo mes. Comprarles a ellos nos ahorra un 12% con relación al anterior proveedor de azúcar.

El director, dirigiéndose al empleado antiguo:

¿Ha comprendido usted?