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¿Por qué no vemos los cambios obvios?

Sebastian Abreu, del equipo uruguayo y el referí Yuichi Nishimura.
En muchas revistas y periódicos se invita a los lectores a jugar y encontrar las diferencias en una foto.

¿Se le ha pasado por alto alguna vez notar que un amigo o amiga suya se ha cortado el pelo? O quizás al llegar a la oficina no se dio cuenta, sino hasta mucho más tarde, de que las paredes son violetas, cuando antes eran blancas.

Esta aparente falta de atención que nos impide ver un cambio que resulta obvio es algo que experimentamos de manera inconsciente todos los días y se produce porque nuestro cerebro tiene que filtrar una enorme cantidad de información visual que lo inunda constantemente.

Los científicos la llaman ceguera frente el cambio.

Y para estudiar este fenómeno, un equipo de científicos del Queen Mary College, de Universidad de Londres, inventaron un juego de computadora.

Milan Verma, uno de los investigadores que participa en este proyecto, convocó a un grupo de voluntarios para participar en el juego, que consiste en mirar una pantalla que muestra en orden dos imágenes de una misma escena.

"La imagen cambia entre una escena y una segunda a la que se le han hecho cambios", le explicó Verma a la BBC. "Los voluntarios simplemente tienen que apretar un botón en el momento exacto en que notan el cambio".

Falta de objetividad

Durante años, tanto los neurocientíficos como quienes desarrollan tecnologías de inteligencia artificial se han interesado en esta faceta de la percepción humana. De hecho, el equipo del Queen Mary incorpora sus hallazgos biológicos en el diseño de sus robots, estudiando las bases de la visión humana y la percepción para poder recrearla artificialmente.

En opinión de Verma, el estudio que está llevando a cabo su equipo es uno de los primeros que se hace sobre la ceguera frente al cambio de manera objetiva.

"Antes, los científicos la estudiaban manipulando las imágenes manualmente", comenta Verma.

"Usaban programas de manipulación de imágenes y hacían cambios específicos, y luego le preguntaban a la gente: '¿Puedes ver algún cambio? ¿Sí o no?'".

Esto, dice Verma, es hacer trampa. Si un científico le hace una modificación a una fotografía, está tomando una decisión sobre dónde y cómo se está haciendo el cambio. Por ejemplo, en una foto de un parque puede eliminar al pájaro que está en una esquina, o en una escena en una sala puede decidir cambiar el color del sofá.

"De este modo, está haciendo un juicio subjetivo sobre cuán obvio resulta el cambio", añade el investigador.

La ley del más fuerte

Mujer rubia
El estudio explica por qué no notamos inmediatamente cambios como, por ejemplo, un nuevo color de pelo.

Para este estudio, Verma y su supervisor, Peter McOwan, crearon un algoritmo por el cual la computadora "decide" cómo cambiar la imagen.

"Hasta donde yo sé, ésta es la
primera vez que la tecnología utilizada por la inteligencia artificial se usa para generar estímulos experimentales para poner a prueba la percepción humana", le dijo McOwan a la BBC.

Verma y McOwen diseñaron el programa que le permite al juego hacer cambios a cada imagen.

"Es un algoritmo genético", dice Verma. Básicamente, le dice a la computadora que cambie las imágenes, mediante un proceso similar al de la evolución.

"Es como un proceso donde sobrevive el más fuerte", explica el científico. "Darwin dijo que un individuo fuerte es aquél que tiene más chances de sobrevivir en su entorno", agrega.

Pero en este caso, la fortaleza está determinada por la diferencia más pequeña entre la imagen primera y la imagen cambiada, en términos de cuánta atención logra generar.

El ordenador utiliza esta información sobre la atención y la percepción para producir dos imágenes que la persona verá de la misma manera, dos imágenes que captan la atención en la misma medida.

Esto hace que los científicos puedan medir de forma precisa cuán notables son los cambios y obtener resultados objetivos.

La investigación ya ha comenzado a revelar a qué parte de la imagen se dirige la atención de la gente y qué clase de cambios son los más fáciles de identificar.

"Todo se reduce a una cuestión de contraste", dice Verma. "Contraste en cuanto al color o a la orientación, contraste en relación a la iluminación".

Otro aspecto que los investigadores notaron es el comportamiento de la mirada.

"Cuando entramos en una habitación, nuestros ojos se dirigen a una zona en particular y como estamos con los ojos puestos en ella, si se produce un cambio allí, lo notaremos más rápido".

Los científicos publicaron los resultados de la investigación en la revista especializada Vision.

Basado en:
http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/06/100612_ceguera_cambio_lp.shtml
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