3 de enero de 2011

Miles de pájaros negros caen muertos en Arkansas, EE. UU.


Como si de una plaga bíblica se tratara, el estado de Arkansas viene recibiendo, desde la noche de Año Nuevo, una lluvia de pájaros negros de cierto tamaño que en su mayoría llegan muertos al suelo. La cifra de aves muertas, principalmente mirlos, supera los 5.000 ejemplares y se han extendido por distintos puntos del estado, aunque el epicentro de tan extraño suceso ha estado en el municipio de Beebe.


Así, casas, carreteras, edificios oficiales e infraestructuras de todo tipo se han visto afectada por esta lluvia de pájaros muertos que los servicios de limpieza se afanan en recoger para evitar plagas y males mayores. Mientras gran parte de la población no sale de su asombro, las autoridades y la comunidad científica siguen buscando explicaciones para el aluvión de aves muertas.


De esta forma, algunas versiones apuntan a la posibilidad de que las aves fueran dañadas por la infinidad de fuegos artificiales que, como es costumbre en no pocos lugares, se lanzan con motivo de la llegada del Año Nuevo. Otros, por contra, creen que los pájaros negros murieron por culpa de las granizadas, aunque los ejemplares recogidos no presentan, a primera vista, daños que corroboren alguna de las dos versiones. Mientras se analizan los mirlos muertos en distintos laboratorios, otras voces aluden al estrés o a los tornados que soportó Arkansas durante los últimos días de 2010 como causa de esta lluvia de pájaros nunca vista.