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jueves, enero 13, 2011

La urgencia de los tiempos



Había una vez, una rana, muy alegre y saltarina, que entró en un caldero de agua fría, y de repente, alguien enciende el fuego. La temperatura es cada vez más agradable, pasa de fría a tibia, de tibia a calientita, y la rana se queda casi dormida cuando... el agua comienza a hervir. ¿Qué hace? Ya no puede hacer nada, pues la rana muere abrasada, sin poder moverse. 

Pero... ¿y si hubiésemos puesto a la misma rana, y la hubiésemos metido repentinamente en agua hirviendo? Pues, la rana pegaría un brinco inmediatamente, y se salvaría.

Esta es, por supuesto, una parábola, un relato que nos deja una moraleja. ¿Cuál? Nos deja la lección de lo que nos sucede cuando, repentinamente, entramos en una situación que no esperábamos, y caemos en unas circunstancias, en las que los sentidos quedan embotados, y perdemos nuestra capacidad de reacción. Eso es lo que le pasa a la rana. Paulatinamente, la temperatura del agua fue aumentando hasta que sus sentidos no fueron capaces de discernir que estaba siendo hervida. Si ella cae en el agua ya hervida, sus sentidos hubieran reaccionado enseguida, y hubiera saltado para salvarse. Pero ese, no fue el caso.  


Si a uno le preguntan: ¿en qué tiempo estamos viviendo? Quizás diga: "bueno, hoy es 14 de enero de 2011". Pero la verdad verdadera, es que no podemos estar 100% seguros de que realmente estemos en el año 2011, después de Jesucristo, ¿cierto? No se sabe a ciencia cierta en qué año nació Jesús o murió, con un 100% de asertividad. Hemos sido enseñados de acuerdo a una serie de informaciones y conocimientos que no necesariamente son verdad.

¿Es eso de extrañar?

No. Jesús dijo que sus discípulos "conocerán la verdad, y la verdad los hará libres". Lo que quiere decir 2 cosas: #1, que Jesús sabía que la Humanidad estaba viviendo bajo engaños y mentiras, y #2, que al conocer la verdad, uno entonces sería libre. Esto es algo que pone a pensar. Si uno, en este momento se preguntara: ¿qué cosas que he aprendido a lo largo de mi vida, son 100% verdaderas?...    

Esa parece una pregunta digna de hacerse a un filósofo, o a un teólogo. Pero ellos, tienen sus propias creencias, ¿ciertas o falsas? Quién sabe...   

La Biblia mete el dedo en la llaga sobre lo que es la verdad. De hecho, nos obliga a cuestionar, a dudar y a descartar enseñanzas y "verdades" que se nos han vendido como tales. ¿Cómo lo sabemos? Pablo lo expresó de esta manera: 

El dios de este mundo ha cegado la mente de los incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
2 Corintios 4:4 
 
Según estas palabras, alguien ha cegado las mentes de los incrédulos. ¿Quién? El "padre de la mentira", que siempre habla la mentira según esa disposición de su corazón. Es decir, tenemos a Jesucristo, quien ES la VERDAD, y por otro lado, tenemos a alguien que ES la MENTIRA y la FALSEDAD, y usa TODO medio posible para vender sus mentiras como verdades. Y si las puede promover con razonamiento bíblico, y alguna que otra evidencia de "verdad", mejor.

No es un secreto para una persona que sea buscadora de la verdad, que el Diablo ha infiltrado de mentiras, razonamientos artificiosamente tramados, tergiversaciones y descaradas mentiras TODO componente de este mundo. La Biblia es consecuente en afirmar que este ser y sus secuaces están detrás de cada elemento de este mundo. Y eso incluye los componentes "religiosos", "espirituales" y afines.

Por ejemplo, lo que es la materia. ¿Lo es realmente? ¿Y qué, si realmente, todo fuera energía, de diversos grados?  

Como nunca antes en la Humanidad, estamos rodeados de falsedad y engaño. Jesús predijo que durante la Presencia del Hijo del Hombre, habrían falsos Cristos y Profetas, que darían "señales y prodigios" para extraviar a TODO el mundo, hasta a los "escogidos". Esto hace que uno se plantee una pregunta, por ejemplo, veamos esta: ¿son urgentes los tiempos en los que vivimos?     
Muchos dirán que... NO. Otros, muy, muy, muy pocos, dirían que . ¿Qué cree usted?



Eso no nos debería extrañar, si Jesús dijo que los días de la Presencia del Hijo del Hombre serían como los días de Noé. La gente casándose, comprando, viviendo una vida "normal". O, recordando la parábola de la rana hervida, habrían personas muy, muy felices en la tranquila comodidad de su agua hervida. Es más, Pedro habla de unos "burlones, que vendrían con su propia burla", diciendo que las cosas continúan "exactamente como en el principio del mundo", es decir, que no hay ninguna urgencia de los tiempos posible, en ningún momento de la historia de la Humanidad. 

Y, qué decir de los cristianos, ¿se mantendrían ellos en su totalidad alertas, captando la urgencia de los tiempos? ¿Qué dijo Jesucristo?

Él dio varias parábolas para informar cuál sería la actitud de los cristianos durante la Presencia de Cristo. ¿Recuerda la parábola de las vírgenes prudentes y las necias? ¿O la del esclavo fiel y discreto y el esclavo malo e indolente? ¿O la de los esclavos y los talentos? 

Bueno, está claro que los incrédulos no prestarían atención a la urgencia de los tiempos, y que los cristianos en general TAMPOCO lo harían. ¿Y entonces? ¿Qué pasa si uno en lo personal siente una sacudida interior que le dice que estos tiempos son urgentes?
   
Realmente, la sacudida es una toma de consciencia sobre estos tiempos en particular. No se trata de fechas, de emociones ante las noticias, sino de lo que se ve que está pasando aquí y ahora. ¿Lo que está pasando en el mundo es "normal" o no lo es? ¿Cómo salir de dudas?

Estar alerta, es un asunto personal. Es individual. Cada persona es responsable ante Dios y el Cordero de haber reaccionado o no haber reaccionado ante la urgencia de los tiempos. ¿Recuerda a Elías? Él siguió adelante a pesar de estar solo. Luego, Dios le informó que no era el único, que había 7.000 israelitas que adoraban a Dios, que no se inclinaron ante Baal. Pero Elías lo supo tras perseverar hasta el fin, y supo entonces que había otros adorando a Jehová. Enoc, antes del Diluvio, fue un hombre solo, andando con Dios, adorándole, denunciando la maldad y la urgencia de su tiempo. Y aunque Dios "lo tomó" para evitarle una muerte violenta, sí se cumplió el juicio divino, aunque él no lo viera. Son 2 ejemplos de hombres de fe que se mantuvieron alertas en la urgencia de sus tiempos, pues tenían claro que su responsabilidad ante Dios era individual, no colectiva.

¿Esperar a que alguna fuente "religiosa, oficial" haga un anuncio especial? No, TODAS las profecías indican que el liderazgo religioso cristiano en pleno estaría ocupado en sus actividades y que no se mantendría alerta. Por cierto, que dentro de las actividades del muy respetable liderazgo cristiano "oficial", se encuentran actividades de comprar, vender, edificar, construir, pedir dinero, donaciones, ofrendas, etc. 
  
Claro, hay que reconocer que nos vienen bombardeando la psique colectiva con el "fin del mundo", del "Armagedón", y tan cerquita del 2012, esto de hablar de la urgencia de los tiempos suena al más puro estilo de Nostradamus, profecías mayas, y demás mensajes sobre el fin del mundo, avivados por el imaginativo Hollywood.

Y es que los tiempos del fin del orden de cosas suenan a eso: a cuentos, a fábulas, a un buen guión de Hollywood, con su jugosa taquilla. Pero... ¿quién ha estado detrás de todo ese bombardeo a destiempo sobre los tiempos del Apocalipsis"? ¿No es acaso el mismo personaje que le dijo a Eva que "nunca" moriría? ¿O es que acaso esos anuncios "apocalípticos" del "fin del mundo", de que la Presencia de Cristo que "comenzó" en 1914, por ejemplo, vinieron de Dios? ¿Qué dicen los hechos, la evidencia clara y contundente? Cualquiera puede armarse un muy buen argumento bíblico que justifique su hipótesis, que luego el tiempo eche por tierra. Pero la evidencia de los hechos que estamos viviendo, de un extremo a otro del planeta de estos tiempos, esa evidencia es innegable.     

Hay que reconocer que estos tiempos son excepcionales, se "ven" raros. Pero el problema es... las expectativas. Las expectativas tienen que ver con el cómo deberían cumplirse las profecías bíblicas. La profecía "tiene" que suceder de esta y aquella forma, para "cumplirse". Pero, imagínese, que haya sido precisamente el enemigo, ese que sembró la mala hierba entre el trigo, el que sembró esas ideas sobre el cómo debían cumplirse las profecías divinas sobre los "tiempos señalados". ¿Quién nos puede asegurar que la forma de entender el cumplimiento de las profecías de Mateo 24 o el Apocalipsis no están llenas de falsas "expectativas" de cómo deberían cumplirse, cual mala hierba entre el trigo? Pues, es algo así como esperar, en el Siglo I, reconocer al Mesías, guiándose por las "expectativas" de cómo debería ser él, enseñadas y promovidas por los fariseos. Y eso le pasó a Saulo de Tarso, y ya sabemos su historia.   

¿Qué hacer, para saber si realmente estos tiempos son urgentes? Acudir a Jehová y a Jesucristo. Orar, meditar, ver con claridad y pedir guía y discernimiento sobre el significado de estos tiempos. Orar y estar alertas, para Jesús son sinónimos. La Biblia indica que el inexperto o tonto cree todo lo que le dicen, pero el sagaz, considera sus pasos. Lea, investigue en su Biblia, ore a Jehová pidiendo entendimiento y discernimiento sobre estos tiempos, reflexione, vea lo que está pasando, y saque sus conclusiones.