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lunes, enero 24, 2011

Supera la tristeza. Hazte poderoso.


¿Te sientes abatido en el tiempo de angustia? 
No podrás entonces usar tu poder para vencer al enemigo
Proverbios 24:10



A veces, pasamos períodos de tribulación. Nos sentimos tristes, abatidos, sin fuerzas ni ganas de hacer nada. Puede ser que nos sintamos frustrados, porque hemos tenido falsas expectativas sobre nuestra vida de fe, porque suponemos que siendo cristianos, no pasaremos dificultades, pero estamos equivocados. La crisis que vivimos es externa, pero la angustia es interna. 

¿Qué hacer? El llamado de Jehová Dios es el de controlar lo que hay en nuestro interior, en nuestro corazón, nuestro estado de ánimo. Porque es allí donde tenemos el poder de Dios, la capacidad espiritual de luchar y seguir adelante, superando barreras y obstáculos. Pensemos en esto: la lluvia es externa, no podemos evitarla, pero sí podemos protegernos e impedir que nos deprima. 

Seremos genuinos ejercedores del poder espiritual que Jehová nos da cuando aceptemos que ese poder está dentro de cada uno de nosotros, y esa capacidad nos hace capaces de vencer cualquier situación que nos amenace.

Hay que rechazar el proceso de angustia, de abatimiento, de desánimo, que degenera en la desesperación. Muchas veces se le enseña a un cristiano o cristiano que es "normal" vivir abatido, porque eso es lo que se "espera" que viva un cristiano. ¡Nada más falso! Eres más que vencedor en Cristo Jesús, pero comienzas a vencer de adentro hacia afuera.

Cuando te sientas débil, ¿qué hacer? Acude a Jehová en oración para que levante tu fe. La oración de fe tiene efecto, porque moviliza dentro de nosotros los pensamientos, las frases que nos ayudan a cambiar la angustia por el gozo, fruto del espíritu santo de Dios. Deposita tu confianza en Él al 100%. Deja a Dios hacer Su trabajo. El tuyo, es mantenerte con buen ánimo y declarar que Jehová es tu Ayudante, y nada te detendrá.

Nuestro destino como cristianos es levantarnos más fuertes, más poderosos, más sólidos en la fe. No olvidemos que el Hijo, Sacerdote a la manera de Melquisedec, siempre está a la diestra del Padre, intercediendo por nosotros. Es como si estuvieras en un ring de boxeo, pero alguien te apoya... ese es Jesucristo, que no te deja ni te dejará tirar la toalla vencido.

Ante una situación difícil que nos haga llorar, levantemos la mirada al cielo y proclamemos  que Jehová es bueno. porque pondrá risa y canciones nuevas en nuestra boca. Él siempre está con nosotros, en las buenas y en las malas. Al comprender esta verdad, dejaremos de lado las dudas y nos concentraremos en creerle para que lo malo pase rápido y venga lo bueno.

Jehová nos enseña a levantarnos y avanzar hacia algo mejor. En el Salmo 103: 1-6, David habla de bendecir el nombre de Dios que lo beneficia y  rescata. Cuando David lo escribió, había vivido toda clase de circunstancias: iniquidades, dolencias y sentirse como en un profundo hoyo. Pero aprendió, se agarró de la mano poderosa de Dios, se humilló ante Jehová, afrontó dificultades y Jehová le dio la victoria. Alabemos a Dios cada momento, no sólo cuando clamamos por soluciones sino también cuando las recibimos.

Recuerda: no importa cómo estés en este momento. Ora a Dios, lee un salmo, no pierdas la fe, exalta siempre el nombre de Jehová, que Él te rescatará del hoyo, te coronará de favores y misericordia para que puedas cantar: “¡He levantado el vuelo como águila!